sábado, 30 de octubre de 2010

Transforma la mente

Siempre que quieras cambiar un patrón de la mente que se ha convertido en un hábito duradero, la respiración es lo mejor.  Todos los hábitos mentales están asociados con el patrón de respiración.  Cambia el patrón de respiración y la mente cambiará inmediatamente, instantáneamente.  ¡Inténtalo!
Siempre que observes que esté surgiendo en ti un juicio y que estés cayendo en un viejo hábito, exhala inmediatamente, como si estuvieras tirando el juicio con la exhalación.  Exhala profundamente, jalando el estómago y, conforme sacas el aire, siente o visualiza cómo todo el juicio está siendo expelido.
Después inhala profundamente dos o tres veces.
Simplemente ve qué pasa.  Sentirás una frescura completa; el viejo hábito no habrá logrado tomar posesión.
Comienza con la exhalación, no con la inhalación.  Cuando quieras absorber algo, empieza con la inhalación; cuando quieras deshacerte de algo, comienza con la exhalación.  Sólo mira la manera inmediata en que es afectada la mente.  Inmediatamente verás que ésta se ha movido a otro lugar; ha llegado una nueva brisa.  No te encuentras en la vieja rutina así que no repetirás el viejo hábito.
Esto sucede con todos los hábitos.  Por ejemplo, si fumas y sientes la necesidad de fumar pero no quieres, inmediatamente exhala profundamente y expele la necesidad.  Respira profundamente y verás que la necesidad ha desaparecido de manera inmediata.  Esta puede convertirse en una herramienta sumamente importante para el cambio interno.

TOPICO PARA EL ALMA
OSHO

Disfruta la mente

No trates de detener a la mente.  Es una parte natural de ti; enloquecerás si tratas de detenerla.  Sería como un árbol tratando de impedir que le crecieran hojas; las hojas son naturales para él.
Entonces, el primer consejo: no trates de detener tu pensamiento; está perfectamente bien.
El segundo consejo: el solo hecho de no detenerla no es suficiente; hay que disfrutarla.  ¡Juega con ella!  Es hermoso.  Jugando con ella, disfrutándola, dándole la bienvenida, comenzarás a estar más alerta, más al tanto de ella.  Esta toma de consciencia llegará de una manera muy indirecta; no será un esfuerzo llegará de una manera muy indirecta; no será un esfuerzo por tomar consciencia.  Cuando tratas de tomar consciencia, la mente te distrae y te molesta con ella.  Sientes que es una mente que se la pasa parloteando constantemente, quieres estar en silencio y no te lo permite, así que comienzas a sentir a la mente como un enemigo.
Eso no es positivo; es dividirte en dos.  Entonces tú y la mente se vuelven dos y surge el conflicto y las fricciones.  Y toda fricción es suicida porque es perder energía sin necesidad.  No tenemos tanta energía como para desperdiciarla en pelear contra nosotros mismos.  Esa energía debe usarse para la alegría.
Por ello, comienza a disfrutar el proceso del pensamiento.  Sólo observa los matices de los pensamientos, los giros que toman, cómo una cosa lleva a la otra, cómo se enganchan unos con otros.  ¡Es un verdadero milagro que observar!  Un pequeño pensamiento puede llevarte al final más alejado, y si observas no verás ninguna relación entre uno y otro.
Disfrútala, deja que se convierta en un juego; juégalo deliberadamente te sorprenderás: a veces sólo disfrutándolo encontrarás pautas hermosas.  De repente encontrarás que un perro está ladrando y no está surgiendo nada en tu mente, no origina ninguna cadena de pensamientos.  El perro sigue ladrando y ti sigues escuchando y no surge pensamiento.  Surgirán pequeñas discontinuidades… pero no tendrán futuro.  Llegan por sí solas y cuando vienen son hermosas.  Y justo en esos pequeños huecos empezarás a observar al observador, pero eso será natural.  Nuevamente empezarán los pensamientos y los disfrutarás.  Hazlo con tranquilidad, tómalo con calma.  La consciencia llegará a ti pero llegará indirectamente.
Observar, disfrutar, dejar a los pensamientos jugar su papel, es tan hermoso como ver al mar con sus millones de olas.  La mente también es un mar y los pensamientos son olas.  No obstante, la gente va y disfruta de las olas del océano y no disfruta de las olas de su consciencia.

OSHO

Ten cuidado con el “no”

La mente siempre funciona de manera negativa.  La función de la mente es precisamente negar, decir no.
Sólo obsérvate y mira cuántas veces dices “no” durante el día y reduce esa cantidad.  Mírate y observa cuántas veces dices “si” e incrementa esa cantidad.
Poco a poco irás viendo un pequeño cambio en la cantidad de “si” y “no”, y tu personalidad estará cambiando desde la base.  Observa cuántas veces dices “no” cuando “si” podría haber sido más fácil, cuando en realidad no había necesidad de decir “no”… ¿Cuántas veces podrías haber dicho “si” pero dijiste “no” o te quedaste callado?
Siempre que dices “si” eso va contra tu ego.  El ego no puede comer “si”, se alimenta de “no”.  Di “¡no!, ¡no!, ¡no! Y surgirá un gran ego dentro de ti.
Simplemente ve a la estación de tren: puedes estar solo frente a la ventanilla para comprar un boleto, pero el empleado empezará a hacer algo, no te hará caso.  Está tratando de decir “no”: te hará esperar, simulará que está muy ocupado, revisará su registro y te obligará a esperar.  Eso da una sensación de poder, de que él no es un empleado ordinario: puede hacer esperar a cualquiera.
La primera cosa que te viene a la mente es “no”.  “Sí” es casi difícil.  Sólo dices “si” cuando te sientes totalmente desamparado y tienes que decirlo.  ¡Sólo obsérvalo!  Conviértete en alguien que dice “si”; deja de decir “no”; pues es del veneno del “no” de lo que se alimenta el ego, de lo que se nutre.

OSHO

COMO RECONOCER A QUIENES CONOCISTE ANTERIORMENTE - PARAMAHANSA YOGANANDA

Cómo puedes reconocer a quienes conociste anteriormente? En una multitud de extraños, a veces hay una persona que, al primer encuentro, sientes que la conoces desde hace mucho tiempo. Con otras jamás percibes esa afinidad, a pesar de que puedas tener una gran relación con ellas. Si estás libre de prejuicios y no permites que te engañe la atracción sexual, cuando encuentres almas cuyos rostros y personalidades te atraigan con mucha más fuerza que otras, es muy probable que hayas conocido a esas almas en el pasado.
Una pequeña prueba ayudará también a determinar cuáles son las verdaderas amistades del pasado. Tal vez tengas muchos supuestos "amigos", que te dirán que eres maravilloso y estarán de acuerdo con todo lo que digas. Tales individuos te necesitan porque quieren obtener algo de tí para su propio beneficio. Los verdaderos amigos no desean más que disfrutar de tu presencia. A veces, la prueba que distingue a los amigos reside en la forma en que se comportan contigo cuando has hecho algo que les provoca o contradice. Quienes en verdad te aman nunca tomarán represalias ni te abandonarán, a pesar de que puedan existir desacuerdos. Tus auténticas amistades de otras vidas te brindarán un amor sin condiciones. Hagas lo que hagas, ellos siempre te ofrecerán su amistad. Cualquiera que te ame de manera incondicional es alguien a quien ya conociste con anterioridad. Esa es la clase de amistad que igualmente tú debes prodigar.
Al analizar quiénes son tus amigos de vidas pasadas, un rasgo que también te resultará revelador es el grado de afinidad que sientas con ellos. Conforme concentres gradualmente tu conciencia en el desarrollo de una amistad verdadera con otra persona, advertirás que comienzas a conocer lo que esa persona sentirá o cómo responderá, aún antes de que reaccione. Si puedes hacerlo poco tiempo después de haber iniciado la relación, con seguridad conociste a esa persona en vidas pretéritas. Estos son algunos de los signos por los cuales sabemos quiénes fueron nuestros amigos del pasado.
Sé cordial con todos, mas no esperes que ellos sean tus amigos, a menos que hayan pasado estas pruebas. A quienes no las pasen, prodígales amor y consideración, pero recuerda que no están preparados para recibir tu amistad. No debes permitir que tu corazón o tus sentimientos resulten afectados. La mansión de la amistad debe edificarse sobre cimientos sólidos. Si disientes de lo que piensan tus amigos y pierdes su estimación debido a éso, sabrás entonces que no eran, en verdad, tus amigos.
No debes tratar de edificar la mansión de la amistad sobre las arenas de tales relaciones.
La mayoría de las personas son egoístas; desean complacer a los demás por lo que puedan obtener de ellos. Dichas personas dicen "Si" indiscriminadamente, impulsados por la conveniencia del momento. Nunca renuncies a tu libre albedrío ni comprometas tu conciencia e ideales para obtener algún provecho. Mantente fiel a los más nobles principios.

Del libro "El Viaje a la Iluminación".



viernes, 29 de octubre de 2010

Canta “Aum”

Cuando sientas demasiada perturbación alrededor o que tu mente está demasiado distraída, simplemente canta “Aum”.
Toma la costumbre de al menos veinte minutos por la mañana y veinte minutos por la noche de sentarte en silencio en una postura cómoda y, con los ojos semiabiertos, simplemente mira hacia abajo.  La respiración debe ser lenta y el cuerpo no debe moverse.  Empieza a cantar “aum” en tu interior; no hay necesidad de decirlo en voz alta.  Será más penetrante con los labios cerrados; ni siquiera la lengua debe moverse.  Repite “aum” rápidamente: “aum, aum, aum”… rápida y fuertemente pero dentro de ti.  Sólo siente que está vibrando por todo el cuerpo: de los pies a la cabeza, de la cabeza a los pies.
Cada “Aum” cae en tu consciencia como una roca echada a un pozo.  Surgen pequeñas olas y se distribuyen por todos lados.  Las olas continúan expandiéndose y tocan todo el cuerpo.  Al hacer esto habrá momentos, (y serán los momentos más hermosos), en los que no estarás repitiendo nada y todo se habrá detenido.  De repente te darás cuenta de que no estás cantando y que todo se ha detenido.  Disfrútalo.  Si empiezan a llegar pensamientos comienza nuevamente a cantar.
Cuando lo hagas de noche, hazlo al menos dos horas antes de acostarte.  Si en cambio lo haces justo antes de ir a la cama no podrás dormirte porque te habrá refrescado de tal manera que no tendrás sueño.  Sentirás como si fuera de mañana y hubieras descansado bien, así que no tendrá sentido dormir.
Puedes hacerlo rápido, o bien encontrar tu propio paso.  Después de dos o tres días encontrarás el ritmo que se acomode a ti.  A algunas personas les acomoda hacerlo muy rápido, “aum, aum, aum”, casi solapándose.  A otros les acomoda hacerlo muy despacio.  Depende de ti.  Hazlo de la manera que más te acomode.
OSHO

Muévete de la cabeza al corazón

Sentir es la  vida verdadera.  Pensar es ficticio porque siempre es acerca de algo; nunca es la vinculación con la cosa en sí.  No es pensando en el vino como te intoxicas, sino bebiéndolo.  Puedes ponerte a pensar en el vino, pero con sólo pensar en él jamás te intoxicarás.  Tienes que beberlo, y  el beberlo sucede a través del sentimiento.
Pensar es un pseudo-actividad, una actividad sustituta.  Te da una percepción falsa de que algo sucede, pero no sucede nada.  Entonces pasa de pensar a sentir, y la mejor manera será empezar respirando desde el corazón.
Durante el día, tantas veces como te acuerdes, simplemente respira profundamente.  Siente cómo la respiración golpea justo a mitad del pecho.  Siente como si toda la existencia estuviera fluyendo hacia tu interior, en el lugar donde está el centro de tu corazón.  Varía según la persona; en general está hacia la derecha.  No tiene nada que ver con el corazón físico.  Es una cosa totalmente diferente; pertenece al cuerpo sutil.
Respira profundamente, y siempre hazlo al menos cinco veces.  Inhala y llena el corazón.  Sólo siente en el centro la manera en que la existencia está fluyendo a través del corazón.  Vitalidad, vida, lo divino, la naturaleza: todo está entrando.
Entonces exhala profundamente, otra vez desde el corazón, y siente que vuelves a lo divino, a la existencia, todo lo que se te ha dado.
Hazlo varias veces al día, pero siempre que lo hagas respira cinco veces seguidas; esto re ayudará a pasar de la cabeza al corazón.
Te volverás más sensible, más consciente de muchas cosas de las que no lo estabas.  Vas a oler más, gustar más, tocar más.  Vas a ver más y a oír más; todo se volverá intenso.  Entonces muévete de la cabeza al corazón y todos tus sentidos se volverán luminosos de repente.  Sentirás cómo la vida realmente vibra dentro de ti, lista para saltar y fluir.

Consejo de sonido

Hay un sonido de felicidad constantemente en tu interior, como en el interior de todo mundo.  Sólo tenemos que permanecer en silencio para escucharlo.  Como la cabeza es demasiado ruidosa, no puede oír la voz baja y pequeña del corazón.  A menos que todo esté en silencio nunca la escuchas, pero es la conexión entre tú y la existencia.  Una vez que la has escuchado, sabes por dónde estás unido, ligado a la existencia.  Una vez que la has escuchado se vuelve muy fácil entrar en ella.  Entonces puedes concentrarte y entrar con facilidad, y siempre que lo hagas te rejuvenecerá, te dará una fuerza tremenda y te hará estar más y más vivo.
Si una persona es capaz de entrar una y otra vez en este sonido interior, nunca pierde la pista de lo divino; puede vivir en el mundo y mantenerse en contacto con lo divino.  Es posible aprender poco a poco la habilidad hasta que incluso en el mercado pueda uno escucharlo.  Una vez que sabes que está ahí, no es difícil escucharlo.  Ni siquiera todo el ruido del mundo puede impedirte que lo escuches.  El problema es sólo escucharlo por primera vez, pues uno no sabe dónde está ni qué es ni cómo permitirlo.  Todo lo que  se necesita es volverse más y más silencioso.
Siéntate en silencio.  Cuando tengas tiempo, por una hora al día, no hagas nada: siéntate y escucha.  Escucha los sonidos que hay alrededor, sin ningún propósito particular, sin ninguna interpretación acerca de que significan.  Sólo escucha sin razón alguna.  Hay un sonido, así que hay que escucharlo.
De manera muy, muy lenta la mente empieza a quedar en silencio.  Se escucha el sonido pero la mente ya no está interpretándolo, ya no está apreciándolo, ni pensando en él.  De repente cambia la estructura.  Cuando la mente está en silencio, escuchando los sonidos de fuera, se oye de repente un sonido que no viene del exterior sino del interior.  Una vez que lo has escuchado, tienes el hilo de Ariadna en las manos.
Sólo sigue el hilo, adéntrate más y más en el sonido.  Hay un pozo muy profundo en el ser de cada persona y aquéllos que saben cómo entrar en él viven en un mundo totalmente diferente, en una realidad aparte.

La decisión de los veinticuatro días

Una decisión es positiva cuando proviene de la vida.  Es negativa cuando viene sólo de la mente, ya que nunca es decisiva; es siempre un conflicto.  Las alternativas permanecen abiertas y la mente continúa moviéndose todo el tiempo de un lado a otro.  Así es como la mente crea conflicto.
El cuerpo está siempre aquí y ahora y la mente no; ese es el conflicto.  Tú respiras aquí y ahora; no puedes respirar mañana ni respirar ayer.  Tienes que respirar en este momento.  No obstante, puedes pensar en mañana y pensar en ayer.  Entonces el cuerpo permanece en el presente y la mente brinca continuamente entre el pasado y el futuro.  Hay una separación entre el cuerpo y la mente.  El cuerpo está en el presente y la mente nunca está en él; nunca se encuentran, nunca se cruzan.  Por esa separación surgen la ansiedad, la angustia y la tensión; esa tensión es preocupación.
La mente tiene que ser llevada al presente, pues no existe otro momento.  Entonces, siempre que comiences a pensar demasiado en el futuro o en el pasado, sólo relájate y presta atención a tu respiración.  Todos los días, durante una hora al menos, simplemente siéntate en una silla, relajado, ponte cómodo y cierra los ojos.  Observa tu respiración.  No la cambies; sólo mira, observa.  Al hacerlo se irá volviendo más y más y más lenta.  Si normalmente respiras ocho veces por minuto, empezarás a respirar seis veces, luego cinco, cuatro, tres y luego dos.  Después de unas dos o tres semanas estarás respirando una vez por minuto.  Cuando llegas a esto, la mente se acerca al cuerpo.
Con esta pequeña meditación llega un momento en que la respiración se detiene durante algunos minutos.  Pasan tres o cuatro minutos y luego respiras.  Entonces estarás en sintonía con el cuerpo y por primera vez sabrás qué es el presente.  De otra forma es sólo una palabra; la mente nunca lo ha conocido ni experimentado.  Conoce el pasado y conoce el futuro, así que cuando hablas del “presente”, la mente entiende algo entre pasado y futuro, algo en medio, pero la mente no lo ha experimentado.
Entonces, durante veinticuatro días, por una hora diaria, relájate con la respiración y déjala ser; ella fluye automáticamente.  Cuando caminas respiras automáticamente.  Muy, muy lentamente, habrá huecos, y esos huecos te darán la primera experiencia del presente.  A partir de esos veinticuatro, veinticinco días, de pronto surgirá una decisión.
Es indiferente qué decisión surja.  Lo más importante es de dónde venga no “qué”, es sino “de dónde” viene.  Si viene de la cabeza traerá disgustos, pero si surge de tu totalidad jamás te arrepentirás ni por un momento.  Una persona que vive en el presente no conoce el arrepentimiento; nunca mira hacia atrás.  No cambia su pasado y sus memorias y no prepara su futuro.
Una decisión desde la mente no es algo placentero.  La misma palabra “decisión” significa de-cisión: te separa.  No es una palabra positiva.  Simplemente significa que te separa de la realidad.  La mente te separa continuamente de la realidad.

lunes, 18 de octubre de 2010

El tonto duerme...

Todos estáis dormidos, así que todos sois tontos. No os sintáis ofendidos. Las cosas
hay que decirlas tal como son. Funcionáis en sueños; por eso vais dando tumbos,
seguís haciendo cosas que no queréis hacer. Seguís haciendo cosas que habéis
decidido no hacer. Seguís haciendo cosas que sabéis que no están bien y no
hacéis co sas que sabéis que están bien.

¿Cómo es posible tal cosa?
¿Por qué no podéis andar derechos? ¿Por qué seguís atrapados en caminos que no
conducen a ninguna parte? ¿Por qué seguís extraviándoos?

A un joven con bonita voz le
proponen participar en una función teatral, pero él intenta librarse diciendo
que siempre pasa vergüen za en ese tipo de ocasiones. Le aseguran que será muy
fácil, y que solo tiene que decir una frase: «Vengo a robar un beso y corro al
combate. ¡Ah! Oigo un disparo de pistola...», y después abandonar el escenario.

Durante la función, el joven
sale a escena, ya muy avergonzado por los cortos y ajustados pantalones
coloniales que le han hecho ponerse en el último momento, y queda completamente
trastorna do al ver a la bella heroína que le espera tendida en una hamaca de
jardín, con un vestido blanco. Carraspea y declara: «Vengo a sobar un berro...
no, a robar un beso y combo al carrete, digo, corro al combate. ¡Ah! Oigo un
pistolo de dispara... no, un esporo de pistilo, un pistado de perola...
¡Mierda, me cago en todos vosotros! ¡Ya os dije que no quería actuar en esta
maldita función!»

Eso es lo que está pasando.
Examina tu vida. Todo lo que sigues haciendo es tan confuso y confunde tanto...
No tienes nada de clari dad, no tienes nada: de percepción. No estás alerta. No
ves, no oyes... Desde luego, tienes oídos para oír, pero dentro no hay nadie
que lo entienda. Desde luego, tienes ojos para ver, pero dentro no hay na die.
Tus ojos siguen viendo y tus oídos siguen escuchando, pero no se comprende
nada. Y a cada paso das un tropezón, a cada paso co metes algún error. Y aún
sigues creyendo que estás consciente. 

Desecha por completo esa
idea. Desecharla constituye un gran salto, un gran paso adelante, porque en
cuanto abandonas la idea de «estoy consciente» empiezas a buscar y rebuscar
maneras y medios para estar consciente. Así pues, lo primero que tienes que
meterte en la cabeza es que estás dormido, completamente dormido.

El SunGazing

El SunGazing (ó mirar al sol) es una técnica tan sencilla que puede explicarse en muy pocas líneas: usted mira el Sol en un horario seguro, el primer día diez segundos solamente, y luego va sumándole cada día diez segundos adicionales. No es una práctica que tenga que realizarse durante toda la vida .Sólo se realiza como máximo durante un período de 270 días de forma regular o irregular. Decimos esto porque habrá días en que estará nublado, o en que por cualquier razón no podremos hacer la práctica. Esto no debe preocuparle. Algunos días fallará usted, otros fallará el Sol. Si está algún día sin hacerlo, se retoma al día siguiente desde el punto donde lo dejó. No pasa nada.
Si usted hace SunGazing durante 270 días – lo que toma 111 horas en total –ya habrá completado la práctica: su cuerpo se habrá convertido en un chip solar y entonces ya no es necesario seguir con la práctica. Más adelante si desea seguir haciendo SunGazing por gusto, lo puede hacer aunque ya no será necesario.
Mirar al sol durante la franja de tiempo segura es sencillo y los resultados son fantásticos. No es peligroso. Los primeros rayos de sol de la mañana y los últimos rayos de sol de la tarde son más beneficiosos que la TV y que los ordenadores. La franja ‘segura’ es beneficiosa para la salud en general e incluso para los ojos. Se obtiene salud perfecta para mente, cuerpo y espíritu. Se experimenta un incremento de la memoria y de la inteligencia. El proceso de envejecimiento se hace más lento, uno se halla en el camino hacia la iluminación. Es como si se estuviera viviendo ‘el cielo en la tierra’. Uno se libera de toda enfermedad en esta vida.
Se distinguen claramente tres fases, de tres meses cada una, dado que una persona quizás no tenga el objetivo de alcanzar una realización espiritual, con lo que el proceso se acorta. Al final de los tres primeros meses, que corresponden a 15 minutos mirando al Sol, la persona consigue una salud mental perfecta. Ello es previo a cualquier sanación del cuerpo y a cualquier camino espiritual. Tras esos tres meses la persona se desprende de sus inseguridades, miedos, depresiones, celos, envidias, etc. Al conseguir esto, la mente deja de bombardear al cuerpo con negatividad, y ello hace posible que en los tres meses siguientes el cuerpo consiga la salud física. Practicando SunGazing desde el tercer mes hasta el sexto, siguiendo como siempre con la progresión de diez segundos diarios, al final del sexto mes usted estará mirando al Sol treinta minutos y sus problemas físicos habrán desaparecido. Antes se creía que las neuronas no se podían regenerar, pero el resultado de cientos de análisis aplicados a personas que miran al Sol ha obligado a cambiar estas conclusiones. Efectivamente, con el SunGazing las neuronas se multiplican, se fortalecen, se regeneran. Nuevamente, pasados 6 meses, puede, si lo desea, dar por acabado su proceso. A los seis meses de práctica, que coincide con que se está mirando al Sol 30 minutos, todas las células del cuerpo empiezan a almacenar energía del Sol. Se convierten en células fotovoltaicas; son como un panel solar. Más allá de los seis meses, la energía del sol es muy bien recibida por las células, que están capacitadas para almacenarla, sus células estarán capacitadas para absorber directamente la energía del sol. Su cuerpo se habrá vuelto un panel solar. Tras los nueve meses usted sólo necesitará seguir un mantenimiento.

LOS APEGOS

Nos han enseñado a estructurar la vida como si las circunstancias fueran permanentes, como si la existencia ideal consistiera en amarrarse a una experiencia estática, donde la realidad fuera inmutable. Aprendimos a buscar estabilidad para hallar felicidad.

Y esta creencia falsa nos ha llevado a apreciar más la rigidez de la muerte que la fluidez del movimiento de la vida. La tendencia marcada a querer repetir lo conocido es hoy el obstáculo más grande que tiene un hombre para alcanzar su apertura de conciencia, y representa una fórmula muy eficaz para producir estancamiento.La vida marca ciclos de aprendizaje.

Cuando uno de ellos se completa y todo se derrumba, debemos tener la sabiduría de seguir adelante sin mirar atrás. La experiencia bien vivida entrega para liberarse: dejamos ir nuestra infancia y la relación de dependencia con los padres; la adolescencia y el despertar de la primavera. Muchas veces quedan atrás también las relaciones de pareja, porque el compañero muere o se divorcia. Los hijos se van del hogar y dejan un vacío.

Para todos nosotros hay tiempos de abundancia y de escasez; de alborotada juventud y de soledad en la vejez. Estos cambios son etapas que debemos recorrer inexorablemente, porque toda semilla debe nacer, crecer, florecer y dar su fruto.En la naturaleza solo el hombre no acepta bien el cambio y la separación. Parece no saber que para poder avanzar es preciso soltar.

Por eso cuando la realidad cambia, el ser que no es capaz de vaciarse de lo viejo se queda rezagado. Nadie nos enseña que hay un trabajo conciente que hacer, para liberarse de las ataduras del pasado y deshacerse del exceso de equipaje antes de continuar la marcha.

Un ciclo de vida concluye y la realidad cambia, pero la mayoría de los individuos se quedan atorados en la añoranza de recuerdos que les condena a una vida sin propósito, porque están ciegos para disfrutar del regalo de un nuevo amanecer.Cuando existe una dicotomía entre lo que es y lo que uno desearía que fuera, se crean estados de angustia, insatisfacción, dolor, miedo y resentimientos que deben ser sanados.

El individuo, que vive fragmentado, debe volver a la unidad y esta solo se alcanza sabiendo cuál es la enseñanza evolutiva escondida tras cada ciclo de experiencias. Cuando lo conocido se derrumba y el horizonte cambia, es importante preguntarnos ¿qué debo aprender ahora? ¿cuál es la razón para que el universo me haya colocado en esta situación?Para disolver apegos es necesario un cierre. Lo que quedó atrás y ya no tiene validez, no debe ser alimentado con la energía del pensamiento por más tiempo. No es posible avanzar por el camino con la mirada fija en el espejo retrovisor.

Cuando hay obsesión con imágenes repetitivas, que vienen del pasado, es señal de que todavía queda algo pendiente por disolver y transformar. Entonces, con la ceremonia del perdón sanamos viejas heridas, aquellas que solo con el roce del recuerdo sangran nuevamente. También podemos trabajar en la aceptación de la desaparición de un ser querido.

O reconsiderar nuestras quejas, que seguramente se reducen a que alguien cercano a nuestro corazón no cumplió bien con el rol que le asignamos. En este último caso hay que comprender que la culpa es solo nuestra, pues nuestra es la tarea de aceptar que cada ser nace con el derecho y la libertad de ser él mismo.Cortar los lazos del pasado también significa renunciar a los resentimientos generados cuando las metas humanas previstas no se cumplen.

A veces la vida tuerce nuestro destino para darnos la oportunidad de realizar una misión evolutiva trascendental, que el ojo humano no ve, porque el cerebro no conoce.

Rejilla de Energía Crística

Creación de una Rejilla de Energía Crística en 3 niveles, para facilitar la apertura de consciencia y ayudar a subir la vibración a nivel mundial.

El objetivo principal para la creación y coordinación de esta nueva red desde el portal Ciudad Virtual de la Gran Hermandad Blanca, es facilitar la apertura de conciencia, y ayudar a subir la vibración, tanto individual como grupalmente, de todas las personas que rodean el portal, uniéndose esta red además a otras redes energéticas ya existentes de otros grupos.


La Jerarquía de Maestros Ascendidos promueve la creación de redes energéticas de diversos tipos a todos los niveles de consciencia, pues es un modo practico y efectivo de mover la energía, conectar a las personas, y facilitar el trabajo, tanto individual, como colectivo.
Al igual que en otros Círculos de Luz, Sanat Kumara, Kwan Yin, Maitreya, y el Maestro Tibetano, nos trasladan la petición de crear y coordinar una red de personas, que aunque estén separados por muchos kilómetros, puedan estar unidos energéticamente a través de su conciencia y voluntad. Esta red debe ser sencilla, apta para todos los niveles de vibración, y flexible, fácil de adaptar a nuestras vidas cotidianas, pero lo más efectiva y beneficiosa posible.


En el momento presente todos notamos la fuerza del cambio, la intensidad de las energías que, de modo natural, están fluyendo a través nuestra, y hoy, más que nunca, es muy necesario apoyarnos entre todos para equilibrarnos, cada uno de nosotros tiene facetas más fuertes y facetas más débiles, pero la fuerza de una red de Luz unida, complementándonos los unos a los otros, nos facilitará mucho el día a día, y estando equilibrados podremos ayudar mejor a los demás y al cambio evolutivo.


Debemos crear Círculos de Luz en todo el mundo, círculos que acojan a las almas inquietas, les aporten paz y equilibrio, y les permitan meditar profundamente para encontrarse con ellos mismos, Círculos de Luz que permitan que cada persona pueda expresar sus sentimientos interiores sin miedo a ser juzgada o rechazada.


Esta Rejilla de Energía Crística, originada directamente desde el Logos Planetario, concretada a través de los Maestros Ascendidos, y canalizada por todos nosotros, Voluntarios de la Luz, y en conjunto con otras redes que existen actualmente por el mundo, facilitará la tarea de las Jerarquías de la Gran Hermandad Blanca para crear esos Círculos de Luz por todo el mundo, esta red será base y soporte de otros muchos proyectos, pero sobretodo será una ayuda esencial para la felicidad y armonía de muchos de los Voluntarios de la Luz que estamos encarnados en este plano, y decididos en este momento a ayudar al cambio.

ANTAHKARANA

ANTAHKARANA SIMBOLO DE SANACION MULTIDIMENCIONAL

El Antahkarana es un símbolo antiquísimo de Sanación y Meditación que ha sido usado en el Tíbet y la China durante miles de años.Este símbolo tiene un poder energético muy grande; ya que simplemente por estar en su presencia crea un efecto positivo sobre los chakras y el aura, realizando sanación, concentra y profundiza todas las energías de sanación aplicadas en su presencia.

El Antahkarana es parte de la anatomía espiritual, es la conexión entre el cerebro físico y el Yo superior, esta conexión es la que debe sanar y desarrollar para poder crecer espiritualmente. Este símbolo activa esta conexión cada vez que nos hallamos ante su presencia.

En meditación este poderoso símbolo, crea automáticamente lo que los taoístas llaman “La gran órbita microcósmica”, donde las energías físicas que normalmente entran por el chakra coronario, ante la presencia de este símbolo entran por los pies y suben por la parte posterior del cuerpo hasta la parte superior de la cabeza, bajando por la frente nuevamente hasta los pies, realizando un círculo lumínico cimentando de esta manera la persona a la tierra y creando un continuo flujo de energía a través de los chakras.

Entre las propiedades de este símbolo, neutraliza la energía negativa que se haya acumulado en objetos tales como cristales, joyas, etc., simplemente colocando entre dos símbolos el objeto. Este símbolo tiene efectos tan positivos, lográndose notables resultados en el Reiki con ellos como en Meditaciones; ya que producen un notable cambio de flujo energético en el aura y los chakras.

El Antahkarana es un símbolo multidimensional. Está constituido por tres siete sobre una superficie plana, desde una perspectiva parece bidemensional. Los tres siete representan los siete chakras, los siete colores y los siete tonos de la escala musical. Desde otra perspectiva aparece como un cubo tridimensional. Su energía se mueve desde dos a tres dimensiones visibles, continuando hacia arriba por vías energéticas imperceptibles para el ojo humano, continuando hacia arriba hacia la dimensión del Yo superior. La meditación con este símbolo mirando constantemente al centro del mismo produce un cambio positivo energético. La meditación tibetana con estos símbolos era realizada en una habitación iluminada con velas.

En el medio había una vasija de barro en forma de óvalo simbolizando el huevo cósmico del universo, esta vasija se llenaba con agua, frente a la misma había un pequeño taburete, sobre el asiento de éste estaba el símbolo antahkarana realizado en plata, donde se sentaba la persona que iba a meditar. Había también una pared cubierta con cobre, pulido como un espejo. En la pared opuesta a esta habían tapices que mostraban símbolos. El lama tibetano se sentaba en el banquito y miraba fijamente la imagen del símbolo que se reflejaba en el espejo de cobre.

Esta meditación es una meditación yantra y crea agudeza en la mente, haciendo un puente energético entre la conciencia y las energías trascendentales del símbolo; mientras que el otro símbolo antahkarana en el banquito enfoca las energías generadas haciendo fluir las energías equilibradas por todos los chakras hacia la tierra. Este maravilloso símbolo es muy especia y tiene su propia conciencia. Trabaja directamente sobre el aura y los chakras y regulariza variando los efectos de sanación de acuerdo a las necesidades de la persona que lo usa, al estar dirigido por el Yo superior tiene un efecto benéfico. Jamás se lo deberá utilizar para el mal. Este símbolo tiene muchísimos usos: se los puede colocar debajo del colchón de la cama en la que uno duerme, debajo de una mesa de masajes, colgado de una pared para armonizar el lugar, exponerlo sobre alguna dolencia, etc.

Antahkarana YIN Antahkarana Yang Estos dos Antahkarana son utilizados para la descarga de energías negativas, colocando el Yang debajo el objeto a descargar y encima el Yin. Es conveniente para las meditaciones utilizar siempre el antahkarana Yang. Símbolos Múltiples. La cruz cósmica está constituida por antahkaranas que se cruzan entre sí, representando los siete chakras mayores, su función es el de purificar las energías, se usa para abrir el corazón y equilibrar las energías. Este maravilloso símbolo con que cuenta la radiónica es fácil de experimentar de investigar, de fácil uso, y para la persona que desea explorar sus usos en el viaje de regreso a la luz, confiando sólo en la luz y para el mayor bien.

Este símbolo múltiple de 16 cuadritos, repetidos iguales, sirve para dispersar la energía y se utiliza ubicado en algún lugar donde se necesite remover y dispersar las energías negativas. Debajo del felpudo de la entrada principal, detrás de algún cuadro, de un espejo (es para que las personas fijen a la mirada en él). La persona que entra en la casa y que a veces trae consigo alguna vibración negativa, al pisar el felpudo con el símbolo debajo, ésta absorbe estas vibraciones.

Hay que tener cuidado con él de no colocarlo en muchos lugares a la vez, porque así como dispersa la vibración negativa, también lo puede hacer con la positiva; es decir la función real de este símbolo múltiple es dispersar energías. Meditación con Antahkarana. La meditación con Antahkarana se realiza de la siguiente forma. Vestidos con ropas sueltas, después de un baño, nos sentamos relajados frente al símbolo Yang del Antahkarana. Fijamos la vista con los ojos entrecerrados en el centro del símbolo, tratando de respirar relajadamente. Mantendremos la mirada suave, el tiempo que más se pueda en el símbolo, éste actuará sobre nuestra mente por sí mismo.

Practicando diariamente y después de un tiempo, la imagen comenzará a moverse, desvanecerse o desaparecer por completo, si esto ocurre es positivo, ya que indica que ha entrado a un nivel más profundo de meditación y está recibiendo mayores beneficios. Podrá también ver distintas figuras frente al símbolo, esto es también positivo, con el uso continuo, diez minutos diarios. Meditacion con mándala de Cuarzo y antahkarana.

Estos símbolos Antahkarana encierran en ellos muchísimos secretos, como a mí personalmente me apasiona investigar el porqué de las técnicas energéticas; este signo en especial me llamó la atención y pude comprobar que en combinación con un mándala de cuarzo produce efectos revitalizantes inmediatos, restaurando el aura de personas con alteraciones nerviosas aparentemente sin motivo físico, de allí surgió esta meditación: Colocando el mándala de cuarzos en la espalda de la persona con falta de vitalidad y trastornos nerviosos y debajo de los pies un símbolo yang antahkarana, enseñándole los ejercicios Hui-Yin se produce con el sólo contacto de los dos símbolos el equilibrio del flujo energético a través de los chakras, tranquilizando el flujo del chakra base en un tiempo menor que los otros vórtices energéticos, el símbolo en los pies logra junto con el mándala de cuarzos orientar armónicamente las distintas calidades de energías del cuerpo humano, que realmente son ocho clases de energías, fuera totalmente de los chakras mencionados por los hindúes. He logrado con esta meditación una vez por semana, acompañando al paciente de diez a quince minutos, revitalizarlo y equilibrarle todos sus sistemas.



Aprende a ser como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios.Porque siendo como un espejo, sin emociones aprendemos a hablar de otra manera.Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluída.

No te des mucha importancia, y sé humilde, pues cuanto más te muestras superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen; y vives en un mundo de tensión e ilusiones.Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao.No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos.

Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar.El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente.Ten confianza en Tí mismo, preserva tu paz interna, evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada, sin tomar conciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones.

La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "Sí" porque saben que ese famoso "Sí" no es sólido y le falta valor.Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después.Así desarrollarás la confianza en tí mismo y la sabiduría.

TAO

 No mires a los demás, mírate a ti mismo, y deja que salga lo que hay en tu interior, aunque corras riesgos. O existe mayor riesgo que la represión. Si te reprimes, perderás todo entusiasmo, todo apetito por la vida. Perderás toda tu vida si sigues reprimiendo cosas. Es algo tóxico, que envenena el ser. Escucha tu corazón, y haya lo que haya en él sácalo al exterior. Al cabo de un tiempo lo conseguirás y lo disfrutarás. Y una vez que aprendas a ser veraz, es tan hermoso que nunca estarás dispuesto a ser falso. Nos decidimos por la falsedad porque no hemos probado lo real. Reprimimos lo real desde la infancia. Antes de que un niño se dé cuenta de lo que es real, se le enseña a reprimirlo y sigue suprimiéndolo de una forma mecánica, inconsciente, sin saber lo que hace.

Sé sincero contigo mismo: no existe otra responsabilidad. Hemos de ser responsables con nuestro ser. Tienes que responder ante tu ser. En esto radica el problema, en cómo ser uno mismo. Y si puedes resolverlo, lo demás no será problemático. La vida es un hermoso misterio para ser vivido, no un problema para resolver. Sencillamente, vivir y disfrutar de ello.OSHO

UN RECORDATORIO

Con frecuencia, lo que pienso de otro ser humano está más relacionado con lo que hay dentro de mí que con lo que hay dentro de esa persona.
Lo que pienso de otro ser humano habla más de mí mismo que de la otras persona. Este texto puede servir como recordatorio:
Lo que Pedro piensa de Pablo

A menudo dice más de PedroQue de Pablo.
¿Por qué no poner este texto en la pared de tu lugar de trabajo?O si quieres, reformúlalo de la siguiente manera:
Lo que pienso de Pedro dice más de mí mismoQue de Pedro.
O quizás puedas decir algo así:
Es en mi menteDonde se crean mis pensamientos.
Lo que pienso de tiPone de manifiesto algo de mí.
Lo que pienso de tiNo dice nada de ti.



PENSAMIENTOS VERDADEROS Y FALSOS
Recuerda a alguien que conozcas. De inmediato tendrás algún pensamiento sobre esa persona. Es instantáneo.
¿Y si cada pensamiento que tienes sobre otro ser humano pudiera aumentar lo que es verdadero de esa persona o lo que es falso (la imagen, la ilusión, la fantasía?)
Y si no existieran pensamientos neutrales sobre los demás?. Para mí eso se ha transformado en la verdad.
Lee con frecuencia la siguiente frase:
Cada pensamiento mío agrega algo a lo verdadero o a lo ilusorio.
Cada pensamiento mío aumenta la verdad o la falsedad.
Ejemplo: Estás sentado en el ómnibus de regreso a tu casa luego de trabajar. Miras a alguien. En tu cabeza surge un pensamiento sobre esa persona.

Ese pensamiento aumentará la “masa de pensamientos verdaderos” sobre ese otro ser humano o, por el contrario, aumentará la falsedad - la imagen, las ilusiones, las fantasías -.
Una vez que te hayas dado cuenta de esto comenzarás a prestarle más atención a tus pensamientos. ¡No es para nada aburrido!
Recuerda con frecuencia que ninguna otra persona piensa tus pensamientos.

Tú eres el único responsable de ellos.
De vez en cuando, durante el día, repite para tus adentros:
Soy responsable de mis pensamientos.
Desde luego, cualquier cosa que digas sobre una persona también aumenta la verdad o la falsedad sobre ella o él. Pero, por ahora, comienza practicando cómo prestar atención a tus pensamientos. Porque sólo en ese nivel puedes hacer una elección. Por lo tanto, repite para tus adentros, de vez en cuando durante el día, la siguiente frase:
Cada pensamiento mío sobre otro ser humano aumenta la verdad o la falsedad sobre esa persona.
Y también lee lo siguiente:
Soy responsable de mis pensamientos.



SIETE PALABRAS DE ORO


El siguiente ejercicio puede ser el que te resulte más extraño.
La próxima vez que te sientas criticado, usado o atacado por un colega, un paciente, un cliente, un alumno, tu hijo o tu hija adolescente... prueba con estas Siete Palabras de Oro.
Inhala profundamente y al espirar dile con calma a esa persona:
Hay algo cierto en lo que dices.
Lo que experimentarás será milagroso. ¡Ambos sentirán alivio!
Las mejores oportunidades para practicar este ejercicio se presentarán con la persona con quien elegiste vivir.

¡La has elegido para aprender buenas lecciones! En tu relación de pareja, habrá días en los que tendrás que inhalar muy profundamente antes que realmente puedas llegar a decir con calma mientras exhalas: Hay algo cierto en lo que dices.
Practica una y otra vez. Gradualmente podrás comenzar a aceptar la antigua verdad:
No puedes cambiar a otro ser humano.Al único que puedes cambiar es a ti mismo.



VER LA VERDAD


La próxima vez que te encuentres con alguien que esté irritado, furioso o alterado, o que actúe con arrogancia, ironía y agresividad, recuerda con calma lo siguiente:
Una persona que se siente bien nunca tiene necesidad de atacar ni de ridiculizar a nadie.
¡No le digas esto a la otra persona!

Sólo piensa en ello y comenzarás a verla desde otra perspectiva.
Ya no te sentirás amenazado con tanta frecuencia como solía ocurrir. No te lastimarán con tanta facilidad. No responderás a la ira con la misma rapidez.

Podrás permanecer en calma. Tu corazón latirá tranquilo.
Ante ti tienes a una persona que en este momento no se siente bien.
Si puedes darte cuenta de esto, probablemente actúes y reacciones de una manera que haga que, tanto la otra persona como tú, se sientan mejor.

Obtendrás mejores resultados del encuentro. Si quedas atrapado en el antiguo modelo –empezar a culpar a esa persona- te sentirás peor (y, por supuesto, la persona afectada también).
Por lo tanto, la próxima vez que te encuentres con alguien alterado, arrogante, agresivo... haz la prueba.
Las peleas nunca empiezan con lo primero que se dice.Empiezan con lo segundo.



TENGO ALGO QUE APRENDER
La próxima vez que te sientas alterado, irritado, furioso, agotado y cansado con respecto a un colega (paciente, cliente, alumno, socio...) prueba decirte cuidadosamente a ti mismo (esto demandará una buena disposición de tu parte):
Lo que está ocurriendo en este momento está ocurriendo porque tengo algo que aprender.
No digo que sea fácil.

Pero cuando culpamos a otros por algo que está sucediendo, es posible que estemos transfiriendo –proyectando- nuestro propio problema a un inocente.
Sólo yo elijo si quiero transferir mi enojo a otro ser humano, o si quiero entender y encontrar las razones de ello en mi interior. Si quiero aprender algo –de mí mismo- y crecer.
Ejemplo: Solía irritarme y alterarme si la gente llegaba demasiado tarde a mis conferencias.

En verdad, me había convertido en una víctima de la forma en que elegía interpretar la realidad.
Finalmente, logré entender que ¡no me disgustaba o irritaba por las razones que yo creía” cuando la gente llegaba demasiado tarde. ¡Para nada!
Confundía la causa con el efecto. El problema no eran “ellos”. La razón de mi disgusto estaba absolutamente dentro de mí. El problema era sólo mío. El motivo era mi actitud.
La verdad era que tenía una imagen muy pobre de mí mismo y temía perder el control.

¡Tenía miedo!


Al principio no me animaba a ver ese miedo. Era más conveniente y más fácil ver a los demás como la razón de mi malestar, en lugar de ver que el motivo del problema se encontraba dentro de mí. Tenía mucho que aprender.
Por lo tanto, la próxima vez que estés disgustado e irritado con alguien, intenta tomar cierta distancia y decir para tus adentros, en calma:
Lo que está ocurriendo en este momentoEstá ocurriendo porque tengo algo que aprender.



HAY ESPERANZA
Algo que me ha resultado muy cierto es lo siguiente:
Cuando critico a alguienNo veo a la persona en su integridad.
En lo profundo de nuestro ser todos sabemos esto.
No digo que sea fácil. Pero la verdad es que cada vez que critico a alguien no veo a la persona en su integridad. Sólo reparo en un fragmento minúsculo de él o ella.
Si tengo la oportunidad de ver a la persona en su integridad, toda su historia, sus sufrimientos, desgracias, sueños y esfuerzos, no podré criticarla ni burlarme de ella.

Puedo reprobar o criticar las acciones de alguien, pero tendré una actitud abierta y entenderé a esa persona una vez que tenga la oportunidad de verla en su totalidad. Es notable, pero es verdad.
A veces, ver la totalidad es lo más difícil. ¡Es tan fácil ver y concentrarse en una parte pequeña, limitada, y criticar!
Todo esto proporciona una buena razón para tener esperanzas: es sencillo y obvio. Sin embargo, verlo y aplicarlo no es tan sencillo.



PREJUZGAR A LOS DEMÁS


La siguiente reflexión está relacionada con mi salud.
Cuando menosprecio o prejuzgo a otra personaYa sea un niño o un adulto,En realidad me estoy haciendo daño a mí mismo.
Cuando critico a los demás me debilito. Pierdo mi capacidad de gozar de la vida y de tener una buena disposición de ánimo. Me siento muy mal. Mi capacidad inmunológica disminuye (esto incluso se puede probar midiendo los glóbulos blancos).
Cuando prejuzgo y menosprecio a una persona quedo atrapado de varias maneras.

Me resulta más difícil tener una actitud completamente abierta hacia ella, mirarla a los ojos con una apertura maravillosa. Lo mejor de mí ya no brilla espontáneamente hacia ella. Comienzo a evitarla. Se instala el “distanciamiento”. Me siento horriblemente mal y con culpa. En lo profundo de mi ser sé que estoy divorciado de lo mejor de mí.

Esa persona y yo nunca podremos “bailar juntos”.
No digo que sea fácil. No digo que yo sepa vivir sin criticar y culpar a los demás. Lo que digo es lo siguiente: Me he dado cuenta que cuando prejuzgo a otros, lo que hago, en realidad, es causarme daño a mí mismo y debilitarme.

Siempre que juzgo me siento mal.
Una persona que tiene pensamientos despectivos hacia otro ser humano no puede ser feliz. Todo el mundo lo sabe.
Todos tenemos ideas negativas y prejuiciosas sobre otras personas. Todos, sin excepción.

El tema es; ¿qué reflexiones me inspiran tales ideas?
Por lo tanto, si te das cuenta que estás acusando y prejuzgando a alguien, visualiza (imagina) en tu mente la mano que señala con el índice,
Cuando “señalas con el dedo índice” a alguien y lo condenas, lo acusas o lo culpas, tiendes a olvidar que hay tres dedos que te señalan a ti.

ATAQUE - MIEDO

En ocasiones atacamos a otras personas.  ¿Qué pasaría si siempre sintiera miedo cuando esté ante alguien a quien en el pasado ataqué de alguna manera?

He comprobado la siguiente verdad:

Siempre temeré a quien he atacado.

¿Qué quiero decir con atacar a otro ser humano?

La calumnia, por ejemplo, es un ataque.  Hacer comentarios despectivos sobre alguien es un ataque.  Ridiculizar a una persona y mostrarse irónico respecto a ella es atacarla.  Culpar y acusar a alguien también es atacarlo, y así sucesivamente...

¡Un pensamiento también puede ser un ataque!  Tener pensamientos negativos y condenatorios sobre otra persona es atacarla.  Cuando ataco a alguien, siempre genero culpabilidad en mi interior.

En forma automática e inconsciente, mi ataque generará en mí el temor a que esa otra persona, a su vez, me ataque... lo cual hará (como una especie de defensa) que la siga atacando... lo cual, a su vez, aumentará mi sentimiento de culpa... lo cual generará en mí más miedo a que esa persona me ataque... y sí sucesivamente.

Es un círculo vicioso inconsciente que crece y se acelera.

Dentro de ese círculo yace la explicación de las conductas prepotentes e intimidatorias.

Cada ataque me separa más de la persona que se supone que debo ser.

Siempre le temeré a quien he atacado.

Te darás cuenta que esto es verdad si te analizas a ti mismo en tu vida diaria.  Observa cuándo te sientes libre y cuando no.

Quizás algunas personas crean que sólo son responsables de sus acciones –de lo que hacen- y no de lo que piensan.  Yo mismo solía creerlo.

La verdad es que soy responsable de lo que pienso.

Ejemplo: Entras a una habitación donde varias personas están esperando.  Es una reunión y tú tienes que dirigirte a ellas.  Quizás estés por dar una charla.  De pronto, aparentemente sin motivo alguno, piensas algo negativo y condenatorio sobre uno de los presentes.  Tal vez pienses algo así como: “¡Santo Dios! ¡Auxilio! ¡Qué hace él aquí!” o:  “¡Oh, no! ¡Ella también está aquí!”

Entonces las cosas se complican.  Has atacado a otra persona.  En lo profundo de tu ser, inconscientemente, estarás esperando un ataque de ella.  Sentirás miedo.  Estarás a la defensiva. Te recluirás, pese a seguir en la habitación.  No será fácil “bailar” con lo mejor de ti.

El efecto más notorio será que lo mejor de ti no brillará con calidez y franqueza hacia esa persona.  Tratarás de evitarla.  Ya no serás libre.  Habrá surgido en ti el miedo a esa persona.  Eres consciente de todo eso en tu propio cuerpo mientras sigues en la habitación.

Se requiere de mucha energía para controlar la situación.  Es probable que luego te sientas tenso y cansado.

Aceptar con calma el significado de “Siempre le temeré a quien he atacado” es revolucionario.  En definitiva, sólo se trata de nuestra propia salud.

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ESTAR ILUMINADO

Probablemente, en lo profundo de nuestro ser, sepamos que cuando pensamos algo negativo, enjuiciador y ridiculizante sobre alguien, en realidad eso dice algo de nosotros mismos.

Por detrás de cada pensamiento negativo que tengo sobre otra persona acecha dentro de mí cierta forma de miedo.

¿Tal vez cuando me asaltan pensamientos negativos sobre alguien, lo que sucede es que esa persona me recuerda un aspecto de mí mismo que no quiero ver; algo que temo descubrir en mí mismo, una parte de mí que niego y reprimo?

En ocasiones se dice (como una suerte de axioma psicológico) que:

Actúo en forma burlona y agresiva en mi exterior con respecto a lo que niego y reprimo en mi interior.

Conocer esta “ley” humana, y lograr ver cómo opera en uno mismo, es la condición más importante para estar “iluminado”.


Muchas veces he intentado evitar verme a mí mismo.  He creído (y estado seguro) que mi frustración, alteración y desequilibrio eran provocados por “ellos” y he proyectado en otros la razón de mi malestar, siempre mediante algún tipo de ataque.  Uso a alguien como chivo expiatorio para evitar ver algo en mí mismo.  Por supuesto, eso no es para nada constructivo

Cada uno de esos ataques es un intento de evitar verme a mí mismo.

Cada uno de esos ataques, ya sea mediante eñ pensamiento, las palabras o los hechos, es una forma de defensa.  El objetivo es evitar verme a mí mismo.

Sin lugar a dudas, cuando me resulta fácil aceptarme a mí mismo, se me hace más fácil aceptar a los demás.

¿No será que cuando me ocupo de condenar o atacar a otra persona en realidad estoy hablando, de un modo peculiar, sobre mí mismo?

Al condenar a los otros revelo mucho sobre mí.

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QUÉ PIENSO DE MÍ

Hemos dicho que los pensamientos son creativos.

Y que lo que pienso de otra persona tiende fácilmente a hacerse realidad.

De la misma manera, lo que pienso de mí mismo también se convierte fácilmente en realidad.

Cada uno de mis pensamientos genera un recuerdo en mis células,

Si por la mañana pienso: “Hoy va a ser un día difícil”, el día suele ser así.  Al tener ese tipo de expectativas negativas, mi subconsciente se carga de imágenes negativas.  Mi subconsciente me gobierna y quiere hacer lo que se le indica; por lo tanto, cumple la orden.

¡El día va a ser difícil!

Y posiblemente me diga, con un gesto de corroboración:  “¿Qué te dije?”.

En cambio, si por la mañana elijo visualizar (imaginar) imágenes muy diferentes a ésas y me lleno de escenas positivas, en las que me veo a mí mismo en distintas situaciones maravillosas, el día resultará mucho más parecido a estas imágenes.

En ese sentido, mis pensamientos sobre mí mismo son creativos.
Lee con atención lo siguiente:

Cada uno de mis pensamientos
Genera un recuerdo en mis células.
Puedo elegir lo que pienso de mí mismo.
Soy el único responsable de mis pensamientos.

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LA IRA

La ira es todo un tema.

No estoy diciendo que nunca me enojo.  No estoy diciendo que la ira sea una emoción “desagradable”.

No existen emociones más “nobles” o “mejores” que otras.  De hecho, en lo que respecta a las emociones, no existe lo bueno y lo malo.  Las emociones son lo que son: emociones.

La ira es una emoción tan aceptable como cualquier otra.

El tema es: ¿qué hago con mi ira?.

He observado que, cuando me pongo furioso con alguien, lo que hago es proyectar mi ira en un inocente.  Eso no es constructivo.

Cuando sentimos ira, casi nunca somos conscientes de cuál es la verdadera causa del enojo.

Tal vez la causa sea la siguiente:

Cada vez que me enojo, intento hacer que otro se sienta culpable.

¿Y si fuera verdad?  ¡Inténtalo!  Piensa un momento en alguna situación reciente en que recuerdes haberte puesto furioso con alguien...

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IRA – MIEDO

La próxima vez que te encuentres con alguien que esté realmente furioso, enojado y disgustado

... pregúntate:

¿A qué le teme tanto esta persona?

Detrás de todo enojo hay cierta forma de miedo.  ¡No digas esto en voz alta!  Simplemente pregúntate en silencio:  “¿A qué le teme tanto esta persona?”.

Y verás frente a ti a una persona distinta, que hasta podrá despertar tu simpatía.  Detrás de la ira siempre hay miedo.

Detrás de la ira siempre hay una persona que clama por ayuda.  Todo enojo es en verdad un grito desesperado pidiendo ayuda.

Todos los gritos de furia y enojo son ejemplos de impotencia.  Sólo gritamos cuando no entendemos nuestra propia furia.

Todo acto de violencia es una expresión de impotencia.  Sólo golpeamos cuando no entendemos nuestra propia ira.

Cuando le grito a alguien y me niego a escuchar (no tengo la fuerza para escucharlo), lo estoy haciendo para acallar algo dentro de mí, que no quiero ver (no tengo la fuerza para verlo) en ese momento.

Detrás de todo enojo siempre hay una cierta forma de miedo.

Es un hecho innegable que las personas más agresivas son siempre las más asustadas.  Gran parte de la historia, por supuesto, habría sido distinta si los más agresivos hubieran pensado con más frecuencia:  ¿Qué es lo que no tengo el coraje de ver dentro de mí mismo?

Por consiguiente, la próxima vez que te encuentres con alguien que esté temblando de furia, enojo y disgusto, prueba preguntarte en calma:

¿A qué le teme tanto esta persona?

Practica y practica.

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VER DE VERDAD

Cada temor es un grito pidiendo socorro.

Si tengo miedo, es posible que me ponga una máscara  - una expresión “falsa- como protección, como una especie de armadura.  Todos lo hacemos de vez en cuando para sobrevivir en distintas situaciones.  Cada máscara que ves es una especie de escudo.

Ejemplo:  Ves atravesar la discoteca a un muchacho que aparenta ser duro e indiferente.  Ves la máscara, el velo que esconde su inseguridad, su miedo.  Dentro del joven late con fuerza un corazón agitado.  Pero él no quiere demostrarlo.  Se protege colocándose la máscara de “duro”.  Una especie de armadura.  Esta máscara es su expresión “falsa”.  Su escudo.

Con este simple ejemplo puedes ver lo siguiente:

Cada máscara es una defensa, una súplica, un grito de socorro.

Si puedes ver eso, entonces verás la verdad.  Eso es ver de verdad.

Sin embargo, si reaccionas ante la máscara y la actitud de dureza con miedo o desprecio o, incluso, con admiración, estarás reaccionando ante algo que es “falso”.  No estás viendo la verdad.  Eres víctima de una mala interpretación.

También es obvio que eres tú quien elige cómo interpretar lo que ves.  Eres tú quien elige si quieres ver la verdad cuando miras al muchacho o si quieres reaccionar ante su máscara:  lo falso.

Cuando, en un encuentro, ves la “falsedad” y no lo aceptas como si fuera la verdad, te transformas en un ayudante potencial, un liberador.

Cuanto más grande sea la máscara que ves, mayor será el grito pidiendo socorro.