domingo, 27 de marzo de 2011

Lo que ha de venir...

Lo que ha de venir, vendrá: acéptalo.
No guiarás tus acciones por miedo a castigos o por codicia de premios.
Seràs las mil facetas de un diamante y no un ojo prisionero en una moneda.
Aceptarás las leyes proclamadas por la jauría,
mas en tu corazón permanecerás libre de amar lo que desees.
Dejarás de afirmar que tu realización está en el futuro.
Lo que no eres, nunca lo serás. Lo que en verdad eres, lo serás siempre.
Si hay un más allá, no necesitas saberlo ahora.
Si no estás aquí, no estás en ninguna parte.
No traiciones el presente por un porvenir alucinado .
Cuando vendrá lo que tiene que venir, si es algo, nada te impedirá saberlo.
Si es nada, tú también serás nada. La nada no sufre.
Te desprenderás de creencias hijas de la angustia:
eres lo que estás siendo, no lo que fuiste ni lo que serás.
Si ahora, domando tu espíritu, alcanzas la paz,
en el futuro serás capaz de existir con felicidad
expandiendo los límites de tu Conciencia,
conociendo todo lo que te sea posible conocer
sin estancarte defendiendo límites.
Lo mejor que te pudo haber pasado fue nacer.
Morir es una transformación necesaria.
Lo que hay en el mundo no define la esencia del mundo.
Basura en un cáliz de oro no le quita calidad, lo ensucia.
Elimina lo que sobra.
La existencia es sagrada.
Tú eres sagrado.
Todo lo que obtengas lo compartirás con los otros.

Alejandro Jodorowsky





miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Por qué somos infelices con lo que nosotros mismos estamos creando?

Hay un concepto básico que todos debemos entender y cuanto antes lo apliquemos mucho mejor nos irán las cosas a todos:

SOMOS CREADORES DE NUESTRA PROPIA VIDA. SOMOS CREADORES DE NUESTRAS VIVENCIAS AQUÍ EN LA TIERRA".
¿Como entonces es posible que seamos infelices con lo que nosotros mismos estamos creando?  ¿Por qué creamos lo que no nos gusta?

 Porque  vivimos despistados, porque nos resistimos a aceptar nuestro propio control. Aun nos sentimos más cómodos delegando nuestras vidas, ese tesoro individual,  en las manos de otros. Inconscientemente pensamos, qué creen otros por mi, que hagan otros por mi, que vivan otros por mi, despreciando así el milagro de que podemos ser, hacer y tener todo aquello que queramos. 
Crear nuestra propia vida es una bellísima responsabilidad, es un trabajo que encierra todas las posibilidades, las que existen y las que  queramos aportar desde nuestra propia creación.

La evolución conjunta, universal,  que se expande gracias al proceso de desarrollo que realizamos a nivel individual, debería ser suficiente para mantenernos en un estado de permanente alegría.

¿No es mil veces más gratificante ser un creador que un robot? ¿No acabaríamos con los miedos y el vacío interior en el momento que fuésemos conscientes de ser creadores y parte imprescindible de toda la evolución? 

Si somos infelices es porque no creamos.
Si no creamos es porque estamos dormidos, esto es, comprometidos con lugares y cosas equivocadas. 
La Tierra ha temblado, duro, muy duro y nuestros corazones con ella, todos estamos en Japón. 
Así como la Tierra se reajusta al nuevo paradigma, nosotros tenemos todas las herramientas para hacerlo con ella. Las tenemos desde siempre aunque no supiéramos utilizarlas.

Hoy ya sabemos porqué y para qué poseemos  algo tan potente como nuestra mente, nuestro cerebro, nuestro pensamiento.

 Hoy todos podemos hacer de este mundo “el cielo” en la Tierra.

Creando nuestra propia felicidad creamos el nuevo mundo.

No hace falta esperar más.

Estamos en el tiempo perfecto para hacerlo.

¿Qué Cambios Hago para Tener una Nueva Vida?

Que felices seríamos si fuésemos capaces de cambiar los patrones y actitudes que nos causan malestar, problemas con los demás o pura estancación.  El cambio es el objetivo que pretende estimular el terapeuta ante su paciente o el coach que inspira y estimula para que su cliente obtenga los logros que se ha propuesto.  Y sin embargo, a la hora de la verdad nos resulta casi imposible.  El cambio en lenguaje psicológico representa salir de la caja cómoda que se perpetua en su propio movimiento aunque las rentas de su acción no den para alcanzar lo que verdaderamente se anhela.  Da igual porque al final nos conformamos con mucho menos con tal de seguir haciendo las cosas tal y como las hemos aprendido.  Joe Dispenza nos explica en la siguiente entrevista realizada por Elisabet Bonshoms lo fácil que en realidad es el CAMBIO.  Adelanto que los cambios explicados tal cual están al alcance de cualquiera hasta para los más indispuestos…  
Alguien discute con su pareja y termina con un: “Soy así, no puedo cambiar”. ¿Qué le diría usted?

Que no es verdad. Se producen una serie de reacciones químicas en el cuerpo que hacen creer que no se puede cambiar, pero la evidencia de la ciencia dice todo lo contrario. Hay que olvidar la idea de que el cerebro es un órgano estático, rígido e inmutable. Sí, podemos cambiar.
¿Cómo?

Cambiando de pensamiento. El interruptor que activa el cambio es la voluntad, porque desencadenará una nueva información. Cambiar es pensar de forma más amplia, trascender tu propio entorno. Es conectarte a un sueño, a una idea que ya existe en el campo cuántico de posibilidades. Es creer en ese futuro cuando todavía no se puede percibir con los sentidos.

¿Por qué es tan difícil cambiar?
Porque las reacciones emocionales son muy adictivas. Puedes decirte a ti mismo que no te gusta tu trabajo ni tu relación de pareja, que no te gusta nada de lo que haces y tienes en tu vida. Pero eso es una emoción que la mente ha memorizado para reafirmar su identidad. Esas reacciones químicas alteran nuestra percepción de la realidad e impiden la entrada de cualquier otro tipo de información en nuestro cerebro. Para cambiar hay que romper esa emoción.
Pero no es nada fácil cambiar los pensamientos. Lo primero que hay que hacer es observarlos y relacionarlos con lo que te pasa en la vida. Así uno empieza a ver reflejados en su cotidianidad los efectos que ha creado con cada uno de sus ­pensamientos.

¿Por qué da miedo cambiar?

Porque eso supone pasar de una situación cómoda y predecible a otra desconocida. La mayoría de las personas sueñan con emprender cosas nuevas, pero no pasan a la acción, se quedan en el plano intelectual. ¿Cómo podemos realizar estos proyectos si seguimos apegados a lo familiar y convivimos con esta vieja personalidad? Para experimentar algo nuevo tenemos que arriesgar, dejar el territorio de lo predecible y entrar en el terreno de la incertidumbre.

¿Qué se debe cambiar para crear una nueva vida?

Hay que cambiar no sólo lo que se piensa y se hace sino también cómo se siente. Uno no puede esperar que pase algo diferente en su vida si tiene los mismos pensamientos, hace las mismas cosas y abraza las mismas emociones cada día. Si somos capaces de cambiar la interpretación de nuestra realidad, nuestro cerebro trabajará con nuevas secuencias y patrones. Y eso es lo que cambia la mente, porque la mente es el cerebro en acción.

¿La neurociencia puede demostrar que los pensamientos crean el camino?

El modelo neurocientífico dice que podemos cambiar en cualquier momento de nuestra vida. Cambiaremos nuestro cerebro con cada nuevo pensamiento, con cada nueva experiencia, con cada sueño que persigamos. El ingrediente principal es la información, el conocimiento. Cada vez que aprendemos algo nuevo añadimos una nueva conexión en nuestro cerebro.

¿Cómo se puede enseñar a los hijos a no ser personas definitivas, a vivir en el cambio?

Lo primero es enseñarles inteligencia emocional, enseñarles a controlar las emociones y decirles que las emociones son lo que nosotros somos. En segundo lugar no hay que enseñarles nada que nosotros no seamos capaces de hacer. Los niños se fijan más en lo que hacemos que en lo que decimos porque tienen más activas un tipo de neuronas llamadas neuronas espejo, que copian lo que hacemos. Si quieres que estén de acuerdo con el cambio, demuéstrales lo versátil que eres, y así serán independientes. En tercer lugar, no se debe intentar razonar con los hijos durante una reacción emocional porque te van a dejar solo. Hay que permitirles la libertad de tener esa reacción y hacerles saber que se les está observando. Al cabo de un rato se les debe hablar sobre lo que uno quiere cambiar de sí mismo y crear el entorno para que ellos empiecen a observar quiénes son, sin juzgarlos. Y preguntarles qué harían diferente si vivieran de nuevo la misma experiencia. De esa forma se empieza a cambiar su cerebro y su cuerpo mucho más allá de la experiencia presente. Y se les da confianza para que empiecen a abrirse a su propio potencial.

¿En cada momento se vive lo que uno ha creado con sus pensamientos?

Sí. Sin duda. Somos los creadores de nuestras realidades. El problema es que la mayor parte del tiempo son nuestros pensamientos inconscientes los que crean esa realidad. Son programas que funcionan justo debajo de nuestra conciencia y que memorizan comportamientos, pensamientos y reacciones emocionales. Estos son los que crean esa química que nos hace reaccionar siempre de la misma manera.
Pero nadie quiere vivir una enfermedad o un accidente, por ejemplo.
Uno mismo no crea ese accidente o esa enfermedad de forma consciente, pero quizás ha estado pensando inconscientemente cuán terrible es su vida, cuánto está sufriendo, lo triste que se siente, cuánto dolor tiene dentro… Ha creado, en su subconsciente, un refuerzo de las emociones de dolor y sufrimiento, y eso se refleja fuera, en su vida, en un accidente o enfermedad. Hay algo importante: nunca debemos culparnos por nuestras creaciones, todo es aprendizaje.

La clave es cambiar el propio estado emocional…

Las emociones son experiencias que el cuerpo memoriza. Si una persona está viviendo con las mismas emociones cada día, es que no le está ocurriendo nada nuevo. El cuerpo cree que está en la misma experiencia todo el día. La redundancia de este ciclo entrena al cuerpo para estar en el pasado en vez de en el momento presente, y la persona, con sus pensamientos, vuelve consistentemente al pasado porque su emoción está conectada al pasado. Cuando una persona quiere cambiar intenta pensar en un futuro, pero las emociones le devuelven al pasado. Por eso es tan importante cambiar nuestro estado emocional.

¿Las enfermedades, las crisis, las pérdidas hay que verlas como un trampolín para cambiar?

Esos traumas, esas crisis, son, efectivamente, catalizadores del cambio. Una gran mayoría de las personas requiere de un estado de sufrimiento para decidirse a cambiar. Pero también podemos cambiar desde un estado de bienestar y de alegría mediante el proceso de soñar una nueva vida. No es cierto que nuestro destino se encuentre escrito en los genes.

¿Cuál es el mayor factor desencadenante de las enfermedades?

Entre un 75% y 90% de los occidentales acude al médico debido al estrés emocional. Emociones que se esconden detrás del estrés y que tienen que ver con el enfado, la frustración, el odio, el juicio, el dolor, el sufrimiento, la culpa, la desesperanza, el miedo, la ansiedad, la falta de poder, la inseguridad… Si estás ante un reto, tu cuerpo crea un montón de reacciones químicas para movilizar esa energía. Esencialmente, los pensamientos y las emociones pueden hacernos enfermar, pero si nos hacen enfermar también nos pueden sanar.
Los humanos saben que quieren cambiar, pero la mayoría de las veces no tienen la evidencia de lo que quieren ser o hacer.
Es cierto. Cuando no sabes qué quieres ser o hacer, primero debes decidir quién no quieres volver a ser, de qué modo no quieres volver a pensar jamás, cómo no quieres sentirte y cómo no quieres actuar. Tienes que empezar a crear y reinventarte a ti mismo, romper el hábito de ese yo antiguo y reaprender. El pensamiento positivo no es suficiente, hay que entrar dentro de uno mismo y empezar a deconstruir.

Usted tuvo un accidente muy grave de joven, y los médicos le dijeron que no volvería a andar. ¿Por qué creó ese accidente y cómo lo superó?
A mis 24 años vivía una vida de éxito y bienestar que yo creía que era completa. El accidente fue probablemente una de las mayores bendiciones de mi vida, porque me llevó a cuestionar mis valores y a empezar a pensar en mis prioridades. Cuando te rompes seis vértebras dorsales y tienes fragmentos óseos en la médula y cuatro médicos te dicen que nunca más vas a volver a andar, no vuelves a vivir una vida normal. Llegué a comprender principios universales que me parecían pura teoría filosófica.
Me aconsejaron que me operara, pero decidí no hacerlo y experimentar, en cambio, lo que sentía, ser coherente con mi pensamiento. Pensé que el poder que hizo el cuerpo cura el cuerpo, base de la filosofía quiropráctica. Hay una inteligencia en cada ser humano que nos da vida, y conecté con esa inteligencia durante todo el tiempo, sin hacer nada más que dedicarme a mi curación.
No podía imaginar mi vida con hierros en la espalda y viviendo de medicinas. Quería dar a esa inteligencia un plan muy específico y que ella hiciera lo mejor para mí. Los átomos son nada en un 99,999 por ciento, nada material, pero lo son todo en potencia. Esa inteligencia organiza todo eso. Cuando empecé a notar cambios en mi cuerpo, físicamente, presté mucha atención a lo que hacía con mi cuerpo y con mi mente y lo repetí y repetí hasta que la repetición de ese ciclo empezó a sanar mi cuerpo.

¿La repetición es la base para crear cualquier realidad más elevada?

La grandeza es creer en ese futuro que existe más allá de nuestros sentidos y mantenerlo vivo en nuestra mente hasta que el evento realmente sucede. ¡No creamos las cosas porque no creemos que seamos capaces de hacerlo! Las personas no comprenden que los pensamientos producen grandes efectos en sus vidas. Quizás tengan algunos pensamientos conectados a un estado elevado de emoción, ¡pero sólo durante 15 minutos al día! Y se preguntan: “¿Cómo no ha sucedido el cambio todavía?”. Es porque las otras 23 horas y 45 minutos, su mente está vagando por todas partes: están enfadadas, negativas, juzgando. Para actuar sobre la realidad tenemos que alcanzar estados más elevados de conciencia y dejar entrar emociones nutritivas, como la gratitud, la alegría, la apreciación de las cosas. La dificultad reside en cómo llegar a ese punto, porque la mente analítica dirá: “¿Por qué voy a dar las gracias o estar alegre si no me ha pasado todavía?”. Eso es el antiguo modelo de pensamiento. Muchas personas, secretamente, creen en su propio poder, pero nunca hacen un hueco para saber realmente qué quieren.

¿Tiene mucho que ver la meditación en este proceso?

La meditación es el primer paso para producir cambios. Es una técnica que enseña a observar los pensamientos y aquietar la mente. Te lleva a saber dónde estás y a cambiarte a ti mismo, porque cambia la relación entre la mente y el cuerpo. En ese estado del ser donde sólo hay conciencia estamos produciendo un campo electromagnético que afecta a ese cambio. Después de meditar es imposible tener mal humor.

¿Qué efecto produce el silencio mental en las células?

El lóbulo frontal del cerebro (lo que denominamos tercer ojo) es la última pieza de nuestro sistema neurológico. Cuando nuestra parte divina controla nuestra parte animal, el cerebro cambia fisiológicamente. En experimentos con monjes budistas rezando se ha comprobado cómo el lóbulo frontal aísla ese control animal y, en consecuencia, silencia el resto del cerebro, enfría las células cerebrales que tienen que ver con el tiempo y el espacio, con el cuerpo y con nuestra identidad. Entonces no se procesa nada más. A eso lo llamamos paz. A través del silencio pasamos de ser alguien con opiniones o juicios a un campo cuántico donde somos no alguien. Ahora la mayor parte de la humanidad está preparada para alcanzar ese campo.

Si el mundo es un reflejo de lo que sucede a las personas, ¿se podría decir que el ser humano está viviendo una revolución celular?

Estamos en un tiempo en la historia donde el cambio tiene que ocurrir. Pero para hacer que algo nuevo ocurra, lo viejo tiene que morir. Muchos paradigmas están colapsados: los modelos político, médico, económico, medioambiental… El ser humano debe empezar a hacerse preguntas más importantes y dejar de creer en superestructuras… Es tiempo para los individuos.

¿A qué se debe la falta de liderazgo de los políticos? ¿Están perpetuando viejas estructuras?

Las emociones que la mayoría de nosotros tenemos y que crean esas situaciones de egoísmo que hemos comentado, desafortunadamente, son las mismas que tienen nuestros líderes. No puedes dar la paz en una iglesia y salir pisando a los demás al salir porque tienes prisa. Esa es una típica oposición entre el cuerpo y la mente, no hay coherencia entre lo que dices, lo que haces y lo que piensas.
Si existe una mente común, una red de pensamiento a la que toda la gente está unida, ¿con qué pensamientos se podrían crear nuevos líderes?
La sustancia que unifica las células y el universo entero es el amor. En una neurona se puede observar cómo una cierta cantidad de esa sustancia desconecta los patrones antiguos de pensamiento. Se da cuando empezamos a tomar decisiones que consideran al todo. Primero hay que sentir amor por uno mismo y, en consecuencia, amamos todo lo demás. Si no nos gustan ciertas cosas, debemos eliminarlas antes en nosotros.

¿Es posible que la actual crisis se materializara porque muchas mentes la crearon con sus pensamientos?

Como científico, le digo que sí, ¡evidentemente! La crisis ha estado en la mente de todas esas personas.
¿Cómo será el cerebro de un hombre consciente?

Tendrá muchas más conexiones sinápticas, las que comunican entre sí la información que contienen las neuronas. Veremos el cerebro trabajando en una forma de pensamiento más coherente, con transmisiones neurológicas mucho más rápidas. El lóbulo frontal estará completamente conectado con el subconsciente, y tendremos neurotransmisores secuenciados desde la glándula pineal, que mejorarán nuestra percepción de la realidad. Quizás algunas personas estén a las puertas de un cambio de potencial de su cerebro. Lo único que sé es que no puedes esperar a que el cambio se produzca. Tienes que actuar sobre él. Dios no te elige, tú te eliges.
Joe Dispenza estudió Bioquímica en la Universidad de New Brunswick (Nueva Jersey) y es doctor en Quiropráctica por la Life University de Atlanta (Georgia). Coautor del filme récord de Y tú qué sabes, llena salas de conferencias en Estados Unidos y Europa explicando de forma sencilla cómo cambiar. Cómo los pensamientos provocan reacciones químicas que influyen directamente en la salud y crean una realidad propia. Lleva décadas estudiando la neuroplasticidad, esa capacidad que tiene el cerebro de adaptarse a los cambios y modificar los circuitos que conectan todas las neuronas.

Él es un ejemplo vivo de su propio cambio. A los 24 años sufrió un grave accidente que afectó a sus vértebras dorsales. Le vaticinaron que se quedaría toda la vida en una silla de ruedas. Pero decidió no operarse y experimentar, en cambio, la capacidad de regeneración de su propio cuerpo.

Publicado por A l e x i s a

martes, 22 de marzo de 2011

SIGUE ADELANTE

No te detengas en el camino! No importa cuántas veces hayas caído, sino... Cuántas veces te has levantado!!! Lleva en tu mente la certeza de que cuando una puerta se te ha cerrado Otra más grande te espera abierta al final del camino!
Cuando sientas que las fuerzas te abandonan, recuerda otras veces, que sí estuviste sin ellas, y milagrosamente las cosas se solucionaron! Y todo esto porque actuaste bien y con la conciencia limpia, pero Sobretodo porque... ¡Dios Estaba Contigo! Redobla tu fe y con ella alienta tu esperanza en la Seguridad de que el mañana será mucho mejor.
Arriba ese Ánimo!!! Sigue adelante con la vista al frente y el paso firme, que nada te detenga! No combatas con nadie, pues tu mejor triunfo será aquel que logres sin combatir! Sigue a Dios por todas partes y no tendrás temor en tu vida, ni correrás ningún peligro.
Con Disciplina vencerás! Con Sinceridad triunfarás! Con Coraje te salvarás! Camina resuelto con el paso firme como el tren que retumba por las vías, como el relámpago que relumbra antes de avisarte! Lucha por cambiar a tu enemigo, y conviértelo en tu amigo. Ayuda a tus amigos a luchar, sin hacer ver que tú eres el maestro, sino aumentándoles su propia iniciativa.
No desmerezcas al que no es inteligente, préstale atención y ayúdale a incrementar sus propias fuerzas. Practica el arte del amor, avasallando la fuerza de tus enemigos. Frente al amor perderán su odio, y la victoria sobrevendrá sola porque tú no has peleado. El odio es vencido siempre por el amor
Si mantienes la fuerza de tu corazón, podrás luchar cuantas veces sea necesario. Si sientes que disminuye, entonces, mantente en guardia, pues el más pequeño fallo te traería malas consecuencias. Trata de mantenerte al abrigo de Dios, y evita en lo posible un enfrentamiento. Triunfan aquellos que: Saben cuándo luchar y cuándo no, que saben discernir, y son visionarios. Si tus sentimientos, tu fuerza, y tu valor son mejores cada día y te conoces a ti mismo, conocerás a los demás.
No discutas con aquellos que se esconden en la profundidad de las sombras y son expertos en el arte de la envidia. Tu vuela por elevadas cumbres de los cielos y cuando tengas que combatirlos, actúa como el águila, planea primero, y luego caes en picada, con la velocidad del rayo, que destruye la ignominia. No tengas miedo en reconocer que eres bueno y talentoso..., Eres hijo de Dios, Recuérdalo!! Él no está solamente en algunas personas, habita en todos y cada uno de nosotros.
Haz que tu luz se irradie, y verás que ayudas a que otras personas hagan lo mismo. Si brindas amor a aquellos que te odian, comprobarás que ese amor te fortalece. Recuerda que todos dejarán una huella inconfundible en tu corazón.
Descubre que hay suficiente bondad para creer en un mundo de paz. Una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa serán tuyos, todos los días de tu vida, Verás que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te siguen dando el Poder de Caminar por la Vida. Y no olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo.
ANIMO!, SIGUE ADELANTE! que aprenderás DE CADA VEZ QUE TE LEVANTES!!!

NADIE TE OFENDE, SON TUS EXPECTATIVAS


Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo (o no les hizo). ¡Nadie, nunca jamás te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas tú las creas con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarios.

Entonces:

1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de como deberían actuar las personas y Dios las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA van a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque son ideas falsas.

2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos, SOLO SI TE LO SOLICITAN, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.

3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, hijos, amigos y parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Ama y deja ser.

4) Deja de pensar demasiado. Abrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu “inventario”. Cuando una persona es maltratada (por NO haber dicho o hecho lo que se esperaba de ella) por alguien, deja esa experiencia en su inventario. Cuando conoce a otro alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que le hirieron, o sea que se predispone. Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida con esos lentes (obviamente provoca lo que más teme). ¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.

Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad, lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año con año. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes oscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5) La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja o Dios es perfecto.

Es un concepto creado por la mente humana que, a un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE.

Un bosque perfecto serían sólo árboles, Sol, lluvia, sin bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.

6) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo.

7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile porque te ofendió. Escucha su explicación amorosa de porqué lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.

A la luz del corto periodo de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte, en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.

9) Es natural pasar por un período de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate con alguien para dejar fluir el dolor. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.

Y como dirían los Beatles, LET IT BE….





¿Cuál es la realidad de la luz?

Intangible, profunda y de una verdad absoluta.
Siempre estamos repitiendo para ustedes que nosotros existimos en la verdad y ustedes en la 
fantasía. No estamos subestimando su realidad, que es tan palpable como la nuestra. Nosotros 
tenemos una visión global del todo; sabemos y conocemos la causa y el efecto tan bien que 
nada escapa de nuestra percepción universal. Por eso todo lo que nosotros deseamos, creamos 
y pensamos tiene un fin determinado. Nuestra existencia es totalmente útil y necesaria. Nuestra 
energía-pensamiento no fluctúa: es real, y según esta realidad, nos movemos y ejecutamos las 
necesidades del universo. Nosotros existimos en la verdad del todo y esta verdad nos da la luz 
de nuestras vidas.
Nada se esconde; todo es claro, diáfano y leve, porque nos miramos con la verdad. Si ustedes 
tuvieran la luz, entonces verían donde realmente viven. Disculpen si les decimos la verdad: 
están dentro de un basural. Ustedes caminan entre esa basura, la respiran, la comen, la 
digieren y la vuelven a comer. Son, en forma general, energías-pensamientos inútiles, inertes, 
enfermas, superficiales, vacías, densas y distorsionadas.
Cuando el ser despierta en los mundos primarios densos, comienza a entender el entorno de su 
realidad, abre los ojos internos y ve su mundo tal cual es. Por primera vez este ser empieza a 
vivir correctamente. Rechaza la basura en que estuvo viviendo, capta la verdad de su entorno, 
la ve, la huele, la siente, y al percibirla tal cual es, comienza a sentirse incómodo. Se convierte 
en un ser más exigente consigo mismo: escoge, analiza y determina sus alimentos, sus 
costumbres, sus amistades, su trabajo y el entorno de su vida. Centra su vivir a través de otros 
parámetros de existencia, y a pesar de encontrarse en la basura, esta no lo ensucia, porque él 
no la pisa, no la respira y no la come.
Este ser ha formado alrededor de sí un campo gravitacional. Es un traje especial que filtra lo 
inservible y lo transmuta en servible. Dentro de este campo, se alimentará de sus propias 
emanaciones energéticas, que salen de su glándula pineal en forma de cristales leves, diáfanos, 
sutiles, triangulares y elevados. Así como el universo está protegido por una malla, el ser 
individualmente también ha formado una protección de energía triangular, que no permite que 
se filtre la basura densa y distorsionada.48
Vivir en la luz es tener conciencia de existir. Nosotros nos alimentamos de cristales circulares, 
porque esa es nuestra forma universal. Somos cristales-esporas delicados, formados por un 
tejido muy fino. Giramos alrededor del creador a velocidades increíbles y fantásticas; emitimos 
un sonido agudo de alta frecuencia vibratoria. Cuando fuimos lanzados y nos quedamos cerca 
del creador, nuestra forma no se alteró. Somos el círculo.
La energía grabada entra por nuestro cabezal, que está compuesto por una emisión vibratoria 
que se enlaza, creando un magnetismo que atrae energía. Esta es lanzada por los terminales, 
que se encargan de distribuirla por la mente universal.
Ustedes entienden la luz como electricidad. Nosotros damos la vida al universo a través de la 
Luz; vibramos a tal grado que la vida-luz se expande en movimientos por todo lo existente. La
idea, el pensamiento y toda la realidad no existirían sin la luz.
No es una luz como ustedes la conocen; nosotros existimos en una frecuencia vibratoria 
canalizada, estructurada, moldeada y creada especialmente para la mente universal. Es de alta 
tecnología; podríamos explicarla, pero ustedes no podrían entenderla. 
Cuando sus energías-pensamientos se eleven a dimensiones de alto contenido de luz, entonces 
irán penetrando en los misterios del conocimiento universal.
60. ¿Cómo es el circuito lid?
Lid significa actividad, lucha, combate, enfrentamiento, méritos, asuntos, ocupaciones.
Este circuito despierta cuando las tres glándulas: pineal, pituitaria y rima, comienzan a trabajar 
conjuntamente y en armonía. 
El triángulo es activado, los cristales-nimeos, grabados en alta frecuencia vibratoria, son 
captados por la pineal, que los absorbe de planos superiores. Esta glándula los ordena, clasifica 
y distribuye dentro del cerebro; dependiendo de la fuerza del deseo, los colocará en el lugar que 
les corresponde.
El circuito lid se encuentra distribuido en las nueve zonas del cerebro, trabaja en conjunto con 
las glándulas, que lo necesitan para saber dónde, cuándo y por qué los cristales-pensamientos
deben ubicarse en tal o cual zona. Estos cristales serán distribuidos por el circuito lid para que la 
energía material, síquica y mental se alimenten correctamente, y también para que el lado 
derecho e izquierdo del cerebro se alineen equilibradamente.
Los Arcanos de Thoth
Ser Uno


EL SILENCIO SIGNIFICA..

La capacidad de pensar sin cabeza,

La capacidad de volar sin alas,
La capacidad de caminar sin pies,
La capacidad de observar sin perturbar,
La capacidad de escuchar sin interrumpir,
La capacidad de palpar sin crear incomodidad,
La capacidad de disfrutar la flor sin robarle su aroma
y sobre todo, la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad.

La verdad sólo se puede conocer en absoluto silencio.
No sólo el silencio de afuera es necesario,también el silencio interior.

Si al cerrar tus ojos tu mente está en silencio la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir. Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad.

Sin el silencio tu alma no tiene claridad, no tiene luz.

El silencio es la atmósfera que el amor necesita para que tu alma brille.

El silencio en un lado y el amor en el otro le dan alas a tu corazón.

Esa belleza y esa armonía han sido perdidas debido a la ira, al orgullo, etc…esto es lo que significa la falta de silencio.

Todas las preguntas están listas para ser respondidas, sin importar que profundas sean. Simplemente entra en la paz del silencio, calma ese mar de deseos, ese mar de ilusiones, deja que la calma te invada, deja que el silencio te posea, en ese momento lo viejo desaparece y lo nuevo nace en ti.

Recuerda el silencio es el vientre de donde nacen los sabios. Si deseas adquirir sabiduría, vuelve a nacer en medio del silencio. Solo así encontrarás tu razón de ser, la razón por la cual has nacido…

Sientate cómodamente, observa a tu alrededor, no juzgues, detente en tu afán, observa de nuevo, comprende que tu vida es un tesoro, deja tus preocupaciones a un lado…no hay necesidad de llevar un equipaje pesado, ya tu corazón tiene lo que necesitas en este viaje maravilloso que es tu vida…

Deja el temor y permite que el silencio te posea, solo en esa inmensidad podrás escuchar la voz  dentro de tí llamandote a vivir plenamente, llamando para darte a conocer el secreto de la vida eterna, pero cuidado, no creas en promesas, haz que esta se convierta en tu única realidad…Solo en profundo silencio podrás comprender lo que significa todo esto y sobre todo el estar vivo…

(Desconozco su autor)