viernes, 31 de diciembre de 2010

Cuerpos de Luz, Hijos de Dios

Hace algunos años hubo varias explosiones solares y alineaciones de planetas, estas energías salieron disparadas por el universo, pero como nuestro planeta estaba relativamente cerca, y a parte de eso teníamos el gran hoyo de la capa de ozono, pues estas energías nos dieron de lleno a cada uno de nosotros.

Muchos tuvimos síntomas, como dolores de cabeza, mareos etc., pero realmente los verdaderos síntomas estaban aun mas adentro.

Antes el ser humano tenia solo 2 ADN, se creía que uno era de parte del padre y otro de la madre, también dentro de nosotros teníamos mas ADN solo que estaban “dormidos” o “muertos” mejor llamados como basura del ADN.

Bueno, pues desde las explosiones solares, estos ADN “muertos” empezaron a brillar, o a despertarse, dejando sorprendidos a los científicos, un ser humano que antes tenia solo 2 ADN ahora podía tener 3 o 5 o 6 ADN activos en el cuerpo.

Esto por supuesto atrajo mucho la atención y empezaron a hacer pruebas, tomaron el ADN de un donante, y se lo llevaron a su laboratorio para estudiarlo, la sorpresa fue, que ellos notaron que el ADN se apagaba y se encogía y en ocasiones se encendía y se alargaba.

Descubrieron que a pesar de que el donante estuviera a varios kilómetros de distancia el ADN seguía respondiendo a sus emociones, esto es que cuando el donante estaba molesto o preocupado, el ADN se apagaba y se encogía, pero cuando el donante estaba contento o lleno de emociones de amor, el ADN crecía, activaba mas ADN y se iluminaba por completo.

Ahora, que pasaba cuando estos ADN permanecían mucho tiempo encendidos?,

Un verdadero rollo dentro de nuestros cuerpos!,
Esto es que nuestras células se regeneraban más rápido, aliviando enfermedades, haciéndonos inmunes a las enfermedades, y no solo eso, sino que esta luz “crística” dentro de nosotros, estaba creando puentes dentro del cerebro.

Nosotros tenemos el cerebro dividido en dos partes, desgraciadamente siempre utilizábamos solo una pequeña parte de uno, mientras el otro lado estaba siempre inactivo, ahora que los nuevos ADN están activos en nuestro cuerpo pues están formando una especie de membranas o puentes que a su ves están activando la otra parte del cerebro que siempre permaneció apagada.

Logrando así un verdadero despertar de la consciencia que siempre tuvimos dormida.

Ahora, estas energías nos llegaron y aun nos siguen llegando a todos en el planeta, pero no todos las están aprovechando, ya que si permanecemos llenos de preocupaciones, enojados, y estresados, pues el ADN se encogerá y se apagara, sin lograr formar esas membranas que reviven el otro lado del cerebro, y no habrá así un “despertar”

Debemos tratar de permanecer siempre en paz y armonía, tratar de centrarnos en el amor hacia los demás, para que nuestros ADN se enciendan y formen nuestro cuerpo de luz, Si, nuestro CUERPO DE LUZ!, que pronto permanecerá totalmente iluminado, convirtiéndonos en SERES DE LUZ, seres multidimensionales y verdaderos HIJOS DE DIOS.

Por eso hago tanto hincapié en la oración y la meditación, porque al hacerlo, activamos nuestros ADN y así ellos pueden formar estas membranas que nos ayudaran a despertar a lo que realmente somos.

En conclusión, si no estamos en la frecuencia del amor, si no meditamos, y seguimos enganchándonos en los problemas del mundo, jamás lograremos activar nuestros cuerpos de luz y por lo tanto no podremos ascender.

Mientras mas meditemos, mientras más oremos y pidamos por los demás, mientras mas logremos ABRIR EL CORAZON y abrasar a todo los que nos rodean, mas rápido será nuestro despertar de consciencia.

Si no nos damos el tiempo, si seguimos buscando y utilizando el pretexto de que no tengo tiempo, pues no se dará, y cada uno vivirá lo que ha sembrado.

Quieres despertar? Quieres ascender? Quieres convertirte en lo que verdaderamente ERES? Pues entonces toma como prioridad meditar y llenarte de amor, acepta con el corazón abierto estas hermosas energías que nos están llegando para formar así tu cuerpo de luz, y podamos ascender a una dimensión mas elevada.

Nuestra amada GAIA también lo esta haciendo! Así que debemos alinearnos con ella, para no quedarnos en el camino.

Nos estamos elevando a la 5ta dimensión, ahí no existe el tiempo como lo conocemos aquí, así que todo lo que tu pienses será! En ese instante, te imaginas? Será de volada todo eso que quieres, pero OJO, porque también será de volada aquello que no quieres, aquello que mas temes, por eso debemos ascender con la mente dominada por el corazón y así solo crearemos cosas de bien, cosas que si queremos ver realizadas en nuestra vida y en nuestro mundo.

Somos muchos los que estamos despertando, porque al despertar unos, ayudan a despertar a otros, es como si de alguna manera tu luz enciende la mía, y la mía enciende la de ella, y muy pronto TODOS SEREMOS UNO, una sola luz, formada con muchos corazones.

Por eso mis adorados corazones, acepten estas energías, acepten el despertar de conciencia, acepten convertirse en cuerpos luminosos llenos de energías de amor, que muy pronto formaremos el nuevo mundo, porque ya lo estamos formando!, solo necesitamos encender también nuestros Cuerpos de Luz para poder ascender a el.


Un beso
Siempre en la luz

Bertha Alicia

Cambios y reajustes, una nueva oleada de ascensión por KAI

Cambios, movimientos. Movimientos y mas cambios es lo que estamos viviendo en estas ultimas semanas a nivel emocional, físico y de conciencia. Estamos siendo impulsados a través del universo, nos estamos moviendo como colectivo, como Planeta y como individuos hacia una percepción mucho mas elevada y mas clara del Ser. Pero todo ello implica liberar, soltar y aligerar la carga.





La tierra realmente se esta moviendo, viaja a través del universo como una nave de Luz, una merkaba colectiva. Viaja y se desplaza a través del espacio adentrándose a una zona de luz pura que nos esta transformando y renovando por completo. Nos estamos alineando a esas nuevas frecuencias por el simple hecho de estar vivos aquí y ahora y recibir los rayos del SOL. Y a medida que recibimos oleadas de Amor y Luz todo aquello que no se equipara vibracionalmente con las nuevas frecuencias esta siendo purificado intensamente.

A nivel de conciencia esto lo estamos viviendo como un repentina transformación muy profunda, a través de la cual de pronto nos encontramos cuestionándonos a nosotros mismos. Reorientando nuestro trabajo de luz. Derrumbando todo aquello que habíamos creído y sostenido en nuestra conciencia, transformándolo y reemplazándolo por información completamente nueva o, por actualizaciones y renovaciones a la información que ya conocíamos. Esto esta sucediendo ya mismo!


Te has encontrado en estas ultimas semanas cuestionando todo aquello que crees y todo aquello que antes te movía o dabas por sentado acerca de ti mismo y el universo?

Te has encontrado sintiéndote inseguro de tus propias convicciones, certezas y visualizaciones?

De pronto sientes una imperiosa necesidad de alinear por completo tu vida hacia una vida mas simple o mas honesta contigo mismo?

Sientes el deseo de alinear el SER con el HACER, de modo que tu vida sea un reflejo autentico de tu esencia y de tus sentimientos mas puros, pero temes perder o desprenderte de otros aspectos de tu vida?

Sientes el impulso repentino de transformar tu alimentación, beber mas agua y cuidar tu cuerpo, respetándolo y honrándolo, pero no te atreves completamente?

Sientes que ya no sabes que creer y con que resonar en esta época de tanta información, pero te obligas a ti mismo a leer solo porque la información proviene del autor al que siempre has leído?

No te estas volviendo loco, solamente estas evolucionando. Y si estas sintiendo cualquiera de las señales anteriores, significa que algo en ti esta vibrando en la resistencia al cambio y tendrás que hacer algún tipo de ajuste para que puedas fluir en el océano del despertar y la renovación.

Habrá quienes no sientan nada de lo anterior. Por el contrario, de pronto te encuentras a ti mismo teniendo percepciones mucho mas claras, y certezas que te llenan de un profundo estado de plenitud y gozo.

O quizá te encuentres descubriendo nueva información que te resuena y te hace sentir feliz.



Todo es parte del despertar, cada uno se esta moviendo a su ritmo. Es como si estuviéramos en una enorme pista de baile, todo somos impulsados por la misma música, sin embargo, cada uno elige bailar a su propia manera e incorporarse a la danza en el momento en que así lo desea. Todo es apropiado. Solo fluye y muévete siguiendo el ritmo de tus propios pies.



Este nuevo espacio al que la tierra se esta adentrando contiene en si mismo las pulsaciones de la transparencia, la libertad, el amor, la inocencia, y nos impulsa a alinear nuestro Ser a estas frecuencias, de manera que todo aquello que no corresponde a estas frecuencias tendrá que ser alineado por principio de resonancia. Hoy mas que nunca nuestro propio ser nos impulsa hacia la integridad, la pureza y la honestidad con nosotros mismos y nuestro corazón.

El Ser jamás permanece en un mismo sitio, es necesario que comprendamos que seguiremos creciendo y evolucionando cada vez mas, de manera que toda la información esta siendo renovada y actualizada, lo que ayer nos funcionaba, puede ser que hoy no lo haga mas y eso es totalmente natural, eso es evolución!

Lo mas importante es atravesar estos periodos de reajuste completamente centrados en nuestro corazón, de manera que nuestra mente no se interponga y nos impida ver con claridad que nos estamos renovando. En estos momentos es incluso natural que sintamos un poco de incertidumbre o que nos sintamos un poco perdidos, cuando eso suceda, debemos alinearnos a nuestro corazón, de manera que podamos elegir el siguiente paso a dar con la plena confianza en nuestro poder interior.

La época de los gurús, de los maestros, de los elegidos, esta llegando a su fin, es momento de que cada uno de nosotros desarrolle su propia automaestria y elijamos que es lo que queremos manifestar dentro de esta nueva energía. Estamos recibiendo intensas pulsaciones de Amor y Luz provenientes del gran sol central que nos alinean a frecuencias mucho mas elevadas y a los nuevos códigos de luz. Estos Códigos de Luz no son únicamente símbolos, de hecho, los símbolos son solo una gama de la totalidad que representa esta maravillosa nueva energía que se manifiesta a si misma en forma de imágenes, sonidos, sentimientos e información. Todo ello orientado a despertar, liberar y sanar nuestras memorias celulares y nuestros cuerpos de Luz.

Los invito de corazon a que abran su espíritu y su corazón a la experiencia, atrévanse a rendirse al desapego, a despojarse de todo aquello que ya no resuena con su alma y despertarse en un espacio completamente nuevo en el que todo su ser permanezca en alineación con su Divinidad.

Todos y cada uno de nosotros tenemos el poder y el potencial para despertar nuestra propia divinidad. Todos y cada uno de nosotros somos maestros y alumnos, nuestra escuela es la vida misma. Es momento queridos hermanos de soltarse de todas esas viejas creencias, todas las ataduras y todos los conceptos limitantes.

Elijan con su corazón que es lo que quieren crear en este nuevo espacio, elijan que es lo que quieren creer, pero siempre, en todo momento háganlo desde su corazón! Vibren con aquello que les haga sentir felices y plenos. El despertar de la conciencia esta aquí mismo, solo debemos abrir nuestro corazón, la gran misión que todos tenemos es reencontrarnos con nuestra Divinidad y a través de ese reencuentro desarrollarnos como seres íntegros y plenos.

Cada uno de nosotros tiene diferentes facultades, diferentes dones y todos juntos formamos una gran sinfonía de luz. No busquen su divinidad afuera, búsquenla siempre en su corazón y desarrollen su conexión a través de lo que mas amen hacer, así sea cultivar flores, pintar, cantar, bailar, meditar, conectarse con cristales, escribiendo, o incluso charlando con sus amigos, todo es parte de la obra de arte que es la vida y nosotros mismos como individuos.


Ahora es el momento! Todos y cada uno de nosotros elegimos estar aquí y ahora en la Madre Tierra y juntos encaminarnos hacia la renovación. No hay nada que temer. No permitan que nada ni nadie les quite su poder para elegir, ser y hacer. Es momento de ser libres y divinos!



Somos amados y bendecidos infinitamente.

domingo, 19 de diciembre de 2010

CONÉCTATE, LA VIDA ES UN PLACER!

Ya hemos abordado el tema de conectarnos con nosotros mismos como una forma de encontrar el verdadero amor, ese sin dependencias, y que nos lleva a tocar aquellos espacios sublimes y esenciales que son nuestro origen; pero esta vez mi interés de hablar de la conexión está ligado al mundo que nos rodea, visto como un espacio que también nos permite alcanzar esos estados de recuerdo del Amor original y de la paz interna tan añorada.

Partamos de la base de que todo aquello que vemos a nuestro alrededor, de que todo lo que nos pasa en la vida, aparentemente positivo o aparentemente negativo, es el resultado de nuestras decisiones que nacen de creencias y de la perspectiva que tengamos ante la vida. Somos lo que creemos ser, lo que se nos inculcó y lo que quisimos asumir como verdadero; pero lejos de querer caer en la víctima, estado en el que sentimos que tuvimos una vida tan dolorosa, tan triste o alejada de la Luz , y que por eso no podemos ver la hermosura de la vida, el objetivo es poder comprender que, por ejemplo, todo aquello que se nos transmitió sobre la vida es transformable desde el mismo momento en que decidamos cambiar nuestro punto de visión y percibir de otra manera las cosas. Nos es fácil seguir creyendo que somos limitados en ciertas áreas de la vida, o que hay que luchar y sufrir para alcanzar la abundancia, o que producto de que nuestros padres fueron de tal o cual manera con nosotros, no somos capaces de transformar nuestra relación con el mundo o con los demás, o que siempre dejaremos que pasen por encima nuestro o que no somos capaces de poner límites, o tal vez, seguir reproduciendo una dinámica de agresión que hayamos vivido en la infancia…, en definitiva, nos es fácil caer en el sentimiento de que las cosas externas son inmutables y que nosotros somos esclavos de ellas. Sin embargo, de a poco podremos ir comprendiendo que la vida la creamos nosotros mismos, para después llevar esa comprensión a un terreno más experiencial, un terreno cotidiano donde la acción nos revele la Verdad oculta en las cosas y en las situaciones que vivimos día a día. Es decir, comprenderemos la vida al revés de cómo hemos venido haciéndolo, viviendo primero y luego racionalizando o codificando una propia forma de crear la vida.

Y es justamente el autoamor del que les hablé en el texto anterior, el que nos permitirá perder toda pre-concepción del mundo o todo prejuicio sobre tal o cual cosa. Al amarte, al conectarte contigo mismo, lograrás la paz que no te permitirá poner conflictos fuera tuyo. Podrás sentientender que todo lo que ves afuera nace del estado interno que tú tengas. Es así que llegaremos a disfrutar y a amar todo lo que la vida nos ofrece, y digo todo, sin ninguna excepción…, incluso amar a quien crees que te está dañando, porque si cualquier acto de otra persona llega a dañarte es porque ese acto te llevó a sentir y a tocar un dolor en tu interior que probablemente tenías oculto o que pensabas estaba superado…, pero que ahora vuelves a verlo para abordarlo en otro nivel, más profundo y tal vez definitivo. Hablo de traer la atención primero hacia ti mismo para desde allí mirar el mundo, con una mirada responsable, haciéndote cargo de tu creación más allá de tu nariz.

Viviendo la vida sin miedo (se puede complementar con el texto anterior que trata los miedos) podrás entregarte a las experiencias en el ahora, en el presente, sin necesitar recordar o proyectar en el futuro las consecuencias de tus actos. Y, ¡oh paradoja! habiendo mayor disfrute y aceptación de tu ahora presente, irás creando y conectando con las posibilidades futuras más hermosas, ya que la felicidad actual te instalará desde ya en un futuro feliz; mientras que con mayor control quieras enfrentar el futuro, te conectarás con el miedo, por ejemplo, a que ese futuro no sea abundante y tranquilo, y ese control nace de la tensión actual, así que traerá tensión en el futuro.










Yo le hablo a quien aún se siente limitado, a quien sienta que todo lo que he dicho es una utopía, a quien siempre ha sentido que es el último de la lista, a quien siente que no merece las más grandes bendiciones de amor universal, a quien sienta que le cuesta amarse, te hablo a ti, porque en ti está el más grande potencial de trascendencia del dolor y del drama…, a mayor miedo, el potencial de confianza es igual de mayor; mientras más abajo te sientas, más alto podrás llegar. ¿Por qué? Porque te atreviste a verte en lo más profundo de este juego, y en esa valentía no entra cualquiera, sólo entra un Ser que conoce en su interior la forma de salir de esta aparente esclavitud de la ilusión.

¡Y en este juego el error vale oro! Aunque a larga comprenderás que el error no existe como una experiencia negativa, sino como un pizarrón de escuela, tú propia escuela, la que tú creaste para tu propio viaje. El hecho de estar situado en la visión de que todo en ti es posible, abre la puerta a ver que en el mundo también todo es posible…, como por ejemplo, que es posible disfrutar de todo lo que has querido vivir, y ojo, he dicho TODO. La pena, el dolor, la pérdida, el abandono, así como la felicidad, la euforia, la paz, todo es disfrutable en este juego de energías que de a poco recordarás como mover a voluntad. La energía ES y ya está, no hay bueno ni malo, ni víctima ni victimario, sólo un movimiento de posibilidades que puedes amasar en conciencia plena. Para eso, debes conectarte primero contigo mismo para después conectar con tu creación, es decir, con el mundo que te rodea.

La ciudad y el potencial de la materia
Entonces ¿qué nos queda? DISFRUTAR, ya que el disfrute nos llevará a trascender el miedo a experimentar la vida. Disfrutar del placer de vivir, porque la vida es un placer, es un gozo permanente si así quieres que sea. Y ya no se trata de que estés en un determinado lugar que te permita sentirte pleno, porque ya no habrá dependencia de lo externo para lograr paz, sino que transformarás todo lo que te rodea en una bella experiencia de vida. Tu interior estará en luz, paz y armonía, entonces sólo proyectarás eso y nada más que eso. ¿Lo sentientiendes? Abre tu corazón para leer estas palabras.

Como compartimos en el primer texto, nuestra vida es en la Tierra, y en ella se vive en la forma, en la materia, en lo físico. Nuestros cuerpos son físicos y nosotros quisimos vivirlo así, entonces, ¿para qué arrancar de ello? ¿Para qué seguir buscando en lo intangible el recuerdo de nuestra esencia? Y no digo que meditando, o haciendo yoga o haciendo cualquier otra práctica que nutre al espíritu, no se logre conectar con nuestro origen, sino que pretendo que ampliemos nuestro campo de acción para conectar con la vida material donde existen los mismos potenciales de recuerdo de nuestro Hogar original.

La amplitud del espíritu la podemos sentir en la ciudad que hoy habitamos, en sus calles, en el cemento, en las luces artificiales, etc., ya que todo eso es una prolongación de nuestra conciencia, sea ampliada o no ampliada, porque ya no estarás buscando cambiar nada, porque habrás dejado de luchar contigo mismo y por consiguiente con tu entorno. ¡Como es adentro es afuera! Como sientas en tu interior crearás tus experiencias afuera, al punto incluso en que lograrás romper con los límites entre interno y externo al comprender que no hay diferencias entre ellos.

La vida es un placer, queridos amigos. Y para lograr trascender la aparente dificultad de vivirla se nos hace necesario conectar con ella en su totalidad. Otra maravillosa paradoja: para trascender la ilusión de la forma debes amarla y penetrarla profundamente (y después ni siquiera querrás trascenderla, porque en ella también verás a Dios). Pero ya no en la ceguera, sino en la conciencia de que esa ilusión la creaste tú mismo. Entonces, entras en ella, la abrazas y la amasas, la besas, con miedo o sin él, porque el miedo tampoco es malo, es una señal de que algo no estás comprendiendo, eso es todo, y que al comprender de dónde nace ese miedo puedes danzar con él para seguir disfrutando del Todo lo que Es. A la larga, la necesidad de luchar con algo o de escapar de algo es un indicador de que algo no estás amando en ti, entonces tú mismo te ofreces en la materialidad, en tu vida cotidiana, todas las formas que te puedan servir para amigarte contigo mismo, y por ende proyectar esa nueva amistad en el mundo.

La ciudad (o cualquier lugar en el que te cueste vivir) tiene todo el potencial para alcanzar el espíritu luminoso que eres. El cemento también refleja al sol, y también nos entrega el olor de la lluvia; nos cobija… ¿y cómo puede no ser sagrada si nosotros la creamos? Ella, la ciudad, alberga todo lo que más conocemos; alberga a nuestros seres queridos, alberga nuestros trabajos, alberga el cafecito de la esquina que nos permite unos minutos de descanso, alberga los autos que nos transportan, alberga los parques y las formas que nos dicen a cada rato que estamos vivos. Y alberga también a quien nos provocó algún dolor, a nuestro jefe que no nos da respiro en el trabajo, al conductor que no nos da el paso en la esquina o que toca la bocina de su auto como si en un segundo de atraso se le fuera la vida. Pero en nosotros está la capacidad de leer en ellos el Amor del Universo, porque todo lo aparentemente negativo es una oportunidad sagrada de conectar con nosotros mismos ¿Por qué seguir luchando con la ciudad o con lo físico, si estando en el amor recordaremos lo que somos en Verdad?, donde sea que nos encontremos. Amemos todo lo que nos rodea, incluso amemos nuestra incapacidad de amar, porque en esa conciencia, en esa aceptación de nuestro ritmo de vida, está la apertura hacia el amor que nos llevará a disfrutar la vida terrenal como la más placentero del Universo, que por lo demás, Así Es.

Conéctate con la ilusión, porque en esa conexión llegarás a ver la Verdad tras ella. Será como zambullirte en un mar donde eres un experto nadador. Recuerda que tú creaste Todo lo que Es, y por eso puedes darle la apariencia que más te acomode y que te permita gozar, y en definitiva ir alcanzando ese crecimiento que tanto anhelas. Así, cuando salgas al campo o a la naturaleza, será otro gozo y no un escape. O sea, estamos en el camino de sumarnos experiencias de vida en plenitud, no de restarlas.

Disfruta del sabor de un helado, disfruta del café amargo, disfruta de tu sexualidad, disfruta de los trayectos en un taco automovilístico, disfruta de la música, porque en todo ello estás tú mismo…, y ese disfrute de ti mismo es la puerta para recordar lo que Es Ser Dios.

Te deseo paciencia, autoamor, aceptación, confianza, presencia, calma y mucho disfrute de la vida.

ENERGÍA Y LA MAGIA DE LA CREACIÓN CONSCIENTE



Hoy quiero hablarles de la Energía y de nuestra capacidad innata de transformación y creación consciente y a voluntad de nuestra vida, a cada instante, en cada respiro. ¡Mmmmmmm! Energía, que delicioso es pronunciar esta palabra; es suave, es fuerte y potente…, y es Amor, y como ya “conversamos” en el texto sobre el Amor, éste es Energía también. Por lo tanto, todo lo que nos rodea, sean cosas o circunstancias de vida, también es Energía en movimiento, viva, dinámica y fluyendo…, a veces más, a veces menos, pero siempre es Energía. El principal objetivo de escribirles sobre este tema consiste en que vayamos reconociendo nuestra participación en el juego de la vida, como creadores conscientes o inconscientes, pero creadores siempre. Nuestra existencia, como sabe la mayoría de los que nos convocamos en estos espacios de compañía y crecimiento interior, no sólo abarca lo visible a nuestros ojos o lo tocable con nuestras manos y cuerpo, sino que trasciende a otros planos dimensionales de Ser. Por lo tanto, nos demos o no cuenta de cómo creamos nuestra vida, siempre lo hacemos. Las decisiones que vamos tomando día a día en lo cotidiano, así como la elección que hayamos hecho de los seres que nos acompañan como familia, también el propósito de nacer bajo tales circunstancias, ya sea en determinado país o hablando un determinado idioma, obviamente no sólo tienen que ver con el poder de nuestra mente encarnada, sino que nacen de nuestra esencia espiritual en tanto somos seres de Luz jugando el juego de la forma en esta Tierra. Y aquí, como parte del juego, se olvida dicha esencia y vamos creando un sinnúmero de condiciones que nos desempoderan y nos aturden por un tiempo…, aunque para algunos sea todo el tiempo de su vida; pero está bien, tal vez ese era el propósito, nunca recordar. Pero claramente todos los que nos estamos comunicando en este tiempo para crecer interiormente, optamos por el RECUERDO. Y ese recuerdo es la base de la creación consciente, entendiendo que la vida, como bien han dicho los budistas por milenios, es ilusión. ¿Y qué significa que la vida sea ilusión? Que su esencia primordial es la Energía de la que estamos hablando. Esta conciencia sentida, este sentientendimiento, para los mismos budistas, es la sabiduría que sustenta la Maestría. Ahora bien, todos somos fantásticos y poderosos Magos, en vías de recordarlo y actuar en resonancia con ello. El Mago ha sido definido desde la antigüedad como un hombre o mujer sabio con poder de obrar, o sea de crear a voluntad. El origen de esta palabra es persa: Magusk, cuyo significado es justamente “sabio”. Si unimos la concepción del medio oriente que luego se desarrolló fuertemente en Europa, a la definición budista de lo que es la sabiduría, nos encontramos con que este hombre sabio conoce -o sea es consciente- que la vida es Energía y por lo tanto es susceptible de transformarse a voluntad. Pues bien, todos los seres que habitamos la Tierra, al tener esa esencia Divina y creadora en nuestro ADN, llevamos con nosotros esa misma capacidad de crear a voluntad la vida que queramos vivir. Y para esto se hace necesario el RECUERDO que mencioné anteriormente, y dicho recuerdo se logra mirándonos a nosotros mismos reconociendo con Amor lo que somos, y aceptándolo, con lo aparentemente bueno y lo aparentemente malo…, reconociendo a la larga que esas distinciones duales en verdad no existen, sino que sólo es Energía en movimiento. Por ahora, es importante reconocer y aceptar nuestras circunstancias de vida tal cual son, con las limitaciones que nos llevan a no recordar desde el corazón (muy distinto a recordar con la mente y la razón), lo que nos ha instalado en la creación inconsciente de nuestra vida, llegando a creer incluso que tenemos mala suerte o que todo está contra nosotros, o que nada nos resulta, etc. Amando estas circunstancias que aparentemente son externas, podremos ir develando la verdad tras ellas para leer el propósito que nuestro Yo Divino puso allí. Una vez reconocida y recordada nuestra esencia, toda forma que tome la Energía a nuestro alrededor nos hablará de los Creadores que somos y podremos transformar aquellas formas que no nos acomode vivir…, y tal vez ya nada nos desacomode porque todo estará en orden en la conciencia de que es nuestra creación nacida desde el corazón. ¿Cuánto nos demoremos?, no importa, todo está en orden, nadie nos apura, no hay una fecha determinada para alcanzar el recuerdo de quienes somos, eso sólo es miedo de nuestra mente que nos lleva justamente a temer que no estamos a tiempo y que nos vamos a quedar abajo del tren. Y, ¡oh paradoja! Olvidándonos de plazos y dejando de compararnos con otros, o sea amándonos, seremos los primeros en lograr nuestro asiento en el tren en este hermoso viaje. Así lograremos disfrutar del Aquí y el Ahora, que son la infinitud y la eternidad al mismo tiempo, instancias fundamentales para la creación consciente de nuestra vida, porque el tiempo y el espacio como los conocemos son sólo conceptos mentales…, en el Universo no existen. En definitiva estaremos en todas partes y en todo momento. Actuar desde nuestra Verdad sentientendida se constituye en la base para Crear, o sea transformar la Energía de las cosas y las circunstancias a voluntad…, pero no olviden, para llegar a este estado lo primordial es el Amor, primero hacia ti mismo para que por rebalse inunde al Mundo. Ese Amor es la conciencia ampliada, es la sabiduría y la conexión con la Energía Universal. A fin de cuentas, lo que alcanzaremos es la Automaestría, es decir, la autonomía energética donde ya no dependamos ni de un otro, ni de sus enseñanzas para crecer y vivir plenos. Y nadie dice que niegues lo que otros han dicho o vivido y que te han transmitido, sino sólo digo que es importante que con esa autonomía de energía amándote profundamente, puedas transformar todas esas enseñanzas en un camino propio, y que hasta pueda ser contradictorio con las enseñanzas recibidas, pero bueno, tal vez para eso llegaron a ti. Además, lo contradictorio también es un juicio de la dualidad, donde a todos se nos pide coherencia, o sea, ser siempre el mismo… A la larga entenderás que esa coherencia no permite el cambio, la transformación, la muerte a cada instante de lo que uno fue para ser alguien nuevo permanentemente. “¡Pero es que la gente se desconcierta cuando cambio!” Bueno, algo tendrán que ver ellos en su interior que no logran aceptarte cuando has cambiado, con energías renovadas siempre. Ese es el juego que nos permite la vida en la Tierra, jugar en la forma, disfrutarla siempre, y permitiéndonos vivirla como en cada segundo nos vaya naciendo desde un corazón que se ama a sí mismo. Polos derretidos ¿Cuál es una de las principales trabas que podemos encontrar en este camino? El miedo a dañar o que se nos juzgue de mala manera, o definitivamente creer que realmente somos malos o actuamos mal. Bueno, ese miedo existe porque aún estamos poniendo nuestro poder en otro externo, dándole el derecho de juzgarnos o definirnos. Pero la verdad, es que somos nosotros mismos los que estamos temiendo encontrarnos con algo que no nos gusta de nosotros…, y para eso nuevamente está el autoamor, la liberación de lo externo y el abrazo de lo interno, sin creencias limitantes. Lo bueno, lo malo, la esencia de la dualidad, estos son los polos necesarios de derretir. ¿Y para qué? Para dejar de juzgarnos y de juzgar a los demás. Y dejamos de juzgarnos precisamente cuando logramos amarnos en plenitud. Ya no brotarán palabras o frases como por ejemplo: “…es que no sé amarme”, “es que yo no sirvo para eso”, “es que los demás se mueven en una energía tan baja que no me permiten moverme en tranquilidad”, “es que los demás no entienden”, “es que están dormidos”, etc. Amándonos a nosotros mismos dejaremos de poner la dificultad en el otro necesitando que cambie para uno estar bien, dejaremos de creer que somos tan pequeños, dejaremos de creer que el mundo está tan mal, y así, dejaremos de lanzar indiscriminadamente tanta energía de miedo y conflicto a nuestro exterior, energía que sólo confunde las cosas. Lograremos confiar en nosotros mismos porque seremos conscientes que el Humano es Divino y que nuestra sola presencia es epifanía; y lograremos confiar que todo es posible, porque así lo Es; dejaremos de darle tanto poder a las apariencias, como que el planeta se va a destruir o que lo estamos llevando por tan mal camino. Nosotros nos instalamos en esto y vamos por algo mayor, ¡RECUÉRDALO!
Water Effect by Crazyprofile.com
Lo bueno, lo malo. En el recuerdo de lo que somos en esencia entenderemos que todo lo que sucede a nuestro alrededor es movimiento energético y saldremos de la trampa de criticar o juzgar. Esto mis queridos, es una trampa, ya que pone tu atención afuera tuyo olvidándote de lo más importante, tu corazón y tu interior. Incluso al criticarnos a nosotros mismos perdemos la atención de nuestro interior porque dicha crítica surge necesariamente de una comparación externa donde lo bueno y lo malo aún existe como parámetro. Todo tiene un origen en la Energía y tiene un propósito, por lo tanto podremos entender que la concepción de que algo es malo o negativo, nace de alguna amenaza que nos produce a nosotros, o sea, nuevamente se hace necesario mirarnos a nosotros mismos ante de juzgar nada afuera. Y podremos entender que la concepción de bueno surge de alguna confirmación que algo externo nos hace a nosotros y nos autoafirmamos en algo ilusorio. Y eso ilusorio no tiene ninguna consistencia; como llegó se irá, porque es energía en movimiento, por lo tanto quedaremos tan vacíos como antes. La conciencia de cómo movemos las Energías es fundamental, por ejemplo, comprender que una enfermedad es energía movilizada con un propósito, que un vicio es energía movilizada con un propósito, que la rabia, que el enojo, que el sufrimiento, que los sueños, que el disfrutar de la vida, que amarnos incluso, etc., son energías movilizadas con un propósito…, lo importante es aprender a leer dicho propósito en una conciencia más allá del estado del miedo, como lo hace un Mago. Y luego de esa lectura se está en condiciones de, por ejemplo, sanar por sí solo una enfermedad, o de transformar cualquier alimento que se ingiera sólo en un disfrute, sin temer a que nos dañe o a que baje nuestra vibración energética, porque si lo dejamos, el cuerpo sabrá sanar y vibrar alto, ya que será sólo manifestación del Amor; por lo tanto, luego de esa lectura energética, se está en condiciones de hacer un “milagro”. No habrá miedo porque todo lo habremos creado nosotros conscientemente, y si esa es la condición de nuestra creación, nada nos puede dañar. Es necesario que vayamos soltando los juicios para vivir en libertad, en paz y en verdadero Amor, ya que esos estados son consistentes, es Energía movilizada en conciencia, nuestra propia Energía no la de lo externo o de otros…, y esta Energía movilizada en conciencia se irradia y se contagia, ese es el origen del cambio. Eso es ser un Faro de Luz, un estándar para otros, eso hace el Guerrero en estos días, luchar por conquistar su propio Amor para que otros en libre albedrío opten o no, por querer brillar por sí solos. Eso es Automaestría. E=mc2, un juego, la magia de la vida, cada uno lee lo que quiere leer y lo que su corazón diga. E= Energía, Espíritu, la Fuente de la Vida; es igual a m: la materia, la forma, el cuerpo, la vida en la Tierra; por o en c2: Alta velocidad, Conciencia al cuadrado, es decir Conciencia Ampliada.


ROBERTO CABRERA

VIVIR EN LA CONFIANZA DE UNA MARIPOSA

Para que nazca algo nuevo, siempre habrá algo que necesite morir. Esa muerte es la posibilidad de un cambio, no es término ni final, sino inicio de una nueva creación, de una nueva belleza.

Comprender este principio de vida en que se considera la muerte como parte de ella, es uno de los fundamentos de esta nueva conciencia que estamos conquistando. Esta conciencia es flexible porque se sustenta en una nueva manifestación energética, una sin definiciones y que permite el cambio permanente como factor de creación. La muerte es cambio, y no sólo me refiero a la muerte física que conocemos y a la que muchas veces tanto tememos por aferrarnos a la ilusión de la realidad como si fuera lo único que tenemos en nuestra existencia. La muerte es algo permanente, seamos o no conscientes de ello. La muerte se manifiesta en cada instante de nuestra vidas, pero nos resistimos a sentirla porque nos confronta con nuestras dependencias y nuestras creencias sobre cómo debe ser la vida.





Nuestra conciencia primordial no es temerosa, es una conciencia que cree en la vida y en la naturaleza y que se entrega a ella. Sin embargo, tras miles de años de historia, la humanidad ha ido velando esta claridad para pretender controlar los fenómenos a su alrededor y con esto, creer que los sucesos que nos toca vivir son determinados por fuerzas externas a nuestra voluntad. El miedo a fluir y a ser en libertad se apoderó de nuestras mentes y de nuestro corazón para dar paso a una conciencia limitada y desempoderada, pero principalmente sin confianza. Sin confianza ante la creación de la que somos parte como un brote más. Nos alejamos de nuestra esencia, de nuestra naturaleza, por creer que corríamos algún riesgo, que algo nos amenazaba. Nos inundó el miedo y comenzamos a sobrevivir más que a vivir. Aun sobrevivimos intentando controlar nuestro futuro, incluso al imaginarlo como algo hermoso y positivo. La proyección muchas veces nace de esa misma necesidad de saber qué vendrá. Pedimos paz, pedimos amor, pedimos armonía, justicia, solidaridad, abundancia, etc., pero siempre desde la ilusoria tranquilidad que nos puede otorgar el control. La nueva conciencia, la nueva energía, no se mueve con los mismos parámetros a los que estamos acostumbrados. La nueva conciencia apela a la valentía de ser plenos ahora ya, en este instante. Si logramos conectar con la confianza de que todo está en orden, de que todo fluye armónicamente si dejamos que la energía transite su camino sin pretender detenerla con nuestras creencias y miedos, estaremos creando algo magnífico, inimaginable. De esta manera, nuestros juicios incluso sobre qué es el amor, la paz o la armonía, desaparecerán. Daremos paso a algo nunca antes vivido, por lo que no podemos ni siquiera darle una forma determinada. ¡Enhorabuena! La mente humana necesita volver a ser un instrumento más que el ente gobernante, para dar paso al corazón, uno que no juzga ni teme, y que incluso considera la parte más oscura de sí mismo como una experiencia hermosa y nutritiva, porque comprende, porque sentientiende que este juego lo creamos todos, que no hay casualidades y que somos uno manifestado en particularidades. Sólo el miedo nos puede llevar a la destrucción, sólo el control nos instala en un escenario catastrófico…, si en algo queremos aportar a esta hermosa conciencia que nos cobija llamada Gaia, cuyo cuerpo es nuestro planeta, lo podemos hacer confiando en ella como una entidad despierta. Ella está cambiando, se está permitiendo morir para dar paso a algo nuevo, a un nuevo viaje al cual nos invita, pero sólo estarán con ella quienes abran su corazón y no le teman más al cambio.

El cambio interior dará paso a este cambio exterior. Nuestro corazón limpio aportará lo necesario para que la Tierra nazca nuevamente. Tú estás muriendo a cada instante, todo en la vida tiene un término que da paso a un nacimiento, cada segundo es una nueva vida.

Esa conciencia primordial en confianza es el estado del que nos privamos por querer saber con la mente, más que sentir qué es la vida. En la naturaleza, todo animal, toda planta, toda roca, todo es una conciencia de vida, aunque nosotros no lo sintamos todavía. Ellos están en este viaje al igual que nosotros, pero con la diferencia de que su conciencia es pura y por eso pueden fluir y navegar en la corriente de una energía que no se detiene. La extinción, la muerte de especies no responde más que al cambio para que nuevas formas ser manifiesten. Y en este reino de confianza nos podemos referir al vuelo casi sin forma y errático de una mariposa, que casi parece que no sabe volar, porque creemos saber cómo se debe volar. La vida de la mariposa es igual que su vuelo, aparentemente errático, indefinido, extraño, casi sin objetivo claro porque su vuelo final no dura más que unos días. Ella es una maestra del no miedo, de la confianza ante la vida, de la muerte permanente porque no le teme al cambio. Y nosotros nos estamos dando la oportunidad de volar de la misma manera, porque quisimos que un cambio mayor se manifestara, pero ahora estamos aterrados ante los sucesos externos, ante lo que "sufre" el planeta… ¿y cómo "sufre" la mariposa en su corta existencia? De larva que se arrastra a un capullo que la aprisiona…, y todo esto para un vuelo de cortos días. Si leemos sin juicio lo que la vida nos muestra día a día, desde la vida de una mariposa hasta las catástrofes más dolorosas, podremos ver en ello los colores y la belleza de algo nunca antes considerado por nuestro corazón temeroso…, una nueva conciencia que está dando paso a una nueva forma, una sin apariencia conocida. Y no se trata de sentarse a ver qué pasa afuera, sino de que brilles en tu interior con mayor fuerza, en confianza y sin miedo a brillar. Esa luz se entrega al proceso, pero no controla…

Somos hijos de nuestras decisiones, y la "primera" que tomamos es estar aquí en estos tiempos, por lo tanto honremos a quienes nos dieron su lugar, y entreguémonos a esa conciencia primordial de confianza. No más miedo a lo que vendrá porque nadie lo conoce, y mientras más queramos darle una forma determinada por el juicio de lo que es bueno o malo, más limitamos la manifestación de los prodigios que somos capaces de crear.

El futuro no existe y nadie puede si quiera controlarlo. Sólo hay posibles futuros que nacen de nuestro estado interno actual. Si estamos en miedo y en lucha, eso crearemos, si estamos en confianza y en amor, eso se manifestará…, porque somos nosotros los dueños de nuestro destino, somos magos y maestros. ¿Te atreves a creer en eso? ¿Te atreves a creer que para la energía universal de amor, no hay bueno ni malo, sino sólo experiencias? ¿Te atreves a creer que todo está bien en ti en este preciso momento en que lees? ¿Te atreves a creer que todo está en orden? ¿Te atreves a creer que todo el futuro está en tu interior, y que será hermoso en la medida en que más vivas y disfrutes de tu presente? ¿Te atreves a morir a las creencias sociales para dar paso a tus propias respuestas? ¿Te atreves a ver tu oscuridad sin juicios, y reconocer la luz que brilla en ella? ¿Te atreves a despertar del sueño? ¿Te atreves a ver a Dios en tus ojos? ¿Te atreves a ser el maestro de tu vida y dejar de preguntar a los demás cómo se deben hacer las cosas para lograr la felicidad? ¿Te atreves a dejar de temer producto de lo que sucede en el mundo? ¿Te atreves a volar como te salga, sin forma alguna? ¿Te atreves a ser libre?

Honra tus respuestas si son honestas. Un sí o un no, pero dichos con verdad, son el primer paso para tu libertad.


ROBERTO CABRERA

CUMPLIR UN SUEÑO.... MORIR EN CONCIENCIA

Dicen por ahí que el motivo principal para estar vivos es el de cumplir un sueño…, que ese es el principal motor que nos mantiene conectados con esta vida o aferrados a ella, para aquellos que ya no quieren seguir viviéndola. Pero existe al mismo tiempo algo que no nos permite recordar o reconocer dicho sueño, y tiene que ver con lo que aún significa para nosotros estar vivos.

Vivir sigue siendo para nosotros una conciencia de posesión, en la que nos aferramos a las circunstancias, a las personas y a la vida misma como si fuera lo único que tuviéramos. En eso, en ese juego de temor a la pérdida, se nos va la vida…, sin haberla vivido. Y la verdad es que en este plano de existencia son pocos los que pueden saber si les queda un segundo de vida o muchos años más. Por lo tanto, ¿de qué vale resistirse a la pérdida de cualquier cosa, en especial, de la vida, si no la estamos viviendo? La mejor forma de entregarnos a nuestra experiencia, es la de dejar que nuestra esencia aparezca como si nos quedara un segundo de vida; es más, como si ya estuviéramos muertos, pero conscientes de ello.

¿Qué podríamos perder al entregarnos a una muerte consciente, despierta a cada segundo de acción vivida?

Lo maravilloso de esta entrega o salto al vacío, es que la vida se abre, se nos ofrece precisamente como si no nos quedara ni un minuto más para vivir. Se nos ofrece en un acto de compasión, no de lástima, sino de amor incondicional, como cumpliendo el último deseo al condenado a muerte.

En esos momentos, el condenado se atreve más que nunca a decir, a actuar, a aparecer, porque no tiene nada más a qué aferrarse, pierde la mochila que cargó por tanto tiempo y que estaba llena de necesidades, aprensiones y temores.

El sueño existe, y es uno que podemos manifestar despiertos, con los ojos bien abiertos y atentos a lo que las experiencias nos ofrecen para ayudarnos a aparecer. Porque de eso se trata, de aparecer de una vez por todas…, aunque la locura se nos note en los ojos o en nuestra respiración.

Yo no estoy dispuesto a ajustar o tranzar mi locura ante nadie…, aunque a veces me cueste. Sólo así los ojos se me abren de par en par y vuelvo a mirar todo como algo nuevo, como un recién nacido o un extranjero que no teme en sus vacaciones ponerse cualquier ropa, porque donde está nadie lo conoce, nada le importa el qué dirán, no tiene miedo.

Sólo así me siento bien, desparezco a lo plano y conquisto lo redondo y total, me olvido de mí mismo como constructo externo y siento la verdad que se agita en mi interior. No pienso esa verdad, sino que la vuelo, la palpo, le hago el amor y me entrego al orgasmo con el Todo lo que Es, conmigo mismo. Sólo ahí soy verdaderamente capaz de amar…, sólo amar porque el amor es creación, es el vuelo eléctrificante que me hace temblar y sudar porque estoy vivo…, muerto a mis antiguas creencias, loco y arrojado.



Como si fuesen a morir o como si estuvieran muertos, la mirada y las palabras que no temen desarmar a nadie aparecen como por obra de magia, sabiamente, misteriosamente, inconscientemente, de corazón. Es más, mientras más le quiten la armadura y el fusil a quien todavía cree en ellos, mucho mejor. Y ese es precisamente mi sueño. Mi sueño incluye a los muertos que creen estar vivos, no a los ángeles; incluye a quien no sabe que ya está muerto, inconsciente; mi sueño resucita al esqueleto con ropas y lentes de sol que también cree que está vivo; mi sueño toma de la mano al zombi para que logre soberanía en su acción; e incluso, mi sueño considera al gusano que corroe los cuerpos de luz…, aquel ser que se alimenta de otros para vivir…, y lo incluye, porque también cree estar vivo mientras camina muerto y dormido. Mi sueño consiste en decirles que ya están muertos para que pierdan el miedo y vivan de una vez por todas; mi sueño les dice a todos ellos que no hay mayor amor que el que tienen dentro de sí mismos, para que dejen de buscarlo afuera, total, afuera también está lleno de muertos que creen vivir y que nada les pueden entregar.

Mi sueño pretende cerrar las puertas del cementerio y del infierno creado en nuestras mentes, para que no entre nadie más…, sólo habrá una puerta de salida por donde salga el muerto dispuesto a vivir en plenitud y conciencia. La vida es toda aquí y ahora, y aunque nos cueste vivirla así, nada vale más que intentarlo…, lograr ese sueño que cada uno tiene y que nos despierta del olvido, que nos eleva nuevamente al sitial de dioses que somos. Creadores, sin miedos, arrojados, locos, vivos siempre y en todo lugar, eternos e infinitos.

En un viaje por mar y a nado, el amor por este sueño -que es el amor por mí mismo y la causa de mi presencia en la vida terrenal-, es lo único que me saca a flote cuando me entrego al oleaje desenfrenado de la otra locura, la del rebaño del que hoy desconfío, y que cree que la existencia es una película hecha por otros y a la cual deben arrimarse aprendiendo un papel para actuar, y que más encima se les aplauda por eso. Yo nado y navego por MI locura, la misma de tantos en la historia, que viven para siempre en los corazones de la humanidad porque se atrevieron a morir en conciencia despierta.

Verán que el viento los mece suavemente, y que la lluvia no los moja sino que los cobija. Verán vuestro fuego reflejado en cada persona que tengan en frente…, y serán capaces de morir en cada acto creado por ese amor que grita en vuestro interior por aparecer.

Cada uno tiene su propio sueño y está íntimamente ligado al sueño humano total, consciente y despierto. El sueño de la libertad que ya se huele a la distancia, que está a la vuelta de la esquina.

Yo de otra manera no puedo vivir, prefiero morir en conciencia…, y aquí me tienen, nadando hasta la puesta de sol en el mar, hasta ese fuego interminable que me habla de mí mismo. Vivo.


Con Amor
Yo Soy Roberto.
ROBERTO CABRERA OLEA

UN POEMA JAMÁS CREADO POR LA HUMANIDAD

Un poema es una cosa que será”, dijo el poeta chileno Vicente Huidobro, una visión que sólo existe en el interior del poeta y que se vislumbra como una nueva belleza en el mundo, algo a volcar y hacer aparecer, y hoy estamos ante la maravillosa oportunidad de crear en nuestro interior las visiones y las palabras que un día serán ese planeta libre que todos anhelamos.

El poeta es valiente por el simple hecho de atreverse a visualizar en su interior algo nuevo, y esa valentía nace de su libertad y de su corazón libre de limitaciones. Es un pequeño Dios, como dijera también Huidobro, un ser sin límites y poderoso. Un ser despierto que vive en el presente y lo disfruta todo. Y al hablar del poeta no quiero sólo referirme a quien sabe unir las palabras para darles esa belleza única, sino que la poesía es condición innata de todo ser humano, el que se sabe creador, el que reconoce que su propia vida es su obra permanente.




El poema que estamos creando juntos en estos tiempos requiere de una visión clara y valiente en nuestro interior. Es decir, no esperar a que el mundo manifieste siquiera lo que soñamos, sino confiar que nuestros sueños sean ya en nuestro corazón un mundo creado y vívido. Viviendo el presente como un todo que nos entrega la oportunidad de ser felices a cada instante, independientemente de cómo aparenta estar el mundo en el exterior, con todas sus contradicciones, valores añejos y miedos. Y ser felices consiste en la conciencia de sentir la vida en el preciso instante de un suspiro. Nada más, no te puedo decir más, porque estaría nublando la verdad con definiciones extranjeras a nuestra esencia. Es decir, cuando de una u otra forma logremos sentir plenamente la vida que nos rodea y que es fruto de nuestro interior, estaremos logrando esa felicidad tan soñada. No pensar en lo que viene, visualizar sólo con la sensación de ser felices ahora, y tener la confianza de que estaremos creando un nuevo mundo, una nueva belleza, un mundo de libertad en que el pensamiento temeroso quede a un lado para dar paso a la obra consciente de nuestro corazón…, y el de todos, porque somos muchos los poetas que de a poco perdemos el miedo a crear y a creer que es posible hacer de nuestra vida una obra de arte.

El arte, en esencia, y puedes comprobarlo al escuchar una bella música o ver una pintura de un gran pintor, es un instrumento develador de verdad. Lo que logran los colores y los sonidos es trasladarnos a la no linealidad de creación y percepción, permitiéndonos tocar aquellos espacios de amor que viven en nuestra verdad esencial, en nuestro origen. En definitiva, entregarnos a la poesía creadora como un acto artístico basado en nuestra capacidad de amar, es la llave para sentir la verdad del amor que nos originó. En ese espacio, nada puede salir mal, y sólo belleza, una nunca antes creada por la humanidad, se manifestará ante nuestros ojos…, y será un reconocimiento, un recuerdo, porque el creador conoce su obra antes de ser plasmada en la forma.

El amor, esa sustancia energética que da vida al arte creador del que todos somos capaces, necesita expandirse en nuestro corazón, en nuestro cuerpo y en nuestra mente. Es necesario que entendamos que para crear como magníficos poetas, debemos soltar nuestras creencias sobre cómo debe manifestarse el amor en la tierra. Es necesario universalizar el amor y nuestra capacidad de amar, abriéndolo a espacios insospechados en que se permite que la energía fluya sin miedo y cree nuevos paisajes, porque en nuestro interior el paisaje habrá cambiado.

El poeta le canta a la vida y puede hacerlo porque la conoce en su totalidad. ¿Cómo le cantaremos nuestros nuevos cantos si no superamos nuestros miedos a vivir? Traspasando las formas que se nos enseñaron sobre cómo debemos vivir la vida, y disfrutando siempre de todo lo que es ella entenderemos su verdad esencial, su configuración ilusoria susceptible de transformación, su belleza entera plasmada en cada ser…, sólo así podremos cantar libres nuestro poema, con la voz de la poesía pura, sin reglas ortográficas ni gramaticales. Sólo cantar nuestro sueño al mundo para que en ese sonido puedan subir todos los que quieran.

El poeta siente, y desde ese sentir libre y sin miedo a las posibilidades de creación, puede imaginar lo que vendrá, y en ese imaginar logra recordar las infinitas formas posibles que su esencia de creador le permite. La imaginación consciente, la que resulta del proceso de atrevernos a vivir la vida sin miedo, es el arma más poderosa contra todos los augurios oscuros sobre nuestro destino. Nada está dicho para el futuro y no hay circunstancias que no se puedan transformar, entonces, no nos quedemos en esa sensación de temor y frustración, y proyectemos despiertos, como grandes soñadores, una nueva belleza, un nuevo orden sin normas que desempoderen a nadie.

Somos nosotros, los que habitamos este planeta, los que tenemos escrito en nuestro interior la mayor poesía jamás escrita en la Tierra por un humano, y aún se esconde, aún teme asomarse, pero tengo la certeza y la confianza de que no será por mucho tiempo más. Sueño despierto, e imagino un mundo en que todos los pechos estén abiertos para entregar su amor, un mundo en que nadie le diga a nadie cómo debe vivir o encontrar su verdad, un mundo en que la poesía sea nuestro lenguaje y que a través de él nos comuniquemos, esa poesía que no necesariamente suena como las palabras, sino aquella que se siente y se percibe en cada cosa que la vida nos entrega, esa poesía escrita en la corteza de los árboles y en el olor de las flores, pero incluso voy más allá de la naturaleza que es pura conciencia divina, me refiero a aquella poesía humana nunca antes dicha, la de la caricia desinteresada porque estaremos rebosantes de propio amor, la del suspiro eterno que nos conecta a cada instante vivido como una totalidad sin límites ni fronteras de creación y disfrute.

Este es mi sueño y mi certeza. Este es mi arte. Este es mi poesía en prosa, en canción, en besos, en dulzura, en confianza, en amor.

En nuestra historia nunca estuvimos en este maravilloso punto de creación. Hemos llegado muy lejos como para permitirnos temer ahora. En este momento lo único que nos queda es entregarnos al flujo de nuestra visión interior y disfrutarla como si fuese lo único que tenemos. Esto se llama vivir, como lo hacen los poetas.

ROBERTO CABRERA OLEA

¡ME REBELO…, Y SIENTO!



ROBERTO CABRERA OLEA
En estos tiempos estamos ante la vital necesidad de transmutar los valores añejos que nos han forjado como personas. Aquellos que nos conectan instantáneamente con la culpa y el castigo, con el sometimiento y la obediencia. Me refiero principalmente a la importancia de recobrar nuestra espontaneidad de acción que fuimos perdiendo al pasar los años. Espontaneidad que perdimos para poner encima la cautela que no es más que la hija del miedo a la desaprobación y al rechazo por parte de una sociedad que grita el desamor por quien no abraza sus normas.

Fuimos poco a poco construyendo un modelo de acción en el mundo en el que el pensar antes de actuar es la base de nuestro aparecer en el mundo. ¡Pero qué burla a nuestra esencia resulta el postergar nuestro sentir más vivo y apasionado para dejar que sólo brote un mínimo de nuestro sentir, y con esto conseguir pertenecer a un mundo que te observa como si en el siguiente movimiento fueras a errar, es más, es como si lo esperara, ya que así confirma sus leyes y verdades!

¡Yo me rebelo…, y siento! Y con esto quiero decir que me cansé, que ya permití suficiente ahogo de mí ser por miedo a no ser amado como siento que merezco. ¡Qué iluso! Tanto tiempo de ser fiel a normas y costumbres nacidas del más brutal control; ya es demasiado tiempo de infidelidades a mi esencia, aquella que por sí sola tiene el amor suficiente no sólo para vivir esta vida terrenal, sino que cubre hasta los vuelos de ensueño que doy cuando me siento y me reconozco libre.


Nada ya me obliga, y me sumo al tan temido salto al vacío que significa darme mi propia felicidad, sin culpar al mundo ni a los demás por las lágrimas que con dolor a veces brotan de mis ojos. Si la sociedad humana obliga, yo le permití hacerlo. Soy parte de una conciencia mayor en la que todos participamos, es decir, que si el mundo muestra la cara que muestra en estos días, es porque yo y todos vibramos en esa música. Este salto al vacío no implica escapar, sino reconocer que si los colores del mundo no me gustan es porque no fui un gran pintor…, ¡pero puedo llegar a serlo!

El punto esencial aquí, y como siempre, es el amor, pero ese amor que es la energía de nuestro origen, no el sentimiento que conocemos por amor. El sentimiento del amor, muchas veces, es una zancadilla que nosotros mismos nos damos para no encontrar la verdadera energía de creación. Nuestra soberanía no es algo fácil de alcanzar, y comienza en el nivel de amor que cada uno pueda llegar a darse a sí mismo…, incluso dejando de pensar en dar al otro porque así se nos enseñó. Se supone que ese debería ser nuestro actuar, ¿cierto?, olvidarnos de nosotros mismos para dar al prójimo, siguiendo esos añejos valores de un cristianismo tan alejado de aquel hombre que murió en la cruz. Si das todo a otro pierdes tu fuerza y te desvalorizas a tal punto que cedes tu poder a quien quiera tomarlo; este acto tan enraizado en nuestra sociedad nace de aquellas mentes que buscaron tomar nuestra conciencia para hacerse del destino de la humanidad, ¿y cómo? Generando miedo, culpas y castigo…, y haciéndonos creer que algo malo vive dentro nuestro, intrínseco, algo pecaminoso. Aunque tengamos conciencia de estos enredos de poderes y sometimientos, aún ruge en nuestro interior el monstruo del castigo por no ser buenos como se nos enseñó que debíamos ser. Por eso es que yo me rebelo, y me entrego al sentir antes que a la razón sin control, que me dice cómo debo actuar en la vida y ante los demás.

El ser bueno o ser malo, es la mayor estafa que ha creado el hombre.

La bondad o la entrega a otro que lo necesite, no parte del despojo de mi alma, parte del total amor que primero me puedo dar a mí mismo. Amarme, sentirme, aceptarme, darme cuenta de mis potenciales y explotarlos…, eso me da brillo para que otro vea que es posible brillar por sí solo. Prefiero aportar al mundo en este sentir antes de llenar de migajas y limosnas a quienes aún creen que no pueden ser felices o que la pobreza es su destino. En vez de combatir a piedrazos o luchar con las mismas armas que nos desempoderan, prefiero cambiar la visión de mi mismo y alcanzar la máxima altura posible para que otros vean que es posible el propio amor…, ese que por rebalse inundará al mundo. Eso es poder, el verdadero poder al que temen los que tienen las riendas de la conciencia colectiva.

Yo no amo al mundo como a algo externo a mi experiencia, yo no parto por amar a quien sufre, porque todos y todo son mi propia experiencia. Si yo vibro alto, en esa energía creadora que es el amor, el mundo habrá dado un salto importante hacia su libertad. La rebelión parte aquí dentro, y es más un sentir que un concepto; es cuando puedes permitir la conciencia de que nada tienes que hacer para que el amor bulla en ti. La conciencia planetaria todavía se mueve en creer que el hacer afuera y permanentemente, nos llevará a crecer y a encontrarnos, ¿cómo se deben estar riendo en sus tumbas y en sus palacios de gobierno, tantos seres humanos que jugaron con nuestra capacidad de amar para hacernos creer que la vida está afuera antes que en nuestro corazón? Pero bueno, ¡se acabó!

Sentir antes de actuar, amar antes de dar…, esto es un estado, es una vibración. Sentirnos a nosotros mismos y amarnos a nosotros mismos, porque el mundo es nuestra creación que es un espejo de nuestro estado interior. Este caminar se puede compartir como una experiencia que cada uno puede llegar a vivir, pero no se puede enseñar, ¡en hora buena! Porque se acabaron las escuelas de crecimiento interior y espiritualidad, las religiones que aunque creyeron liberar, sometieron. El ser humano es único en su experiencia y soberano en sus actos, por lo tanto la única forma de compartir que es posible rebelarse a tanta historia de poder de unos sobre otros, es con la valentía de ser uno mismo.

Hacer lo que uno sienta es hacerse a uno mismo, sin normas ni estándares. Hacer lo que se siente es volcarse al mundo desde un corazón hinchado de amor, no pensando más en la ruta a seguir, sino sólo caminar, porque habrá confianza en lo que uno verdaderamente es. Y esto muchas veces implica tocar el más profundo de los abismos que nos depara el salto al vacío de nuestro interior, donde lo único que nos queda es el amor por nosotros mismos como nunca antes pensamos que se podía amar.

El viaje que nos depara este tiempo de cambios interiores que están creando un nuevo mundo, ya no consiste en conquistar el cielo sino aterrizar con todas nuestras fuerzas y de una vez por todas. Vivir la tierra y todo lo que nos ofrece como la experiencia más divina conocida. Por eso me rebelo…, y siento, sólo siento y vivo, recupero mi experiencia como la conquista más preciada en la ruta de ser uno con la vida.

Y en este acto de rebelión voy siendo cada vez menos cosas de las que me fueron acorazando en la vida, con las que yo mismo creí protegerme. No tengo ni necesito ser algo para vivir pleno, es más, la tranquilidad llega a mi pecho cuando descubro que no tengo nada que hacer, que sólo soy el que soy, sin títulos, ni apellidos, ni propósitos.

¡Yo me rebelo…, siento y respiro!

martes, 14 de diciembre de 2010

Tacto es la habilidad de lograr que otro vea la luz sin hacerle sentir el rayo.

Tacto es la habilidad de lograr que otro vea la luz sin hacerle sentir el rayo.
Henry Kíssinguer.

La verdadera maestría lleva aparejada la facultad de transmitir enseñanza a otra persona sin pasar ninguna factura emocional por ello. Se trata de facturas encubiertas que recuerdan sutilmente, no sólo la ignorancia del que aprende, sino también la superioridad del que enseña. La verdadera maestría muestra que aprender es un proceso fácil y apoya la idea de que no es necesario el esfuerzo, sino que más bien es la motivación lo que realmente cuenta. La tan caducada frase la letra con sangre entra, afirmaba que el conocimiento se logra a través del sacrificio y las experiencias de renuncia dolorosas. Pero sin duda, dicha sentencia pertenece a los viejos paradigmas de escasez y estancamiento de nuestra herencia.

En el mundo de la enseñanza, es frecuente encontrar a personas que son simplemente eruditas. Es decir, que tan sólo poseen cantidad de datos académicos. Son profesionales que todavía no han “metabolizado” su información ni logrado convertirla en sabiduría. Son repetidores de lo leído que tan sólo se quedan en meros “coleccionistas de datos”. Por el contrario, aquel ser humano que haya experimentado la información que posee, y mediante lágrimas y risas haya madurado su alma, estará facultado por el Universo para facilitar la expansión de la consciencia.

La función del profesor puramente “enterado”, consiste en repetir la información que acopia y, en el peor de los casos, dar lecciones con carga de superioridad soterrada. Por el contrario, la figura del profesor que tras subir la escarpada, se ve inmerso en el descenso a sus “infiernos”, expresa tal grado de prudencia y sabiduría, que no osa condenar ni siquiera a su propia sombra. El ser humano maduro hace ya tiempo que salió de la casa y derritió sus fríos picos matemáticos en los valles del corazón. Valles en donde nació la Vida con mayúsculas. El sabio camina hermanado junto al discípulo, facilitando situaciones en las que el joven siembra preguntas y cosecha respuestas.

¿Cómo hace un psicoterapeuta para mostrar la luz sin los efectos del rayo? La Psicología es el arte de elaborar preguntas. Preguntas que al nacer, dirigen la atención del paciente hacia áreas que éste por sí sólo, difícilmente observaría. Y sucede que al mirar, allí donde conviene alumbrar y proceder a examinar lo que aflora, logramos expandir consciencia sobre nuestras insospechadas sombras.

La palabra “terapeuta” quiere decir “acompañante”. Un psicoterapeuta será un acompañante de la psique es decir, acompañante del alma. Un facilitador de espacios de transformación en los que se modifican pautas. En realidad, el campo de consciencia que un psicoterapeuta elabora con su cliente, más se parece a un espacio de ginecología en el que se alumbra un nuevo Yo, que a un diagnóstico académico orientado por baterías de test y títulos de excelencia. Cuando encontramos un mentor vocacional que nos acompaña y asesora en los procesos de cambio, revisamos interpretaciones de lo que sucede, y sobre todo, ampliamos progresivamente la facultad de “darnos cuenta”.

Mostrar la luz sin hacer sentir el rayo, también significa ejercer el arte de preguntar de forma tal que el propio sujeto que está aprendiendo a aprender, elabore su propia respuesta. El proceso de respuesta consiguiente no se queda en el nivel del dato, sino que desencadena vivencias conscientes que transforman la mente del que se busca. El que enseña a los demás tras haber aprendido a preguntar y a escuchar, en realidad, es el que mejor muestra y revela lo que hay tras las apariencias.

Cuando dejamos de ser el centro dramático.....

Cuando dejamos de ser el centro dramático de nuestras propias vidas, logramos una expansión que nos da la paz. Alice A. Bayley.

La vida es un proceso de ampliación progresiva de la propia identidad. En sus comienzos, el yo vive encapsulado dentro de la piel, en un mundo tan prieto que resulta casi imposible ponerse en el lugar de cualquier otra persona. Poco a poco, el impulso evolutivo expande la identidad, y conforme la persona crece y avanza, supera su propia prisión egocéntrica. Cuando se expande el yo-cuerpo-físico del niño, éste se identifica con un yo-familia. Más tarde, sigue expandiéndose a un yo-sociedad en la que vive para llegar un día en que su experiencia de identidad abarca a la Humanidad completa. Se dice que la expansión sigue su proceso hasta culminar en el ser-totalidad, el Universo en esencia.





El camino iniciático que recorre la conciencia hacia la infinitud de un expandido sí mismo conlleva aperturas sucesivas, también llamadas iniciaciones. Cada nivel superior integra los niveles anteriores. En el mundo de la Física se refleja esta ley cuando vemos que los átomos integrados trascienden al nivel mayor de la célula. Asimismo, cuando las células se integran, trascienden al nivel superior u órgano. Y a su vez, éste integrado con otros, es trascendido en un psicocuerpo, y así hasta llegar donde uno quiera. Esta escalera de niveles u holo-arquía se expresa conceptualmente cuando vemos que dos letras integradas conforman una sílaba. Cuando éstas, a su vez, se integran, trascienden a una palabra que a su vez, integrada en otras, trasciende a una frase y a su vez a un párrafo...

Cuanta mayor profundidad y mayor totalidad, mayor es el valor conjunto. A nivel del sí mismo-consciencia pasa lo mismo, es decir, cuanto más amplio y profundo sea el nivel interno alcanzado, más valioso y desarrollado será el yo identidad que uno siente y expresa. Nos expandimos del egocentrismo al mundi-centrismo y de éste, al holocentrismo. El proceso de crecer y expandir significa un camino de vuelta hacia la conciencia de unidad. Un estado final de llegada en el que ya no hay otro. Un proceso que representa la evolución de la conciencia que, partiendo del estado prerracional y preconsciente, pasa por un estado racional y consciente y finalmente, deviene transpersonal y supraconsciente. Tres etapas del desarrollo que aluden al pasado, presente y futuro de la Humanidad completa.

La experiencia dramática que experimentamos al vivir, en realidad, le sucede a nuestro yo-idea, no al Ser transpersonal que en realidad somos en esencia. La dramatización es una cinta teatral que se despliega en la mente de la persona. El hecho de observar a los personajes internos con los que nos hemos identificado y proceder, simplemente, a distanciarse de los mismos, conlleva liberar la identidad Real de sus marionetas. Dejar de creer que uno es sus propios personajes y proceder a observarlos como partes del propio ego, supone separar las máscaras del pequeño “yo persona” y vivir desde un “Yo Testigo” en permanente presencia. Se trata de un centro de la corriente de consciencia que observa a dichos personajes y máscaras. El Ser permanente, absoluto y ecuánime. El que se da cuenta de que su mente prefiere, compara y opina. Es aquel que se da cuenta de los contenidos patrones y modelos que su mente maneja.

Las nubes del cielo vienen y van sin que ello afecte al disco solar que contempla imperturbado el trasiego de las sombras. De la misma forma, los pensamientos, las emociones, las imágenes y las sensaciones, todos ellos impermanentes, son como tales nubes siempre cambiantes que no afectan al Yo-Observación que como cielo imperturbable, permanece inafectado por sus transitorias presencias. Se trata del Ser esencial que en realidad somos que señala la libertad por excelencia.

José María Doria

APERTURA Sólo cerrando las puertas detrás de uno, se abren ventanas del porvenir. Francoise Sagan

APERTURA
Sólo cerrando las puertas detrás de uno, se abren ventanas del porvenir.
Francoise Sagan

La transformación y adiestramiento de nuestra mente es un proceso permanente que no sólo afecta a la propia persona, sino que también repercute en todos órdenes de la vida manifiesta. El Universo y nosotros con él, vivimos sometidos a la Ley de Impermanencia, un principio que nos recuerda que la energía no se destruye sino que se transforma. En virtud de tal principio, experimentamos la sensación de atravesar ciclos y momentos frontera en los que, de pronto, uno sabe que está dejando atrás formas mentales viejas. Es un momento de la vida en el que se liberan viejos apegos, se disuelven relaciones que ya no apoyan el crecimiento y se ajustan maneras de emocionarse que ya no funcionan.






En cada nueva apertura, cuando enfrentamos una pequeña prueba, sucede que aquellos patrones de pensamiento que ya han quedado caducos, curiosamente se desprenden sin esfuerzo, tal y como lo hacen las hojas del otoño ante una brisa cualquiera. Pronto nos damos cuenta de que son escalones de un proceso de renovación en el que todavía no se sabe como será lo nuevo, aunque sí se reconoce aquello que de nosotros se aleja.

En tales tiempos, uno intuye que el crecimiento interior demanda vaciarse para renovar. Y cuando esto sucede, sabemos, desde lo más profundo que es llegado el tiempo de resolver los asuntos pendientes, y observar como se disuelven restos sutiles de rencor que todavía latían en las propias moradas. Uno siente que ya es hora de vaciar sus armarios físicos y mentales porque el aroma de lo nuevo está llamado a su puerta. Cuando nos damos cuenta de la presencia de tales síntomas, uno se pregunta "¿qué puedo hacer para apoyar este proceso?". La respuesta llega sola al señalar que para avanzar, conviene desviar la atención de lo viejo y enfocar lo que se intuye y desea. Todo un puente observado desde ese espacio de serenidad y amplitud en el que uno es, aunque a veces no lo crea.

Vivimos un tiempo histórico en el que somos testigos de uno de los cambios más increíbles de la vida sobre el Planeta. Asistimos, no sin asombro, a la apertura de miles de crisálidas humanas que nacen a un más amplio nivel de consciencia. Se trata de un salto evolutivo por el que el Homo Sapiens deviene Homo Lucens y por el que el "pequeño yo" se expande, integrando todo lo que antes era "lo otro" y ahora, simplemente, es corriente de consciencia.

Ante esta mutación silenciosa que, sucediendo de "uno en uno", viene acompañada de perturbación y crisis, uno sabe que el miedo al cambio es tan sólo apego y memoria. En realidad, conviene soltar y fluir como lo hace el río que resbala con sus aguas, recordando que cuando cerramos una puerta, el Universo no tarda en abrir otra más amplia. Uno es testigo que observa ecuánime cómo la vieja persona queda atrás, mientras emerge la nueva sutileza.

Son tiempos en los que conviene dejar partir a los que ya no están en el nuevo camino, confiando y permitiendo venir a compañeros, todavía desconocidos, con los que se intuyen puertas abiertas. El viejo modelo comienza a parecer más estrecho, y un nuevo y más amplio giro espiral se despliega. Uno sabe que es apertura y observa cómo se desprenden apegos que, en realidad, ya nada aportan.

La búsqueda finaliza.
ESO nos encuentra.

El que sufre antes de lo necesario sufre más de lo necesario.

El que sufre antes de lo necesario sufre más de lo necesario. Séneca

Si uno cultiva su paz interior mediante la práctica de la acción correcta, sentirá tal grado de confianza que cualquier anticipación acerca de lo mal que pueden ir las cosas, será interpretada por su mente profunda como un pensamiento virus y su disolución será automática. La anticipación negativa de acontecimientos dolorosos genera sufrimiento en el presente de lo que, paradójicamente, puede suceder o no en el futuro ¿Acaso no es mejor pensar que cuando las cosas sucedan, dispondremos de soluciones certeras? En realidad, antes de que suceda lo que uno teme, lo más probable es que alguno de los elementos implicados haya sufrido alguna modificación ¿Acaso no puede suceder también que cuando llegue el mañana, pueda incluso ya darnos igual lo que hoy nos atormenta?

Existen personas que tienen un cierto grado de adicción a vivirse en el problema. Sus mentes tienen el hábito de crearse tensión e incertidumbre acerca de lo que llega. Es muy frecuente que el programa mental de anticipación y victimismo de estos sujetos haya sido fotocopiado de alguno de sus progenitores. Un aspecto que, si bien ayuda a comprenderlos, no les exime del trabajo de instalar nuevos programas de ideas. Para conseguir tal reorientación positiva, primeramente conviene devenir consciente de los momentos cotidianos en los que sale a la luz nuestras emociones destructivas. Seguidamente, es aconsejable cultivar la atención sostenida al trazado de nuevas opciones de pensamiento más profundas y expansivas. De otro modo, las ideas estériles, además de intoxicar al propio psicocuerpo y al medio ambiente, angustian y atormentan.

Un día un malicioso ilusionista hizo correr la voz de que sería capaz de enseñar a un burro a hablar. Su habilidad en la creación de rumores era tal, que pronto llegó a oídos del Rey semejante idea. Cuando se presentó ante la corte, juró y perjuró al propio Rey que sería capaz de enseñar a hablar a cualquier burro si tan sólo le concedía tres años viviendo en palacio. Ante tal planteamiento el monarca le dijo: --de acuerdo, pero si no lo logras al finalizar el plazo fijado mandaré cortar tu cabeza--. El ilusionista aceptó y entre dientes musitó: --y en tres años de manjares y de buen vivir, ¿no se morirá antes el rey, el burro o yo?--

Las estadísticas más recientes señalan que el 90% de los sufrimientos que el ser humano padece son generados por cosas que no han sucedido ni van a suceder. El hecho de aprender a erradicar tales pensamientos virus de la corriente mental supone el verdadero yoga de atención. Cuando la mente es invadida por semejantes ideas, el sujeto se ve obligado a mantener un constante estado de alerta. Se trata de una gimnasia mental que, sin duda, fulmina los pensamientos inútiles e indeseables y ayuda a conocer los entresijos que discurren en una mente abierta. Esta práctica también propicia a relativizar el mundo de las ideas y posibilita un salto en la expansión de consciencia.




Es frecuente observar como muchas madres tildadas de "buenas" se anticipan a imaginar desgracias en sus hijos mayores cuando éstos se retrasan en llegar a sus casas. Cuidado con ese aspecto de algunos seres que se preocupan "tanto" por los demás, cuando afirman que lo hacen porque los quieren y "necesitan". Tal vez, dichos vínculos, en la mayor parte de los casos, tienen que más que ver con patrones patológicos de dependencia que con relaciones de amor y convivencia. Los hechos que acontecen en la vida son totalmente neutros. En realidad, es nuestra mente la que interpreta y da significado positivo o negativo a las cosas que pasan. Desde tal perspectiva, aprender a pensar bien lo que sucede es una de las más valiosas competencias de la persona

José María Doria

Ábrete al milagro. El que no cree en milagros no es realista.

CONFIANZA

Ábrete al milagro. El que no cree en milagros no es realista. David Ben-Gurión.

¿Qué sería para usted un milagro?, ¿qué podría ocurrir en su vida que pudiese ser considerado como un milagro? La Vida hoy le pide que a lo largo de los momentos especiales del día, penetre en el sí mismo, respire profundo y se formule la pregunta, ¿qué sería para mí el milagro? Permítase sentir respuestas, por sutiles que éstas aparezcan en su consciencia.

Ante esta pregunta, alguien dijo cosas muy interesantes acerca de las necesidades de su ego. Pensaba que si de pronto lograba una suma de dinero muy elevada, sus limitaciones serían resueltas. A partir de ahí, pondría en marcha algunos objetivos que hasta entonces le parecían utopía. Pensaba que su demanda de abundancia incrementaría la capacidad de acción de tal forma, que podría materializar todos los sueños, tanto los suyos propios como los de aquellos seres que le rodeaban. En realidad, aquella persona quería convertirse en un inteligente Rey Mago.

Alguien también explicó que tras el abrazo sexual existían posibilidades insospechadas de trascender su mente racional y abrir su conciencia a la esfera transpersonal. Su milagro consistía en hacer posibles estos increíbles viajes a lo Real que, de manera progresiva, le producirían no sólo una mutación psicosomática, sino lo que denominaba como liberación de la ilusión. Afirmaba, asimismo, que tras cada viaje orgásmico a la visión de Totalidad, compartiría su experiencia y enseñaría a otros cómo alcanzarla. Otra persona dijo que su milagro consistiría en tener del don de sanar todo dolor que pasase por su camino. Quería disponer de la capacidad de ayudar a reconducir los conflictos emocionales de las personas. En realidad, quería hacer milagros en las heridas abiertas del alma.

Otra persona dijo que su milagro consistiría en ser capaz de soñar durante la noche todo aquello que eligiese soñar, pero dándose cuenta de que estaba soñando. Es decir, quería experimentar los llamados sueños lúcidos. Aquella persona creía en el inmenso potencial que existe durante el sueño y desde esa realidad tan maleable, quería devenir capaz de experimentar todos sus deseos, por muy increíbles que éstos pareciesen. Deseaba tener experiencias placenteras por entre los pliegues del pasado y del futuro, además de conectar con civilizaciones insólitas de otros planetas.

Alguien también dijo que su milagro particular consistiría en percibirse en la Presencia, desterrando para siempre el miedo y fluyendo con la vida en el Amor y la Confianza. Su milagro era saberse y sentirse Luz con la consiguiente expansión de su conciencia por los confines del Universo. Saltar a la Infinitud y trascender la barrera de la mente racional.






Ante tales testimonios, tal vez lo importante sea abrir la mente al todo es posible recordando el poder ilimitado de ésta. No pensemos que nos falta realismo e imaginemos que ya sucede lo que deseamos, que ya lo tenemos y lo sentimos. La verdadera felicidad sucede en la pupila del alma. Tal vez, lo que usted ahora vive, tiene una cierta relación con semillas y condicionamientos de su infancia. Siembre el futuro en el presente. Diseñe de nuevo su vida y recréese ahora ya consciente. No dude de lo que quiere. Usted sabe que el simple hecho de sentirlo significa que aunque parezca increíble, está en su camino y de alguna forma lo merece. No se rebaje ni un sólo grado por viejos reproches o antiguas culpas. Mire al cielo estrellado de la noche y sonría, que ya es el momento de ser libre y de permitir que la brisa cálida roce su alma. Sea realista y, ¡espere un milagro!

Fija tus ojos en las estrellas y arraiga tus pies en el suelo.

Fija tus ojos en las estrellas y arraiga tus pies en el suelo. Rooselvelt

Cuando uno enfoca la mirada al universo de la noche estrellada, descubre su Casa Mayor en ese espacio del "ahí fuera". Y dado que aquello que admiramos es precisamente en lo que nos convertimos, no parece mal objetivo observar la inmensidad del cielo y, de paso, ensanchar la mirada del alma. El Universo, con su hondo espacio azul, es tan sólo resonancia de la mente profunda del Ser que lo contempla. Una realidad que sucede por la Ley de la Correspondencia que afirma: como es arriba es abajo y como es dentro es fuera. Una ley que apunta intuitivamente a formular que nuestra mente profunda, seno de nuestro Ser es tan Infinitud y Profundidad, como aquella que nuestros ojos perciben al contemplar las estrellas. Todo un carné de identidad del alma que somos en esencia.







Sin embargo, junto a la celeste percepción de Totalidad, brota la necesidad de integrar nuestra más prosaica humanidad de la tierra. El cuerpo demanda cuidados y clama por cubrir necesidades que tienen que ver con la disminución de la ansiedad y lo concreto de las monedas. Una dimensión material de la Vida que, para desplegarse plena, demanda el pago de un sinnúmero de facturas. Por otra parte, los paquetes de proteínas y las sales minerales recuerdan al habitante del cuerpo que su alma no podrá maravillarse ante las ideas de lo eterno si la máquina física no ha sido a tiempo engrasada.

Si observamos el gran árbol, comprobaremos como las ramas elevan sus brazos extendidos al cielo. Buscan la luz sabiendo que no hay otro camino para abrir la copa y hacer florecer sus ramas. Vemos también que sus raíces se hunden en la tierra abriéndose paso por entre piedras y buscando el agua que, a veces, fluye oculta entre capas duras y rocas. De la misma forma, el ser humano se despliega en la conciencia integral que engloba tanto los asuntos del cielo como los de la tierra. Por una parte, hunde sus raíces profundas en el subterráneo de su inconsciente y por otra, se abre con la mente y el corazón al espacio luminoso de la consciencia. Si el árbol quiere llegar muy alto, convendrá que se enraíce en lo profundo y alcance los sótanos más oscuros y sombríos de la tierra. El crecimiento del ser humano es un proceso que integra tanto la luz y la sombra como al espíritu y la materia. Sin duda, un paradójico yoga de integración que da sentido al juego de la existencia.

No nos enredemos tan sólo con la tierra olvidándonos de los asuntos del cielo. Comprobemos la dirección que el alma lleva en su camino hacia la Luz, mientras aprende las lecciones de la tierra. Atención a las hojas y a las ramas de nuestra cabeza, cuyo alimento son Valores y Principios que nada tienen que ver con los "chutes" del dinero y la fama. Para nutrir nuestras flores abiertas al cielo, convendrá cultivar brisas de lucidez y ensanchar las miras cotidianas hacia lo profundo de la conciencia. Atención también al precio que pide el cuerpo para llevarnos de viaje mientras respiramos hondo y pagamos el peaje de sus necesidades varias. El cuerpo demanda ejercicio y el suministro de energía para latir con vida y fuerza. Demos al cuerpo placer y descanso, horas de sueño y buenos paseos por el campo. Recordemos que el orden y el desarrollo personal integran al insólito centauro y permiten resonar con lo Infinito lo más profundo de su calado.

El camino actual del ser humano no es el de los dioses ni tampoco el de las bestias. Tal vez, es el de esos curiosos habitantes de la tierra media que caminan con corazón y sensatez por el estrecho filo de la navaja. A lo largo de la senda, el juego del vivir impone reglas de observación sostenida para mantener el equilibrio y fluir con la conciencia bien atenta y despierta.


INTELIGENCIA DEL ALMA
144 avenidas neuronales hacia el Yo Profundo
José María Doria

Cuando el Cielo quiere salvar a un ser humano, le envía el Amor. Lao Tsé.

¿Conoce usted ese sentimiento de soledad que muerde las entrañas del alma?, ¿un sentimiento común en personas recientemente separadas? ¿siente, a menudo, ansiedad y desmotivación?, ¿siente cansancio y observa sus ganas de vivir mermadas?

Si en algún grado es así, pida al Universo la llegada del Amor. Tal y como suena: Amor. Para ello, comience por recordar el gran poder del decreto, cuya base es más fuerte que el simple y temporal consuelo de la esperanza. "Pedid y se os dará". Pida un milagro para salir de la soledad. Y, a continuación colabore con el Profundo averiguando qué se quiere realmente para salir de ella ¿Acaso es amor lo que usted precisa? Sí amor, no importa la edad que usted tenga, ni que ya sienta cariño o viva usted relativamente bien en compañía de determinadas personas. Tal vez, de lo que se trate, sea de vivir en un estado de conciencia desde el que broten oleadas de amor consciente con dichas personas u otras nuevas. Amor como suave estado del alma que, naciendo desde lo profundo, se expresa hacia lo que se conoce y hacia lo que, en alguna ocasión, se detesta.




Todo comienza por admitir que la relación que usted anhela es posible ¡Abra el corazón al Ahora! El resto es de otro departamento. Y recuerde, cada noche, antes de disolverse en el océano del sueño, actualice lo que quiere: simplemente Amor. Y después, abra su pecho y su mente permitiendo que se produzca el milagro apoyado por el misterioso fluir de las afinidades vibratorias. Decrete que "su milagro es posible" y que hasta lo más insólito puede suceder en el mismísimo ahora.

Recuerde "Todo es Posible", repita esta frase una y mil veces y poco a poco se disolverán patrones limitadores que viven en el seno de sus más íntimas creencias. Mañana mismo puede usted despertar y sentir que algo muy sutil y sin retorno ha dado la vuelta a su existencia. Es también posible que, durante el día que tiene por delante, suceda un acontecimiento que cambie su aventura interna. Es también posible que, ante algo sin aparente importancia, se abra su corazón y broten sentimientos de expansión que disuelvan antiguas fronteras. Sin duda, será la mano oculta del Universo que de forma sinuosa conspira atendiendo su petición y le apoya. "Todo es Posible" es la idea amiga y facilitadora.

Recuerde que tiene derecho a sentir Amor, que usted es un ser consciente y que merece experimentar la alegría de SER por el simple hecho de darse cuenta. No hay edad para el Amor, todas las edades son adecuadas para calentar el corazón y sentirse en comunión con la vida. Además, usted bien sabe que de todos los seres se puede gozar y aprender, que todos ofrecen partes insospechadas de grandeza y de sombra y que detrás de cada "casual" situación, el Amor acecha.

El Amor se convoca cuando uno comienza por servir a los intereses de la vida en cada persona que trata. El espíritu de servicio es la mejor medicina que existe para invocar el Amor. Cuando tenemos frente a nosotros un rostro que nos emociona, poco a poco, se va revelando el verdadero porqué de ese encuentro y la no casual coincidencia de nuestra persona. En realidad, tenemos la felicidad que damos. No es un asunto de contabilidad, pero sí de apoyar la evolución que respeta y refuerza al ser humano que nos rodea. Y de pronto, cuando menos uno se lo espera, percibimos que ha pasado algo grande, que nos hemos olvidado de la pena y que la persona a cuyo interior hemos viajado parece más alegre y serena. El milagro es la propia salida del Narciso y el viaje empático al alma ajena. Un turismo pleno de grandeza que repara nuestra estrechez y disuelve los restos de nuestra miseria

El amor nos libera del sufrimiento. Sófocles

Jose Maria Dorio


Cuando en nuestra vida no hay amor, vivimos encapsulados dentro de un ego ávido de adquisiciones y complacencias. Un camino que convierte la vida en algo más parecido a una lucha entre hermanos que a una oportunidad de compartir la aventura de la existencia. Cuando no hay amor, se instala un yo superviviente que deambula febril en la selva de las vallas publicitarias. Un yo que se ve obligado a perder su inocencia y aprender a depredar, mientras sorteando obstáculos, muerde y escapa. Se trata de una vida que discurre entre el miedo y el deseo, huyendo hacia delante, al tiempo que se intuye la llegada de un mundo nuevo en el que el corazón se abre y calienta.A mayor presencia del miedo, menor presencia del amor nos asalta. El miedo busca seguridad y nos impulsa a calmar una sed ansiosa, aunque sea con agua salada. Un agua que, al igual que el dinero, por más que se gane, nunca basta. La seguridad que uno busca no se encuentra en refugios atómicos, ni en los grandes hospitales, ni en las cuentas bancarias. Muchas personas con patrimonios inabarcables que no pueden gastar en toda una vida, padecen el programa neurótico de soledad y carencia. La seguridad es un estado de conciencia que se alcanza en la medida que cultivamos el jardín de nuestra mente y ejercemos la acción justa y generosa. Acciones que priman el servicio desinteresado que, sin pretenderlo, nos hace merecedores de la paz en el alma. El amor es un manantial de vida que se cultiva, tanto en los espacios de silencio, como en el compartir nuestra intimidad sincera. El amor es un estado de atención sostenida que se despierta viviendo el presente, contemplando la belleza y permitiendo aflorar la compasión que abraza. Un estado en el que, cada mañana, al levantar el alba y sin dejar todavía la cama, uno se pregunta "¿quién soy?", y en respuesta el Testigo emerge, el Observador del pensamiento se revela y, desde este momento, el propio ego "tocado por la consciencia" busca sentido a las vivencias de la jornada. ¿Para qué estoy vivo?, ¿cuál es el propósito de mi existencia? Buscando las respuestas, uno realiza que la forma más estable de goce llega cuando damos vida a la vida y ejercitamos el respeto, allí donde ésta señala. Unas veces será un rostro contraído que está pidiendo paz y calma, otras será alguien que nada pide, tan sólo compañía y basta.Amor es el pasaporte que tiene la existencia para trascender el egoísmo y soltar la prisión de la manipuladora máscara.






No se trata de anular al ego, ni de negar el poder y utilidad de su eficacia. Se trata simplemente de observarlo, conocerlo y alinearlo dócilmente a los propósitos globales del alma. ¿Qué puede hacerse para sentir amor?, uno se pregunta, sabiéndose colonizado y contraído por el prosaico discurso de la supervivencia ¿Por qué, al parecer, unos pocos lo sienten y en cambio, otros viven tensos y endurecidos, apretando sus mandíbulas ante supuestas amenazas? Ante tales preguntas, uno respira... siente como fluye el aire en sus pulmones, entorna los ojos y espera. Al poco, un lúcido sosiego llega y nos abraza. Unos piensan que es amor lo que sienten con sus hijos, otros llaman amor a la pasión alborozada, y otros lo experimentan también ante emociones estéticas sublimadas. Pero todos intuyen que el amor es una opción de lo Profundo que llegó en alguna noche estrellada en la que uno decidió mirar y... de pronto, sintió que la elección estaba consumada.