"El deseo de seguridad y la sensación de inseguridad son una y la misma cosa. Retener el aliento es perderlo."
"Para comprender la inseguridad no hay que enfrentarse a ella, sino incorporarla a uno mismo."
"He descubierto que el dolor y el esfuerzo por liberarme de él son lo mismo. Querer liberarse del dolor es el dolor."
"Parece que si tengo miedo estoy paralizado por el miedo. Pero en realidad estoy encadenado al miedo sólo mientras trate de librarme de él."
"La sensación de no ser libre se debe al intento de hacer cosas que son imposibles e incluso carentes de sentido."
"Mientras existe el motivo de llegar a ser algo, mientras la mente cree en la posibilidad de huir de lo que es en este momento, no puede haber libertad."
Fragmentos extraídos del texto "La sabiduría de la inseguridad".
Uno quisiera que todo fuese armonioso en nuestro ambiente y en nuestra propia vida. Un deseo demasiado pequeño. No hay nada mejor que elevarse espiritualmente por encima de todo ello...
Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.
domingo, 29 de mayo de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
AMO Y ESCLAVO
La vida es una experiencia muy interesante. Todos participamos en un vasto juego que hemos acordado jugar antes de llegar aquí. El juego consiste en tratar de hilar nuestro camino entre dos mundos. Cada uno de ellos cuenta con un conjunto diferente de reglas. Por un lado, está este mundo físico, tridimensional en el que tenemos que encontrar comida, techo, abrigo, compañía y en el que debemos confrontar con otros participantes del juego, que también quieren comprenderlo y enfrentarlo. Por el otro lado, tenemos, digámoslo así, un mundo de cuatro dimensiones que nos muestra a esta realidad como un producto de nuestras mentes, una ilusión, un “mundo de sueños”, desde el punto de vista cuatridimensional.
¿Cuál es el beneficio de saber todo esto? Eso depende de si quieres ser un esclavo de la vida o su amo. Ser un esclavo de la vida es aceptar que todo lo que te rodea es la realidad última y actuar como si no tuvieras ningún control sobre ella. Es identificarse con las olas de energía que pasan a través tuyo de tiempo en tiempo, a las que llamamos emociones, es pensar que tú eres ellas, que son tuyas y dejar que éstas condicionen tu pensamiento, cuando en realidad la energía fue coloreada por tus pensamientos desde el comienzo. Es como un cachorro que persigue su propia cola. Luego está el problema de la otra gente. Todo sería fantástico si los demás hicieran lo que tú quieres o esperas que ellos hagan. Pero los demás son seres bastante tercos. Con frecuencia más bien hacen lo que quieren, y no lo que nosotros queremos, aún cuando “sabemos” que la nuestra es la mejor manera. Así que cuando los demás no actúan de acuerdo con nuestras expectativas y deseos, nos trastornamos terriblemente. Ello nos produce un trauma emocional (energético) junto con sentimientos de impotencia y desesperanza. Pero -y considera esto cuidadosamente- cuando los demás no actúan de acuerdo con nuestros propios deseos y expectativas, quizás entonces algo está mal en relación a nuestros deseos y expectativas y no en su comportamiento.
Un esclavo de la vida también está terriblemente atado a las posesiones materiales, dinero, tierras, bienes. Su pérdida o carencia es también causa de traumas emocionales y de sentimientos de impotencia y desesperanza. Buscamos objetos que sean “tangibles” por nuestra necesidad de seguridad, pero esta es una seguridad muy frágil y efímera. Hay una parábola en la Biblia que refleja una verdad fundamental. Es la de un hombre que trabajó y trabajó durante años y años para llenar sus depósitos y graneros de riquezas, sólo para descubrir, el mismo día en que pensó que ya había obtenido la seguridad material buscada, que debía dejar esta vida esa misma noche. Sólo estamos de paso en esta vida. El mundo material es sólo una herramienta para nuestra experiencia. Estamos atados al sufrimiento si tratamos de basar nuestra seguridad en átomos que giran siguiendo patrones que están unidos temporariamente y si pensamos que ese patrón es la única realidad.
El amo o el maestro de la vida sabe -y llegar a ser amo es un potencial aquí y ahora de todo ser humano- que la experiencia tridimensional es un reflejo del pensamiento y no más que eso. Como maestro de la vida te das cuenta de que eliges lo que experimentas, a través de tus creencias básicas respecto de la vida. Más aún, comprendes que para cambiar tu experiencia sólo tienes que cambiar tus creencias y entiendes la diferencia entre deseo y creencia. Sabes que tú y sólo tú eres el responsable de toda tu felicidad o infelicidad. También conoces una de las reglas más importantes: que la forma en que experimentas la vida depende de cómo eliges reaccionar frente a las cosas que te ocurren. Porque este es un poder inalienable que todos traemos al nacer. Elegimos estar felices o tristes, disgustados o alegres, impacientes o comprensivos, intolerantes o tolerantes, inflexibles o fluidos. El esclavo elige también, pero deja que sus elecciones estén determinadas por la voluntad o los actos de los demás, poniendo así su poder en manos de otros, y luego intenta culpar a los demás por sus fracasos o su infelicidad. El maestro de la vida elige cómo quiere sentirse y reaccionar, en términos de qué es lo más efectivo para él, independientemente de lo que sucede. Uds. son, en todo momento, amos de su destino, en tanto su poder para elegir sus reacciones esté funcionando. La diferencia es que el esclavo se rehúsa a aceptar la responsabilidad por sus decisiones, y se mantiene como esclavo, mientras que el amo de la vida elige a sabiendas y es libre.
La gente habla del coraje que se necesita para elegir eficazmente y de la lucha que conlleva elegir una reacción y no otra. En realidad, el único coraje que se requiere es el de arriesgarse al displacer de algún otro, que deviene de nuestra decisión. La única lucha es contra tu propio miedo y tus dudas. Por supuesto, es más fácil flotar que nadar, es más fácil dejarse llevar por la corriente que dirigir el curso, pero flotar te lleva a chocar con rocas filosas y desagradables, mientras que nadar te pone a salvo. Para llevar más allá la analogía de nadar, consideremos cualquier experiencia particular de la vida como si fuera una corriente marina. La corriente de resaca es muy fuerte y te aleja de la costa más de cien yardas mar adentro. Usemos esta corriente como ejemplo de una experiencia de vida sobre la que aparentemente no tienes control. Atrapado en esta corriente, un esclavo de la vida o bien entra en pánico o bien trata de luchar contra la corriente. En este caso pierde rápidamente su fuerza y se ahoga o pierde toda esperanza y flota mar adentro con la corriente, en cuyo caso se ahoga de todas maneras. El maestro de la vida, en cambio, fluye con la corriente hasta que siente que el poder de la misma se debilita y entonces, da la vuelta y nada hasta la costa. Tanto el esclavo como el amo pasan por la misma experiencia. La diferencia estriba en cómo reaccionan a ella. Tener dominio de la vida no es controlarla, es tener dominio de la relación con ella. Un maestro de surf no controla la ola. Tiene maestría en el arte de montarla.
POR SERGE KAHILI KING 1997
Traducción: Eugenia Lerner
¿Cuál es el beneficio de saber todo esto? Eso depende de si quieres ser un esclavo de la vida o su amo. Ser un esclavo de la vida es aceptar que todo lo que te rodea es la realidad última y actuar como si no tuvieras ningún control sobre ella. Es identificarse con las olas de energía que pasan a través tuyo de tiempo en tiempo, a las que llamamos emociones, es pensar que tú eres ellas, que son tuyas y dejar que éstas condicionen tu pensamiento, cuando en realidad la energía fue coloreada por tus pensamientos desde el comienzo. Es como un cachorro que persigue su propia cola. Luego está el problema de la otra gente. Todo sería fantástico si los demás hicieran lo que tú quieres o esperas que ellos hagan. Pero los demás son seres bastante tercos. Con frecuencia más bien hacen lo que quieren, y no lo que nosotros queremos, aún cuando “sabemos” que la nuestra es la mejor manera. Así que cuando los demás no actúan de acuerdo con nuestras expectativas y deseos, nos trastornamos terriblemente. Ello nos produce un trauma emocional (energético) junto con sentimientos de impotencia y desesperanza. Pero -y considera esto cuidadosamente- cuando los demás no actúan de acuerdo con nuestros propios deseos y expectativas, quizás entonces algo está mal en relación a nuestros deseos y expectativas y no en su comportamiento.
Un esclavo de la vida también está terriblemente atado a las posesiones materiales, dinero, tierras, bienes. Su pérdida o carencia es también causa de traumas emocionales y de sentimientos de impotencia y desesperanza. Buscamos objetos que sean “tangibles” por nuestra necesidad de seguridad, pero esta es una seguridad muy frágil y efímera. Hay una parábola en la Biblia que refleja una verdad fundamental. Es la de un hombre que trabajó y trabajó durante años y años para llenar sus depósitos y graneros de riquezas, sólo para descubrir, el mismo día en que pensó que ya había obtenido la seguridad material buscada, que debía dejar esta vida esa misma noche. Sólo estamos de paso en esta vida. El mundo material es sólo una herramienta para nuestra experiencia. Estamos atados al sufrimiento si tratamos de basar nuestra seguridad en átomos que giran siguiendo patrones que están unidos temporariamente y si pensamos que ese patrón es la única realidad.
El amo o el maestro de la vida sabe -y llegar a ser amo es un potencial aquí y ahora de todo ser humano- que la experiencia tridimensional es un reflejo del pensamiento y no más que eso. Como maestro de la vida te das cuenta de que eliges lo que experimentas, a través de tus creencias básicas respecto de la vida. Más aún, comprendes que para cambiar tu experiencia sólo tienes que cambiar tus creencias y entiendes la diferencia entre deseo y creencia. Sabes que tú y sólo tú eres el responsable de toda tu felicidad o infelicidad. También conoces una de las reglas más importantes: que la forma en que experimentas la vida depende de cómo eliges reaccionar frente a las cosas que te ocurren. Porque este es un poder inalienable que todos traemos al nacer. Elegimos estar felices o tristes, disgustados o alegres, impacientes o comprensivos, intolerantes o tolerantes, inflexibles o fluidos. El esclavo elige también, pero deja que sus elecciones estén determinadas por la voluntad o los actos de los demás, poniendo así su poder en manos de otros, y luego intenta culpar a los demás por sus fracasos o su infelicidad. El maestro de la vida elige cómo quiere sentirse y reaccionar, en términos de qué es lo más efectivo para él, independientemente de lo que sucede. Uds. son, en todo momento, amos de su destino, en tanto su poder para elegir sus reacciones esté funcionando. La diferencia es que el esclavo se rehúsa a aceptar la responsabilidad por sus decisiones, y se mantiene como esclavo, mientras que el amo de la vida elige a sabiendas y es libre.
La gente habla del coraje que se necesita para elegir eficazmente y de la lucha que conlleva elegir una reacción y no otra. En realidad, el único coraje que se requiere es el de arriesgarse al displacer de algún otro, que deviene de nuestra decisión. La única lucha es contra tu propio miedo y tus dudas. Por supuesto, es más fácil flotar que nadar, es más fácil dejarse llevar por la corriente que dirigir el curso, pero flotar te lleva a chocar con rocas filosas y desagradables, mientras que nadar te pone a salvo. Para llevar más allá la analogía de nadar, consideremos cualquier experiencia particular de la vida como si fuera una corriente marina. La corriente de resaca es muy fuerte y te aleja de la costa más de cien yardas mar adentro. Usemos esta corriente como ejemplo de una experiencia de vida sobre la que aparentemente no tienes control. Atrapado en esta corriente, un esclavo de la vida o bien entra en pánico o bien trata de luchar contra la corriente. En este caso pierde rápidamente su fuerza y se ahoga o pierde toda esperanza y flota mar adentro con la corriente, en cuyo caso se ahoga de todas maneras. El maestro de la vida, en cambio, fluye con la corriente hasta que siente que el poder de la misma se debilita y entonces, da la vuelta y nada hasta la costa. Tanto el esclavo como el amo pasan por la misma experiencia. La diferencia estriba en cómo reaccionan a ella. Tener dominio de la vida no es controlarla, es tener dominio de la relación con ella. Un maestro de surf no controla la ola. Tiene maestría en el arte de montarla.
POR SERGE KAHILI KING 1997
Traducción: Eugenia Lerner
LA NECESIDAD DE MIRARSE EN EL ESPEJO DEL ALMA, AUNQUE CREAMOS QUE TODO ESTA BIEN .
Realizar balances periódicos en el curso de la vida de cada uno de nosotros, se torna un ejercicio por demás necesario a la vez que estimulante, porque nos devuelve la imagen no sólo física que es la que buscamos habitualmente cada vez que nos miramos en el espejo, sino que nos confronta con nuestra realidad, sea ella de nuestro agrado, o no lo sea.
El espejo del alma no nos miente; refleja la realidad tal cual ella es, y por lo tanto es una medida fiel del grado de satisfacción o insatisfacción que tenemos con lo que la vida nos otorga en la vida diaria. ¿Cuál es el mejor momento para hacer un balance existencial?
Lo lógico sería que periódicamente aún sintiéndonos bien, fuéramos capaces de tener el coraje y la valentía de enfrentarnos a lo que nos sucede, para sacar conclusiones, e iniciar un imprescindible proceso de cambio, tendiente a encontrar herramientas que nos permitan elaborar un nuevo proyecto personal de vida, a punto de partida de los hallazgos que irán apareciendo en la medida que seamos honestos, y justos en nuestro análisis.
Sin embargo la experiencia nos muestra que nos disponemos a mirarnos en ese espejo del alma, que significa promover una mirada de nuestra piel hacia adentro, y no solamente nuestro aspecto exterior, cuándo hemos tocado fondo, y cuándo nos encontramos sumidos en una crisis personal, de la que necesitamos emerger lo antes posible. Claro está, que cuándo mayor la crisis, también mayor el tiempo para poder detectar y definir qué es lo que nos ha pasado, y cómo hemos de encontrar un nuevo camino para nuestra vida.
Más de una vez me he preguntado: ¿por qué nos cuesta tanto a hombres y mujeres anticiparnos a los hechos de nuestra vida? Y digo esto porque cuándo uno hace una mirada retrospectiva sobre episodios que le han marcado duramente a lo largo de la existencia, en la enorme mayoría de los casos ha habido señales claras de que la tormenta se avecinaba, y sin embargo ni los truenos, ni los relámpagos, ni el cielo encapotado, fueron suficientes como para que nos diéramos cuenta de que debíamos actuar prontamente para evitar que el dolor fuera mayor.
Esperamos caer en el precipicio y luego lastimados y heridos recién nos disponemos a reflexionar acerca de lo que nos pasó, y como remediarlo. Ése es el valor de mirarse en el espejo del alma, aunque creamos que todo está bien, y que nuestras metas y objetivos se están cumpliendo a total satisfacción de nuestra parte.
Nunca sabemos dónde nos encontraremos con la piedra que nos hará tropezar y que posiblemente nos hará caer, por lo tanto utilicemos no sólo la anticipación, sino también la visualización, teniendo en cuenta que vivimos hoy en día en un mundo que cambia sus coordenadas con una celeridad que a veces no podemos ni siquiera acompañar.
Estos cambios de escenarios nos confunden y nos hacen creer que el bienestar o la felicidad son bienes permanentes, sin percibir que al acecho existen innumerables circunstancias que nos pueden hacer perder la armonía, el equilibrio y la paz espiritual en cualquier momento. Estamos acostumbrados a acusar a los demás de nuestros fracasos y de nuestras frustraciones.
Mirarse en el espejo del alma, descubrirá lo mejor de nosotros mismos, y también nuestras debilidades que deberemos transformar en nuevas fortalezas que nos ayuden y que nos impulsen a avanzar por los caminos de la vida.
Mira que curioso esto del espejo del alma. No puedes comprar la experiencia por más dinero que poseas, o por más poderoso que te sientas. Sólo una postura de humildad te permitirá llegar a lo más profundo de tu ser, en la búsqueda de tu misión y de tu verdad en la vida. Recuerda que ese es el capital más importante que posees. Puedes ser un individuo hombre o mujer muy exitoso en lo que haces, pero si no rescatas tu esencia como ser humano, créeme que eres extremadamente pobre, porque si por alguna circunstancia mañana pierdes esa supremacía, te encontrarás con un vacío existencial muy difícil de llenar.
Yo estoy de acuerdo con una ambición moderada y justa, en el sentido de querer crecer, destacarse y desarrollarse en lo que has elegido para tu vida.Pero no olvides nunca que eres un ser humano, y que por lo tanto eres falible, y pueden suceder muchas cosas inesperadas en el tránsito por la existencia.
Aprende a mirarte en el espejo de tu alma. Allí te encontrarás con tu verdadero ser, y será tu guía permanente para que no erres el camino a seguir a lo largo de tu vida.
No estás sólo. Tienes un entorno que acompaña el curso de esa vida que quieres modelar de la mejor manera posible. Entonces comprenderás que cada acto, cada decisión que tú tomes tiene efecto no sólo sobre tu persona sino también sobre quienes te rodean y dependen de alguna forma de ti.
Una vez que hayas dado el primer paso y te hayas enfrentado a ese espejo que devuelve imágenes maravillosas, no abandonarás este ejercicio vital, que te actualiza y te muestra cuál es el trayecto a seguir.
Experiencias que no son transferibles. Cuestiones de autorresponsabilidad individual.
¿Sabes una cosa?
Así es la vida……..
Dr. Walter Dresel
El espejo del alma no nos miente; refleja la realidad tal cual ella es, y por lo tanto es una medida fiel del grado de satisfacción o insatisfacción que tenemos con lo que la vida nos otorga en la vida diaria. ¿Cuál es el mejor momento para hacer un balance existencial?
Lo lógico sería que periódicamente aún sintiéndonos bien, fuéramos capaces de tener el coraje y la valentía de enfrentarnos a lo que nos sucede, para sacar conclusiones, e iniciar un imprescindible proceso de cambio, tendiente a encontrar herramientas que nos permitan elaborar un nuevo proyecto personal de vida, a punto de partida de los hallazgos que irán apareciendo en la medida que seamos honestos, y justos en nuestro análisis.
Sin embargo la experiencia nos muestra que nos disponemos a mirarnos en ese espejo del alma, que significa promover una mirada de nuestra piel hacia adentro, y no solamente nuestro aspecto exterior, cuándo hemos tocado fondo, y cuándo nos encontramos sumidos en una crisis personal, de la que necesitamos emerger lo antes posible. Claro está, que cuándo mayor la crisis, también mayor el tiempo para poder detectar y definir qué es lo que nos ha pasado, y cómo hemos de encontrar un nuevo camino para nuestra vida.
Más de una vez me he preguntado: ¿por qué nos cuesta tanto a hombres y mujeres anticiparnos a los hechos de nuestra vida? Y digo esto porque cuándo uno hace una mirada retrospectiva sobre episodios que le han marcado duramente a lo largo de la existencia, en la enorme mayoría de los casos ha habido señales claras de que la tormenta se avecinaba, y sin embargo ni los truenos, ni los relámpagos, ni el cielo encapotado, fueron suficientes como para que nos diéramos cuenta de que debíamos actuar prontamente para evitar que el dolor fuera mayor.
Esperamos caer en el precipicio y luego lastimados y heridos recién nos disponemos a reflexionar acerca de lo que nos pasó, y como remediarlo. Ése es el valor de mirarse en el espejo del alma, aunque creamos que todo está bien, y que nuestras metas y objetivos se están cumpliendo a total satisfacción de nuestra parte.
Nunca sabemos dónde nos encontraremos con la piedra que nos hará tropezar y que posiblemente nos hará caer, por lo tanto utilicemos no sólo la anticipación, sino también la visualización, teniendo en cuenta que vivimos hoy en día en un mundo que cambia sus coordenadas con una celeridad que a veces no podemos ni siquiera acompañar.
Estos cambios de escenarios nos confunden y nos hacen creer que el bienestar o la felicidad son bienes permanentes, sin percibir que al acecho existen innumerables circunstancias que nos pueden hacer perder la armonía, el equilibrio y la paz espiritual en cualquier momento. Estamos acostumbrados a acusar a los demás de nuestros fracasos y de nuestras frustraciones.
Mirarse en el espejo del alma, descubrirá lo mejor de nosotros mismos, y también nuestras debilidades que deberemos transformar en nuevas fortalezas que nos ayuden y que nos impulsen a avanzar por los caminos de la vida.
Mira que curioso esto del espejo del alma. No puedes comprar la experiencia por más dinero que poseas, o por más poderoso que te sientas. Sólo una postura de humildad te permitirá llegar a lo más profundo de tu ser, en la búsqueda de tu misión y de tu verdad en la vida. Recuerda que ese es el capital más importante que posees. Puedes ser un individuo hombre o mujer muy exitoso en lo que haces, pero si no rescatas tu esencia como ser humano, créeme que eres extremadamente pobre, porque si por alguna circunstancia mañana pierdes esa supremacía, te encontrarás con un vacío existencial muy difícil de llenar.
Yo estoy de acuerdo con una ambición moderada y justa, en el sentido de querer crecer, destacarse y desarrollarse en lo que has elegido para tu vida.Pero no olvides nunca que eres un ser humano, y que por lo tanto eres falible, y pueden suceder muchas cosas inesperadas en el tránsito por la existencia.
Aprende a mirarte en el espejo de tu alma. Allí te encontrarás con tu verdadero ser, y será tu guía permanente para que no erres el camino a seguir a lo largo de tu vida.
No estás sólo. Tienes un entorno que acompaña el curso de esa vida que quieres modelar de la mejor manera posible. Entonces comprenderás que cada acto, cada decisión que tú tomes tiene efecto no sólo sobre tu persona sino también sobre quienes te rodean y dependen de alguna forma de ti.
Una vez que hayas dado el primer paso y te hayas enfrentado a ese espejo que devuelve imágenes maravillosas, no abandonarás este ejercicio vital, que te actualiza y te muestra cuál es el trayecto a seguir.
Experiencias que no son transferibles. Cuestiones de autorresponsabilidad individual.
¿Sabes una cosa?
Así es la vida……..
Dr. Walter Dresel
¿Estás fastidiándote?
Abraham:
La mayoría de la gente no está en control de su vibración, así que estás pidiendo lo imposible cuando le dices a alguien, “necesito que siempre estés en alineación con quien-realmente-eres, de modo que cuando te mire yo también esté en alineación con quien-yo-soy.”
Lo que tienes que hacer es tomar control de tu propia vibración y decirles a todos los demás, “no es tu trabajo que estés en alineación para que yo me sienta bien. Es mi trabajo mirar alrededor de mi ambiente, el pasado, presente y futuro, por las cosas que me alinean con quien realmente soy”.
En otras palabras, amigos, están buscando el amor en todos los lugares equivocados. Y el lugar donde quieren buscarlo y encontrarlo es, este yo expandido. El yo de la Fuente de Energía. La parte de ustedes que es amor, sintonícense con esa vibración.
(c) Abraham-Hicks Publications
http://www.abraham-hicks.com/
Extraído del CD, The Vortex (El Vórtice,
lunes, 23 de mayo de 2011
¿QUE LE ESTA PASANDO A TU CUERPO?" de Wistancia Stone
La visión completa de lo que está ocurriendo con nuestros cuerpos
tiene que primero ser observada a través del lente
de lo que está pasando al cuerpo del planeta Tierra.
Y todavía más allá, debemos comprender que todas las cosas
fueron creadas en Unidad con un eslabón de interconexión
entre las partes de Dios y los distintos niveles,
desde planetarios, hasta sistemas solares, galaxias y universos.
No podemos considerar la transición cuántica, que está ocurriendo en un planeta, sin tomar en cuenta los efectos y reverberaciones de la creación completa.
De acuerdo con eso deberíamos formular nuestra pregunta en una forma diferente: ¡Por Dios!... ¿qué está pasando con nuestro Sistema Solar, con la galaxia y con nuestro universo local?... Hace algunos años, un maestro espiritual dijo:"Cuando recoges un grano de arena, estás literalmente cambiando la estructura molecular de todo el universo"...
Yo comprendí entonces, que todas las cosas están ligadas, sin importar qué tan distantes, imaginamos nosotros, que estén las otras dimensiones, o qué tan lejos de nosotros esté la vida en otros planos de existencia... Estamos todos conectados por fibras doradas, que, visibles o no, nos conectan con la Fuente Primordial.
¡Durante nuestras visiones, sueños, meditaciones... o en algunos momentos con calidad superior de vida, todos hemos podido sentir ésta conexión!...
Por medio de la respiración consciente, podemos percatarnos de la red de vida, respirando a través de nosotros, y sentir la conexión y la cualidad de esa unión... Cada día más y más ciudadanos de la Tierra, saben intuitivamente, a pesar de no poder probarlo, que la Tierra no se mueve sola en un universo, galaxia, y sistema solar, sin otra manifestación de vida que la terrestre.
Lo que realmente está ocurriendo, es que Luz más elevada, frecuencias más altas, nuevos códigos de energía, (escoge el nombre que gustes) están entrando a la Tierra en ondas de ascensión... Por otra parte, los ciudadanos del planeta, por medio de energía enfocada por medio de sus meditaciones, plegarias e invocaciones, han estado asimilando esa Luz y ese Amor, y conscientemente han estado irradiando luego esas elevadas energías, pasándolas a otras personas y anclándolas en el planeta mismo... Se trata realmente de una co-creación del hombre, que está trayendo el cielo a la Tierra...
El Magnetismo Desciende y Las Frecuencias Suben
Los patrones de lo que Isaías llamó... "Un nuevo cielo y una nueva Tierra"... están estableciéndose en una forma sin precedentes, y muchos pueden ya sentir los cambios profundos, que están ocurriendo al planeta y en sus propios cuerpos. El magnetismo está descendiendo simultáneamente en el planeta y en nuestros cuerpos.
Las fuerzas magnéticas son como la goma que pega todas las cosas juntas. Este descenso en el magnetismo, es una señal de que un gran cambio está ocurriendo. Los científicos reconocen, que la caída del magnetismo en estos tiempos ha sido rápida, y al mismo ritmo acelerado ocurren los cambios. Por otro lado, las frecuencias de la Tierra están subiendo. Y esto también afecta notablemente los cuerpos de sus ciudadanos.
Con la caída del magnetismo, ocurren cambios a nivel mental y emocional en un individuo... Es posible que los programas de mente y emociones, que teníamos grabados, comiencen a soltarse... Como la resistencia cae, es más fácil dejar ir... Uno no sabe por qué algo o alguien, que antes era indispensable, ya no importa...
Y por el contrario, cosas o personas sin mayor relevancia, súbitamente se vuelven importantes... Es posible que de un momento a otro ciertas personas, lugares, o situaciones, ya no le sirvan a uno, y hay que cambiar... el cuerpo pide hacerlo...
Por eso, en la opinión de muchos, estos tiempos parecen caóticos... Algunos individuos se quejan, de que ya ni tan siquiera saben quiénes son... sufren una crisis de identidad.
¿Qué le Está Ocurriendo a Nuestros Cuerpos?
La humanidad actual de la Tierra, camina con vestidos de carne, dentro de cuerpos constituidos por materia-energía. Funcionaban hasta ahora, con un determinado grado de densidad, pero en este momento, cierta condensación se está estableciendo... ¡Sus vehículos físicos, están siendo preparados para ser transmutados en vestimentas de Luz, mucho más refinadas y menos densas!... El karma está siendo procesado y diluido... habrá menos densidad y menos limitaciones...
Estamos siendo acondicionados para comenzar a interactuar con conciencias más elevadas... nuestra biología se abrirá para compartir con otros seres, no solo de nuestras especies terrestres, sino con habitantes de otros mundos...dimensiones o entidades de distintos niveles de existencia…Lo que realmente nos está sucediendo, es lo que los maestros llaman "Transfiguración"...
Está ocurriendo, que nuestra forma condensada ha entrado en un proceso parecido a "derretirse"... La sustancia de nuestro cuerpo físico, aquél que nos es familiar, está transformándose en Luz... el cambio consiste, en que nuestro cuerpo material y denso, paso a paso se refina y se convierte en "Cuerpo de Luz"...
También, en la medida en que nos vamos conectando con la Mente Divina Universal, nuestra inteligencia se desarrolla en ciertas áreas de la mente... Vamos pasando por iniciaciones de Luz, e inmediatamente aprobamos, los efectos pueden sentirse en el cuerpo físico... ¡Hemos pedido "Transformación" y eso es lo que se nos ha concedido!...
Estamos viendo cómo obra la transmutación, aún en los niveles de nuestra carne... Cuando el planeta recibe las frecuencias elevadas de Luz, los habitantes de la Tierra entran en un proceso de cambio, que obra en su organismo "a nivel de los espacios vacíos entre células"... Bioquímicamente, éstos están siendo reubicados... ¡La fuerza de la Luz, activa nuestros cuerpos, y literalmente la química de mente y cuerpo cambia!...
Expresado en una forma poética "algo muy antiguo, y sin embargo nuevo, está saliendo del cascarón"... La membrana exterior que sujetaba y aislaba a la humanidad, está adelgazándose, y los humanos están comenzando a tener la posibilidad de conectarse conscientemente con dimensiones más altas de Luz.
¡Es como una bellísima flor, preparando al botón para que pueda abrirse y florecer!... "El botón de la flor, guarda dentro de sí la información, que le permite tener el potencial para convertirse en flor Crística"... Así, nuestro ADN guarda los códigos, que disparan la transformación completa de un individuo, en el Cristo Radiante... en el Maestro Ascendido, integrado, con poder total...
¡¡¡Es el regalo de convertirnos en el Cristo, para continuar nuestra evolución con la realización de todo nuestro potencial!!!.
"Estamos siendo preparados... y ya estamos comenzando a pasar, de una densidad molecular a una nueva más alta". ¡Esto es transformación!... ¡El siguiente paso en la escalera Divina, para la humanidad, es el asumir la forma del Adán y Eva Kadmón!...
En el proceso... ¡estamos activando y reforzando nuestros lazos con el Yo Superior, o Cuerpo Crístico... que se conecta a nuestra columna de chakras, a través del Octavo chakra...¡Una cosa es saber que poseemos este cuerpo... y otra es anclarlo y activarlo totalmente!...
Por algún tiempo hemos estado en este proceso, que para algunos seres ya está completo... Vivimos en un mundo electro-magnético, hasta ahora con una densidad electromagnética característica que nos ha limitado mucho...
Pero estamos siendo afinados en una frecuencia más alta por la acción de la energía... la acción de la Flama en la electrificación de la materia de nuestros cuerpos materia-energía...
¿Por qué es importante?... "Porque es un paso más alto en nuestro proceso evolutivo... desarrollado paso a paso, para permitir que el Yo Superior o Cuerpo Crístico... se involucre en nuestro desarrollo"... El trabajo que ya se ha hecho, ha preparado a algunos seres humanos, para vivir con un tipo más avanzado de resonancia... Aquella que está dentro del rango de capacidades del cuerpo superior...
"Sin embargo, hay que aclarar que ¡la Ascensión no consiste en descartar el cuerpo físico!... sino de llevarlo con nosotros, un paso más arriba en la escalera de Jacob"... "A este proceso se le llama "integrar la Diosa" (el cuerpo físico)"... "Se trata de sentir los cambios... y de ser conscientes de ellos para apoyarlos"...
"Un proceso consciente... desarrolla en nosotros más sabiduría... porque así pasamos por la experiencia de tener la vivencia de la Ascensión... o iluminación"... ¡Debe haber una aceptación... el acuerdo de permitirnos sentir, lo que tengamos que sentir, para llegar a la comprensión!... ¡No se trata de que despertemos... y simplemente la ascensión ya está lista!... "Es importante saber esto, porque nos ayudará en el proceso de transformación y transmutación"... ¡Mientras menos resistencia pongamos al cambio, este se dará más armónicamente!...
Recuerdo, que Lord Sananda ( El maestro Jesús) decía que "la entrada y la salida, eran a través del corazón"... "Cuando aprendemos a amar nuestro proceso de ascensión, de paso eliminaremos el miedo y gozaremos del cambio"... ¡El corazón ya conoce el proceso de ascensión... y el corazón es la puerta al Cristo radiante, nuestro potencial oculto en el ADN!...
El control que tengamos sobre nuestras emociones, también nos ayuda para aprender a experimentar la vida a través de las emociones de la conciencia Crística... ¡Estos sentimientos elevados, liberan nuestro potencial!... ¡La Presencia Yo Soy, también está conectada a la llama triple en el corazón... y el corazón conoce la Ascensión!...
Las Percepciones Pueden Alterarse
Lo que está ocurriendo es, que las dimensiones se están superponiendo unas sobre otras... Algunas frecuencias de cuarta dimensión, están bombardeando nuestras frecuencias de tercera dimensión, y lo mismo ocurre con frecuencias de quinta dimensión, y con algunas todavía más altas... Por eso nuestras percepciones también comienzan a cambiar, pero desde luego cada caso es único...
En general, la humanidad está comenzando a ver y a poder percibir una multiplicidad de dimensiones... y esto causa trastornos en las percepciones habituales, en una forma u otra... Podemos hasta perder objetos y luego encontrarlos, o no encontrarlos… ¡Es como tener un triángulo de las Bermudas en casa!...
Otros trabajadores de Luz reportan tener sueños muy vívidos... Experimentan muchas visiones y sueños, donde un maestro o un ángel les advierte que hay un regalo que estará llegando a todos, y que debemos abrirnos a las posibilidades nuevas... Hay mucha guía que se está dando en sueños y visiones, para prepararnos a nivel subconsciente e interior para los cambios que están ya ocurriendo.
Es como si estuviéramos aprontándonos, para volver a ser lo que en otros tiempos fuimos... o para asumir lo que somos en dimensiones superiores de evolución... Algunos trabajadores de Luz dicen, que a veces sienten la trascendencia... lo que yo llamo "El síndrome del país de las maravillas"...
A veces caminando en la calle se sienten muy altos y ligeros como plumas, o pequeños y densos... Otras veces, se sienten como si estuvieran montados en un trompo, o en el ojo de un huracán... Esto ocurre porque las dimensiones se están cruzando...
Otros seres humanos comienzan a percibir mucha más luz y presencias de luz alrededor de ellos... Naturalmente, si Uds., están invocando maestros y ángeles, lo más probable es que ellos estén ahí a su lado...
También los hermanos extraterrestres, procedentes de dimensiones Crísticas pueden ahora acercarse más, y su presencia está siendo percibida por muchos... Algunos circuitos de energía planetaria han sido activados, y estos vórtices planetarios pueden ser ahora percibidos, vistos o sentidos, de alguna forma por muchos individuos...
Los cambios son profundos, y continuarán siendo cada vez más dramáticos... Hay que integrarlos a la vida diaria, porque no desaparecerán... la transformación no es una fase que se pueda cancelar...
¡El plan Divino está desarrollándose en perfección... trayendo cambios cada vez más profundos!... Este es un nuevo tiempo, y una Nueva Era se aproxima...
¡Si alguna parte tuya, comienza a sentir miedo del cambio, es mejor hacerse consciente de este miedo!... ¡Habla a esa parte tuya que vibra en el temor, controla tus pensamientos, y dile a tu mente que el cambio es real, que en eso consiste el Plan Divino, y que todo está bien para ti!... "Es correcto hacer un diálogo, con aquellos aspectos de tu personalidad que puedan sucumbir al miedo"...
Existe un pensamiento colectivo de la humanidad, que rechaza el cambio... Cuando ocurrió la caída del hombre, hubo muchos cambios... pero no fueron para bien, y hay algo en cada uno de nosotros que lo recuerda...
¡Desarrolla conscientemente CONFIANZA en la apertura de la Nueva Era Dorada de Paz que se avecina!... ¡Mantén viva la visión y el concepto!... ¡Háblale a aquella parte de tu ser que teme el cambio!... ¡dile que el cambio es inevitable, porque todo es energía... y la energía, por definición, es constante cambio!...
TODOS los CUERPOS ESTÁN MUTANDO sus ESTRUCTURAS
En el presente... nuestras formas físicas están recibiendo ondas de Luz muy poderosas... La Luz es absorbida por todas las estructuras...
Igual si tú crees en ello que si no, las nuevas frecuencias de Luz llegan al planeta y nos afectan a todos...así no estemos dispuestos o previamente no hayamos pedido recibirlas... ¡Los efectos causados por este aumento de luz no son solamente físicos!... ¡También a nivel emocional, experimentamos cambios dramáticos!...
Tenemos un sistema de cuatro cuerpos, que están mutando sus estructuras... y como todos están conectados... si uno cambia, se afectan todos...
"A veces alguien nos dice algo sin importancia y nos echamos a llorar"... ¡Son sentimientos que como burbujas, sacan a la superficie emociones guardadas!...
¡A veces nos sentimos desconectados de Dios, otras veces totalmente conectados con Dios y los maestros!...
Emocionalmente... la sensibilidad se ha agudizado... y es probable que vivamos en la inestabilidad de un machín-machón fluctuando entre los extremos... Por eso se requiere un trabaj o constante de limpieza, de balancear los cuerpos y anclarse...
"Ocurre que estás viviendo un cambio dimensional en uno o varios de tus cuerpos, y eso hace impacto en todo el sistema"… ¡La mejor forma de armonizarse, es a través de la compasión y el amor por sí mismo!... ¡Ten paciencia con tu proceso de transformación... No lo controles con un reloj, ni te compares con nadie!...
¡Cada cuál procesa sus propios cambios, en diferentes formas y a distintos ritmos!. ¡La gente reacciona en forma diferente, cuando las estructuras de la polaridad comienzan a desvanecerse... y cuando comienzan a procesar su propio karma!... ¡No existe una sola forma ideal... las posibilidades son múltiples!...
Lo Que le Ocurre al Cuerpo Físico
"Nuestro cuerpo basado en el ciclo del carbón... está convirtiéndose en un cuerpo de Luz con base en el silicio"... "Algunos Trabajadores de Luz, traen un contrato, o convenio, para anclar la Luz a la densidad de partes determinadas de sus cuerpos físicos"... "Algunos traen luz a sus corazones, otros a los huesos, otros activan el funcionamiento del cerebro, y otros más la traen al sistema nervioso"...
A veces esto ocurre sin que nos demos cuenta, pero otras veces nos produce incomodidad... Depende del grado de sensibilidad de cada cuerpo...
En los días por venir, cada uno de nosotros será muy diferente... y las situaciones de nuestras vidas serán muy distintas, en la medida en que las frecuencias se incrementan...
Todos hemos sentido ya, como el factor tiempo se ha alterado, y cada vez transcurre más rápido... ¡El concepto del tiempo está siendo desmantelado!...
¡El corazón de la Madre Tierra, se acelera en la medida en que sus frecuencias suben... y todos estamos tratando de seguirle el ritmo!...
No se trata de que sientas transcurrir el tiempo más rápidamente porque estás envejeciendo... ¡Trata de comprender, que tú estás aumentando tu frecuencia vibratoria, porque vives en un planeta que está acelerando la suya!...
Los campos electromagnéticos, que aceleran su giro, a veces pueden incluso producirte mareo. ¿Te suena familiar?...
Lo que está sucediendo, afecta la naturaleza del espacio y el tiempo... Afecta tus relaciones con la energía y con el cuerpo...
Hasta los niveles subatómicos de nuestros cuerpos, tienen que alinearse nuevamente con la Luz y esto nos afecta, podemos sentirlo... Vamos dejando atrás el espectro planetario al que estábamos acostumbrados, y nos movemos hacia una frecuencia vibratoria más alta, con un nivel de magnetismo más bajo...
Naturalmente nos vamos sintiendo diferentes... Pero, no importa cuál sea tu experiencia... ¡Dale la bienvenida al cambio!... Estamos mutando... Y en el proceso de mutación, cada uno de nosotros estaremos más cerca de su propia Divinidad... ¡Acéptalo!...
En la medida en que la resistencia cae y la densidad se esfuma, los programas viejos dejan de funcionar... Pero no hay nada que temer, Dios proveerá...
¡Estamos recibiendo un nuevo par de anteojos... una nueva conciencia... y un cuerpo nuevo para vivir en él!... ¡La verdad, es que tú lo pediste antes de encarnar en la Tierra, y ahora está sucediendo!...
El arreglo biológico de la materia está cambiando... Estamos siendo afinados a nuevas redes electro-magnéticas que están cambiando nuestros patrones... Nuestra sangre se está tornando más transparente, porque la hemoglobina está pasando de una densidad molecular a otra... Nuestros ritmos biológicos están siendo alterados...
Los campos magnéticos del cerebro, están trabajando con más Luz... y es a la fuerza de esa Luz, a la que nos estamos ajustando... Estamos siendo afinados y perfeccionados con un código más elevado de creación...
Esta nueva codificación, está literalmente reactivando partes dormidas en nosotros... Las frecuencias electro-magnéticas, que llegan al planeta, están alineando al cuerpo y al cerebro, para que podamos adaptarnos a la siguiente fase del plan Divino para la humanidad.
Más Cambios En El Cuerpo Físico
La cabeza está aumentando su tamaño... La sangre está cambiando... Las relaciones de espacios, en los niveles sub-atómicos del cuerpo, están siendo alterados y realineados, para que tengan correspondencia con frecuencias universales y multi-dimensionales...
La velocidad de giro de todas las partículas está cambiando los campos magnéticos del cuerpo... de cada chakra... y de las células mismas, están siendo realineados... Es un proceso tal vez incómodo, y algunas partes del cuerpo se resienten más que otras... Es probable que sientas una corriente que recorre tu cuerpo a través del centro del tubo pránico...
Son las ondas de Luz llamadas "columna de Metatrón"...
Esta columna de Luz, es usada por los maestros para reprogramar tu cuerpo electro-magnéticamente... Puedes sentir a veces su calor cuando actúa, un calor que se siente venir desde dentro... Puede que haya períodos de tiempo en que te sientas muy cansado...
Esto es perfectamente normal... Cuando el arreglo biológico comience para ti, vas a sentirlo...
¡Piensa que Dios, los maestros, y tu presencia Yo Soy, están literalmente transformando tu cuerpo!... ¡Están aplicando ingeniería bio-molecular a los circuitos de tu cerebro!...
La luz estará llegando a todos los circuitos del cuerpo, para reestructurar las moléculas y acelerar tus bio-ritmos... Nuevos conocimientos están haciéndose asequibles a nuestros cerebros... Están ocurriendo también cambios en la piel... Se trata nada menos que del comienzo de la transmutación biológica de nuestra forma...
Descripción de Los Cambios del Cuerpo
• Puedes sentir calor que se origina dentro del cuerpo...
• Tu sistema nervioso, está simultáneamente siendo destruido y re-edificado... Con los cambios, es posible que sientas dolor e incomodidad... Para el sistema nervioso, los cambios son particularmente intensos...
• Desde tus huesos, emana una corriente de vibración diferente... A veces se siente dolor dentro de la médula de los huesos, en la medida en que está siendo cambiada la corriente... La estructura del esqueleto va a cambiar más y más, porque su conformación actual no es capaz de asimilar energías que llegan con frecuencias cada vez más altas...
Con los cambios, se le da la posibilidad de acomodarse a procesarlas... Tendrá que adaptarse a velocidades de giro más aceleradas... Los huesos del cuerpo, son los fósiles que guardan nuestros recuerdos... Al cambiar los huesos, también se da una sacudida a nuestra historia personal... Por eso es posible que donde más se sienta el cambio sea en los huesos...
• Puedes a veces sentirte muy fatigado, y esta fatiga puede aparecer repentinamente… Nuestra realidad, como la hemos conocido, está siendo estirada y cambiada, y esta es una actividad, que aún cuando no la percibimos, cansa el cuerpo... Pero es Dios obrando en nosotros... Si te sientes fatigado, date permiso de descansar... es tiempo de hacer una siesta...
• Dolores de cabeza y desorientación... El dolor se siente con palpitaciones en la parte de atrás de la cabeza (¿tallo cerebral?), donde la cabeza se une al cuello... ¿Podría ser que el circuito Urim (del que se habla en "Las claves de Enoch) está siendo instalado en el cerebro?...
Este es el circuito que conecta nuestro octavo chakra con el séptimo... Esta conexión habilita nuestra materia, para recibir y luego ser INTELIGENCIA SUPERIOR.. ¿Estaremos siendo estimulados en nuestro centro de memoria, atrás en la cabeza, para recordar nuestras experiencias en otros niveles del ser?... ¿Estamos siendo reconfigurados paso a paso, para poder recibir y decodificar luz, color y sonido, en una forma nueva?... ¡Yo creo que sí!..
• Puede haber dolor en todos los cuerpos... A nivel emocional, todas las emociones guardadas, los miedos y negatividades comienzan a surgir para ser limpiados... La ira mostrará su cara, y luego desaparecerá... Estos cambios en los cuatro cuerpos pueden ocurrir muy rápidamente...
Hay que tener en cuenta, que la clave de la trasformación está en el contacto y conexión que logremos con nuestro cuerpo Crístico... El cuerpo Crístico, es la cumbre de la pirámide de nuestros cuerpos... y tiene que integrarse, anclarse y activarse, antes de que la nueva creación se complete...
• Están ocurriendo también cambios a nuestros sentidos, especialmente los de la vista y el oído... Cuando los cambios en el oído comienzan, puedes sentirte a veces mareado y el equilibrio puede afectarse...
También es posible escuchar un pitido característico y algo molesto... La vista también se altera, a veces súbitamente puede haber visión borrosa... Esto causa momentáneamente movimientos torpes...
Todo esto es incómodo, pero recuerda que mucho se está ampliando dentro de ti... El velo de la visión interna estuvo corrido por toda una era, y ahora se está abriendo para ti... Estamos en transición, caminando entre mundos, simultáneamente cambiando nuestra conciencia, nuestros cuerpos y nuestra realidad...
Date tiempo para la práctica de la meditación practicada regularmente... Esto te pone en contacto contigo mismo y ayuda enormemente en el proceso...
• Nuestro cerebro está pasando por cambios inmensos... Muchas de sus funciones se perdieron cuando ocurrió la caída, y el cuerpo humano se condensó en una frecuencia más baja...
Ahora la glándula pineal está siendo activada y está creciendo, al igual que la glándula pituitaria... Y ambas están siendo conectadas a nivel etérico, para inducir a estados de conciencia más elevados... La glándula pineal está recobrando su alineamiento con nuestra naturaleza divina... Debido a este proceso, puede además haber dolor en el centro de la cabeza...
Los espacios Inter-celulares, también perciben dolor cuando son alcanzados por las nuevas frecuencias de Luz... Está gestándose la bio-reestructuración de los circuitos, que prestan capacidad al cerebro... Los mensajes de Luz y Amor, no son solo pensamientos, son impulsos elevados que están re-ordenando los sistemas vivientes de Luz del cerebro...
La imagen de Dios está siendo re-definida en nosotros... Y todo cambia con este nuevo orden... El cerebro necesita pasar por varios niveles de aceleración, para poder llegar a aceptar el conocimiento evolucionario y comprenderlo... El computador del cerebro, tiene que ser re-estructurado y re-configurado para adquirir la posibilidad de comandar nuevas formas de transmisión y creación...
Los Dolores Intensos
La materia en nosotros, está siendo electrificada con el fuego del espíritu, y estamos siendo transformados en una forma física nueva, portadora de energías más refinadas... Pero el dolor que acompaña este proceso, puede ser intenso para algunos de nosotros... Los maestros dicen, que este es un precio muy pequeño para pagar por un regalo trascendental y divino...
Sin embargo, muchos no se sienten listos para soportar la amplitud del dolor que pueden llegar a experimentar... Necesitamos sentir la intensidad del dolor, para desarrollar compasión incluso por nosotros mismos, para no repetir más ésta danza de densidad nuevamente... Por eso el cambio incluye irremediablemente algo de dolor... Hay puntos de dolor específicos en el cuerpo, que corresponden a los puntos de coordinación para asimilación de la energía...
Si sientes dolor piensa esto:
¡Yo soy convirtiéndome en un corazón de cristal!...
¡Yo soy un cerebro de cristal!...
¡Yo soy un trasmisor de los ángeles!...
¡Me entrego en las manos de Dios...
y recibo con Amor y Gratitud aquél regalo que pedí!...
¡La humanidad está pasando por una emergencia fisiológica, y cada uno de nosotros va a sentir el cambio, célula por célula... porque cada célula es un holograma reflejando a todo el cuerpo!...
"Estamos en el proceso de limpiar y borrar el contenido de nuestros archivos... esto es: información genética, patrones kármicos, creencias ancestrales, patrones de pensamiento, y limitaciones del pasado"... ¡Pero, nuestras células y nuestro ADN, también contienen la información de la paloma de la paz!...
Cuando dejemos ir la codificación anterior, nuestra fisiología cambiará... Si cada célula cambia, nosotros cambiamos... En la medida en que esto ocurre, nuestro cuerpo se va tornando transparente y luminoso... Puede ocurrir que haya una guerra, confusión o lucha entre células, o partes de nosotros mismos, antes de llegar a la aceptación de lo nuevo...
Por ejemplo... !probablemente debemos comer menos, porque tendremos cada vez menos necesidad de alimentos... y eso no es fácil de aceptar!... ¡Si te encuentras en medio de esa lucha, entre lo que crees y lo que sabes, llama en tu ayuda a la presencia Yo Soy!... ¡En seguida pide ayuda al Deva de tu ADN y el de tus células!… ¡Trabaja con tu mente subconsciente!... ¡Piensa que cada una de tus células tiene un ángel que te ama!... ¡Todo esto es trabajo de integración... integración de la Diosa a niveles celulares!...
Es decir, el cielo integrándose a la Tierra... ¡Clama por la vibración de la verdad en cada célula y míralas como se transforman!... ¡Háblales con respeto, porque son inteligentes, así trabajarán a tu favor!... Cuando una sola célula cambia, esta transmite impulsos de información, que son geometrías infinitesimales, encargadas de cargar con vitalidad a tus otras células... o de transmitirla a otras personas... ¡La cooperación, es el secreto para integrar a la Diosa!... ¡Debes estar a cargo de tu propia transformación!...
"Mantener un balance de tus cuatro cuerpos, en este momento, es nuestra tarea más importante"... "Hay que observar qué tipo de energía ponemos en nuestros pensamientos y sentimientos... en nuestras palabras y acciones"... ¡Qué tipo de energías ponemos en lo que cocinamos y comemos!... No vamos a lograr dar el salto cuántico de una transformación, cargando el equipaje de nuestros viejos valores...
¡Descarta el miedo, y cuenta con que el cambio será la única realidad que no puede ser evitada!... ¡Dale entonces la bienvenida!... ¡Todo lo que necesitamos hacer, es estar abiertos para recibir... y listos para dar cuando así se nos pida!...
No Juzgar a Otros
Hay un mito, que tiene gran fuerza dentro del movimiento de "Nueva Era"... Dice que: "Cada uno crea su propia realidad"...Si sientes dolor, tú mismo lo creaste, o estás resistiendo algo o aferrándote a algún apego... Estas teorías seguro tienen aplicación en otras circunstancias... Pero lo que acá ocurre es algo completamente diferente...
¡Nadie conoce de antemano las experiencias que estamos viviendo, así que lo mejor es no asumir nada, porque puede no ser cierto!...
Algunos de nosotros tenemos cuerpos muy sensibles, y son así con algún propósito... Otros están abriendo caminos evolutivos, para un grupo completo o varios grupos... Otros tienen que vivir el proceso de ascensión concientemente, con todos sus detalles, para luego poder ayudar y enseñar a los grupos que vienen atrás, o para escribir el Libro del Conocimiento del Planeta Ascendente...
"Podemos servir la Luz en una mejor forma, cuando aprendemos a no juzgar, a no explicar las cosas con criterios caducos del pasado... aplicándolos a lo que está ocurriendo ahora... que es totalmente nuevo"...
¡¡¡Seamos humildes!!!…
Gentileza de: Wistancia Stone
" NO LLENES TU VIDA DE AÑOS, LLENA TUS AÑOS DE VIDA " Goethe...
tiene que primero ser observada a través del lente
de lo que está pasando al cuerpo del planeta Tierra.
Y todavía más allá, debemos comprender que todas las cosas
fueron creadas en Unidad con un eslabón de interconexión
entre las partes de Dios y los distintos niveles,
desde planetarios, hasta sistemas solares, galaxias y universos.
No podemos considerar la transición cuántica, que está ocurriendo en un planeta, sin tomar en cuenta los efectos y reverberaciones de la creación completa.
De acuerdo con eso deberíamos formular nuestra pregunta en una forma diferente: ¡Por Dios!... ¿qué está pasando con nuestro Sistema Solar, con la galaxia y con nuestro universo local?... Hace algunos años, un maestro espiritual dijo:"Cuando recoges un grano de arena, estás literalmente cambiando la estructura molecular de todo el universo"...
Yo comprendí entonces, que todas las cosas están ligadas, sin importar qué tan distantes, imaginamos nosotros, que estén las otras dimensiones, o qué tan lejos de nosotros esté la vida en otros planos de existencia... Estamos todos conectados por fibras doradas, que, visibles o no, nos conectan con la Fuente Primordial.
¡Durante nuestras visiones, sueños, meditaciones... o en algunos momentos con calidad superior de vida, todos hemos podido sentir ésta conexión!...
Por medio de la respiración consciente, podemos percatarnos de la red de vida, respirando a través de nosotros, y sentir la conexión y la cualidad de esa unión... Cada día más y más ciudadanos de la Tierra, saben intuitivamente, a pesar de no poder probarlo, que la Tierra no se mueve sola en un universo, galaxia, y sistema solar, sin otra manifestación de vida que la terrestre.
Lo que realmente está ocurriendo, es que Luz más elevada, frecuencias más altas, nuevos códigos de energía, (escoge el nombre que gustes) están entrando a la Tierra en ondas de ascensión... Por otra parte, los ciudadanos del planeta, por medio de energía enfocada por medio de sus meditaciones, plegarias e invocaciones, han estado asimilando esa Luz y ese Amor, y conscientemente han estado irradiando luego esas elevadas energías, pasándolas a otras personas y anclándolas en el planeta mismo... Se trata realmente de una co-creación del hombre, que está trayendo el cielo a la Tierra...
El Magnetismo Desciende y Las Frecuencias Suben
Los patrones de lo que Isaías llamó... "Un nuevo cielo y una nueva Tierra"... están estableciéndose en una forma sin precedentes, y muchos pueden ya sentir los cambios profundos, que están ocurriendo al planeta y en sus propios cuerpos. El magnetismo está descendiendo simultáneamente en el planeta y en nuestros cuerpos.
Las fuerzas magnéticas son como la goma que pega todas las cosas juntas. Este descenso en el magnetismo, es una señal de que un gran cambio está ocurriendo. Los científicos reconocen, que la caída del magnetismo en estos tiempos ha sido rápida, y al mismo ritmo acelerado ocurren los cambios. Por otro lado, las frecuencias de la Tierra están subiendo. Y esto también afecta notablemente los cuerpos de sus ciudadanos.
Con la caída del magnetismo, ocurren cambios a nivel mental y emocional en un individuo... Es posible que los programas de mente y emociones, que teníamos grabados, comiencen a soltarse... Como la resistencia cae, es más fácil dejar ir... Uno no sabe por qué algo o alguien, que antes era indispensable, ya no importa...
Y por el contrario, cosas o personas sin mayor relevancia, súbitamente se vuelven importantes... Es posible que de un momento a otro ciertas personas, lugares, o situaciones, ya no le sirvan a uno, y hay que cambiar... el cuerpo pide hacerlo...
Por eso, en la opinión de muchos, estos tiempos parecen caóticos... Algunos individuos se quejan, de que ya ni tan siquiera saben quiénes son... sufren una crisis de identidad.
¿Qué le Está Ocurriendo a Nuestros Cuerpos?
La humanidad actual de la Tierra, camina con vestidos de carne, dentro de cuerpos constituidos por materia-energía. Funcionaban hasta ahora, con un determinado grado de densidad, pero en este momento, cierta condensación se está estableciendo... ¡Sus vehículos físicos, están siendo preparados para ser transmutados en vestimentas de Luz, mucho más refinadas y menos densas!... El karma está siendo procesado y diluido... habrá menos densidad y menos limitaciones...
Estamos siendo acondicionados para comenzar a interactuar con conciencias más elevadas... nuestra biología se abrirá para compartir con otros seres, no solo de nuestras especies terrestres, sino con habitantes de otros mundos...dimensiones o entidades de distintos niveles de existencia…Lo que realmente nos está sucediendo, es lo que los maestros llaman "Transfiguración"...
Está ocurriendo, que nuestra forma condensada ha entrado en un proceso parecido a "derretirse"... La sustancia de nuestro cuerpo físico, aquél que nos es familiar, está transformándose en Luz... el cambio consiste, en que nuestro cuerpo material y denso, paso a paso se refina y se convierte en "Cuerpo de Luz"...
También, en la medida en que nos vamos conectando con la Mente Divina Universal, nuestra inteligencia se desarrolla en ciertas áreas de la mente... Vamos pasando por iniciaciones de Luz, e inmediatamente aprobamos, los efectos pueden sentirse en el cuerpo físico... ¡Hemos pedido "Transformación" y eso es lo que se nos ha concedido!...
Estamos viendo cómo obra la transmutación, aún en los niveles de nuestra carne... Cuando el planeta recibe las frecuencias elevadas de Luz, los habitantes de la Tierra entran en un proceso de cambio, que obra en su organismo "a nivel de los espacios vacíos entre células"... Bioquímicamente, éstos están siendo reubicados... ¡La fuerza de la Luz, activa nuestros cuerpos, y literalmente la química de mente y cuerpo cambia!...
Expresado en una forma poética "algo muy antiguo, y sin embargo nuevo, está saliendo del cascarón"... La membrana exterior que sujetaba y aislaba a la humanidad, está adelgazándose, y los humanos están comenzando a tener la posibilidad de conectarse conscientemente con dimensiones más altas de Luz.
¡Es como una bellísima flor, preparando al botón para que pueda abrirse y florecer!... "El botón de la flor, guarda dentro de sí la información, que le permite tener el potencial para convertirse en flor Crística"... Así, nuestro ADN guarda los códigos, que disparan la transformación completa de un individuo, en el Cristo Radiante... en el Maestro Ascendido, integrado, con poder total...
¡¡¡Es el regalo de convertirnos en el Cristo, para continuar nuestra evolución con la realización de todo nuestro potencial!!!.
"Estamos siendo preparados... y ya estamos comenzando a pasar, de una densidad molecular a una nueva más alta". ¡Esto es transformación!... ¡El siguiente paso en la escalera Divina, para la humanidad, es el asumir la forma del Adán y Eva Kadmón!...
En el proceso... ¡estamos activando y reforzando nuestros lazos con el Yo Superior, o Cuerpo Crístico... que se conecta a nuestra columna de chakras, a través del Octavo chakra...¡Una cosa es saber que poseemos este cuerpo... y otra es anclarlo y activarlo totalmente!...
Por algún tiempo hemos estado en este proceso, que para algunos seres ya está completo... Vivimos en un mundo electro-magnético, hasta ahora con una densidad electromagnética característica que nos ha limitado mucho...
Pero estamos siendo afinados en una frecuencia más alta por la acción de la energía... la acción de la Flama en la electrificación de la materia de nuestros cuerpos materia-energía...
¿Por qué es importante?... "Porque es un paso más alto en nuestro proceso evolutivo... desarrollado paso a paso, para permitir que el Yo Superior o Cuerpo Crístico... se involucre en nuestro desarrollo"... El trabajo que ya se ha hecho, ha preparado a algunos seres humanos, para vivir con un tipo más avanzado de resonancia... Aquella que está dentro del rango de capacidades del cuerpo superior...
"Sin embargo, hay que aclarar que ¡la Ascensión no consiste en descartar el cuerpo físico!... sino de llevarlo con nosotros, un paso más arriba en la escalera de Jacob"... "A este proceso se le llama "integrar la Diosa" (el cuerpo físico)"... "Se trata de sentir los cambios... y de ser conscientes de ellos para apoyarlos"...
"Un proceso consciente... desarrolla en nosotros más sabiduría... porque así pasamos por la experiencia de tener la vivencia de la Ascensión... o iluminación"... ¡Debe haber una aceptación... el acuerdo de permitirnos sentir, lo que tengamos que sentir, para llegar a la comprensión!... ¡No se trata de que despertemos... y simplemente la ascensión ya está lista!... "Es importante saber esto, porque nos ayudará en el proceso de transformación y transmutación"... ¡Mientras menos resistencia pongamos al cambio, este se dará más armónicamente!...
Recuerdo, que Lord Sananda ( El maestro Jesús) decía que "la entrada y la salida, eran a través del corazón"... "Cuando aprendemos a amar nuestro proceso de ascensión, de paso eliminaremos el miedo y gozaremos del cambio"... ¡El corazón ya conoce el proceso de ascensión... y el corazón es la puerta al Cristo radiante, nuestro potencial oculto en el ADN!...
El control que tengamos sobre nuestras emociones, también nos ayuda para aprender a experimentar la vida a través de las emociones de la conciencia Crística... ¡Estos sentimientos elevados, liberan nuestro potencial!... ¡La Presencia Yo Soy, también está conectada a la llama triple en el corazón... y el corazón conoce la Ascensión!...
Las Percepciones Pueden Alterarse
Lo que está ocurriendo es, que las dimensiones se están superponiendo unas sobre otras... Algunas frecuencias de cuarta dimensión, están bombardeando nuestras frecuencias de tercera dimensión, y lo mismo ocurre con frecuencias de quinta dimensión, y con algunas todavía más altas... Por eso nuestras percepciones también comienzan a cambiar, pero desde luego cada caso es único...
En general, la humanidad está comenzando a ver y a poder percibir una multiplicidad de dimensiones... y esto causa trastornos en las percepciones habituales, en una forma u otra... Podemos hasta perder objetos y luego encontrarlos, o no encontrarlos… ¡Es como tener un triángulo de las Bermudas en casa!...
Otros trabajadores de Luz reportan tener sueños muy vívidos... Experimentan muchas visiones y sueños, donde un maestro o un ángel les advierte que hay un regalo que estará llegando a todos, y que debemos abrirnos a las posibilidades nuevas... Hay mucha guía que se está dando en sueños y visiones, para prepararnos a nivel subconsciente e interior para los cambios que están ya ocurriendo.
Es como si estuviéramos aprontándonos, para volver a ser lo que en otros tiempos fuimos... o para asumir lo que somos en dimensiones superiores de evolución... Algunos trabajadores de Luz dicen, que a veces sienten la trascendencia... lo que yo llamo "El síndrome del país de las maravillas"...
A veces caminando en la calle se sienten muy altos y ligeros como plumas, o pequeños y densos... Otras veces, se sienten como si estuvieran montados en un trompo, o en el ojo de un huracán... Esto ocurre porque las dimensiones se están cruzando...
Otros seres humanos comienzan a percibir mucha más luz y presencias de luz alrededor de ellos... Naturalmente, si Uds., están invocando maestros y ángeles, lo más probable es que ellos estén ahí a su lado...
También los hermanos extraterrestres, procedentes de dimensiones Crísticas pueden ahora acercarse más, y su presencia está siendo percibida por muchos... Algunos circuitos de energía planetaria han sido activados, y estos vórtices planetarios pueden ser ahora percibidos, vistos o sentidos, de alguna forma por muchos individuos...
Los cambios son profundos, y continuarán siendo cada vez más dramáticos... Hay que integrarlos a la vida diaria, porque no desaparecerán... la transformación no es una fase que se pueda cancelar...
¡El plan Divino está desarrollándose en perfección... trayendo cambios cada vez más profundos!... Este es un nuevo tiempo, y una Nueva Era se aproxima...
¡Si alguna parte tuya, comienza a sentir miedo del cambio, es mejor hacerse consciente de este miedo!... ¡Habla a esa parte tuya que vibra en el temor, controla tus pensamientos, y dile a tu mente que el cambio es real, que en eso consiste el Plan Divino, y que todo está bien para ti!... "Es correcto hacer un diálogo, con aquellos aspectos de tu personalidad que puedan sucumbir al miedo"...
Existe un pensamiento colectivo de la humanidad, que rechaza el cambio... Cuando ocurrió la caída del hombre, hubo muchos cambios... pero no fueron para bien, y hay algo en cada uno de nosotros que lo recuerda...
¡Desarrolla conscientemente CONFIANZA en la apertura de la Nueva Era Dorada de Paz que se avecina!... ¡Mantén viva la visión y el concepto!... ¡Háblale a aquella parte de tu ser que teme el cambio!... ¡dile que el cambio es inevitable, porque todo es energía... y la energía, por definición, es constante cambio!...
TODOS los CUERPOS ESTÁN MUTANDO sus ESTRUCTURAS
En el presente... nuestras formas físicas están recibiendo ondas de Luz muy poderosas... La Luz es absorbida por todas las estructuras...
Igual si tú crees en ello que si no, las nuevas frecuencias de Luz llegan al planeta y nos afectan a todos...así no estemos dispuestos o previamente no hayamos pedido recibirlas... ¡Los efectos causados por este aumento de luz no son solamente físicos!... ¡También a nivel emocional, experimentamos cambios dramáticos!...
Tenemos un sistema de cuatro cuerpos, que están mutando sus estructuras... y como todos están conectados... si uno cambia, se afectan todos...
"A veces alguien nos dice algo sin importancia y nos echamos a llorar"... ¡Son sentimientos que como burbujas, sacan a la superficie emociones guardadas!...
¡A veces nos sentimos desconectados de Dios, otras veces totalmente conectados con Dios y los maestros!...
Emocionalmente... la sensibilidad se ha agudizado... y es probable que vivamos en la inestabilidad de un machín-machón fluctuando entre los extremos... Por eso se requiere un trabaj o constante de limpieza, de balancear los cuerpos y anclarse...
"Ocurre que estás viviendo un cambio dimensional en uno o varios de tus cuerpos, y eso hace impacto en todo el sistema"… ¡La mejor forma de armonizarse, es a través de la compasión y el amor por sí mismo!... ¡Ten paciencia con tu proceso de transformación... No lo controles con un reloj, ni te compares con nadie!...
¡Cada cuál procesa sus propios cambios, en diferentes formas y a distintos ritmos!. ¡La gente reacciona en forma diferente, cuando las estructuras de la polaridad comienzan a desvanecerse... y cuando comienzan a procesar su propio karma!... ¡No existe una sola forma ideal... las posibilidades son múltiples!...
Lo Que le Ocurre al Cuerpo Físico
"Nuestro cuerpo basado en el ciclo del carbón... está convirtiéndose en un cuerpo de Luz con base en el silicio"... "Algunos Trabajadores de Luz, traen un contrato, o convenio, para anclar la Luz a la densidad de partes determinadas de sus cuerpos físicos"... "Algunos traen luz a sus corazones, otros a los huesos, otros activan el funcionamiento del cerebro, y otros más la traen al sistema nervioso"...
A veces esto ocurre sin que nos demos cuenta, pero otras veces nos produce incomodidad... Depende del grado de sensibilidad de cada cuerpo...
En los días por venir, cada uno de nosotros será muy diferente... y las situaciones de nuestras vidas serán muy distintas, en la medida en que las frecuencias se incrementan...
Todos hemos sentido ya, como el factor tiempo se ha alterado, y cada vez transcurre más rápido... ¡El concepto del tiempo está siendo desmantelado!...
¡El corazón de la Madre Tierra, se acelera en la medida en que sus frecuencias suben... y todos estamos tratando de seguirle el ritmo!...
No se trata de que sientas transcurrir el tiempo más rápidamente porque estás envejeciendo... ¡Trata de comprender, que tú estás aumentando tu frecuencia vibratoria, porque vives en un planeta que está acelerando la suya!...
Los campos electromagnéticos, que aceleran su giro, a veces pueden incluso producirte mareo. ¿Te suena familiar?...
Lo que está sucediendo, afecta la naturaleza del espacio y el tiempo... Afecta tus relaciones con la energía y con el cuerpo...
Hasta los niveles subatómicos de nuestros cuerpos, tienen que alinearse nuevamente con la Luz y esto nos afecta, podemos sentirlo... Vamos dejando atrás el espectro planetario al que estábamos acostumbrados, y nos movemos hacia una frecuencia vibratoria más alta, con un nivel de magnetismo más bajo...
Naturalmente nos vamos sintiendo diferentes... Pero, no importa cuál sea tu experiencia... ¡Dale la bienvenida al cambio!... Estamos mutando... Y en el proceso de mutación, cada uno de nosotros estaremos más cerca de su propia Divinidad... ¡Acéptalo!...
En la medida en que la resistencia cae y la densidad se esfuma, los programas viejos dejan de funcionar... Pero no hay nada que temer, Dios proveerá...
¡Estamos recibiendo un nuevo par de anteojos... una nueva conciencia... y un cuerpo nuevo para vivir en él!... ¡La verdad, es que tú lo pediste antes de encarnar en la Tierra, y ahora está sucediendo!...
El arreglo biológico de la materia está cambiando... Estamos siendo afinados a nuevas redes electro-magnéticas que están cambiando nuestros patrones... Nuestra sangre se está tornando más transparente, porque la hemoglobina está pasando de una densidad molecular a otra... Nuestros ritmos biológicos están siendo alterados...
Los campos magnéticos del cerebro, están trabajando con más Luz... y es a la fuerza de esa Luz, a la que nos estamos ajustando... Estamos siendo afinados y perfeccionados con un código más elevado de creación...
Esta nueva codificación, está literalmente reactivando partes dormidas en nosotros... Las frecuencias electro-magnéticas, que llegan al planeta, están alineando al cuerpo y al cerebro, para que podamos adaptarnos a la siguiente fase del plan Divino para la humanidad.
Más Cambios En El Cuerpo Físico
La cabeza está aumentando su tamaño... La sangre está cambiando... Las relaciones de espacios, en los niveles sub-atómicos del cuerpo, están siendo alterados y realineados, para que tengan correspondencia con frecuencias universales y multi-dimensionales...
La velocidad de giro de todas las partículas está cambiando los campos magnéticos del cuerpo... de cada chakra... y de las células mismas, están siendo realineados... Es un proceso tal vez incómodo, y algunas partes del cuerpo se resienten más que otras... Es probable que sientas una corriente que recorre tu cuerpo a través del centro del tubo pránico...
Son las ondas de Luz llamadas "columna de Metatrón"...
Esta columna de Luz, es usada por los maestros para reprogramar tu cuerpo electro-magnéticamente... Puedes sentir a veces su calor cuando actúa, un calor que se siente venir desde dentro... Puede que haya períodos de tiempo en que te sientas muy cansado...
Esto es perfectamente normal... Cuando el arreglo biológico comience para ti, vas a sentirlo...
¡Piensa que Dios, los maestros, y tu presencia Yo Soy, están literalmente transformando tu cuerpo!... ¡Están aplicando ingeniería bio-molecular a los circuitos de tu cerebro!...
La luz estará llegando a todos los circuitos del cuerpo, para reestructurar las moléculas y acelerar tus bio-ritmos... Nuevos conocimientos están haciéndose asequibles a nuestros cerebros... Están ocurriendo también cambios en la piel... Se trata nada menos que del comienzo de la transmutación biológica de nuestra forma...
Descripción de Los Cambios del Cuerpo
• Puedes sentir calor que se origina dentro del cuerpo...
• Tu sistema nervioso, está simultáneamente siendo destruido y re-edificado... Con los cambios, es posible que sientas dolor e incomodidad... Para el sistema nervioso, los cambios son particularmente intensos...
• Desde tus huesos, emana una corriente de vibración diferente... A veces se siente dolor dentro de la médula de los huesos, en la medida en que está siendo cambiada la corriente... La estructura del esqueleto va a cambiar más y más, porque su conformación actual no es capaz de asimilar energías que llegan con frecuencias cada vez más altas...
Con los cambios, se le da la posibilidad de acomodarse a procesarlas... Tendrá que adaptarse a velocidades de giro más aceleradas... Los huesos del cuerpo, son los fósiles que guardan nuestros recuerdos... Al cambiar los huesos, también se da una sacudida a nuestra historia personal... Por eso es posible que donde más se sienta el cambio sea en los huesos...
• Puedes a veces sentirte muy fatigado, y esta fatiga puede aparecer repentinamente… Nuestra realidad, como la hemos conocido, está siendo estirada y cambiada, y esta es una actividad, que aún cuando no la percibimos, cansa el cuerpo... Pero es Dios obrando en nosotros... Si te sientes fatigado, date permiso de descansar... es tiempo de hacer una siesta...
• Dolores de cabeza y desorientación... El dolor se siente con palpitaciones en la parte de atrás de la cabeza (¿tallo cerebral?), donde la cabeza se une al cuello... ¿Podría ser que el circuito Urim (del que se habla en "Las claves de Enoch) está siendo instalado en el cerebro?...
Este es el circuito que conecta nuestro octavo chakra con el séptimo... Esta conexión habilita nuestra materia, para recibir y luego ser INTELIGENCIA SUPERIOR.. ¿Estaremos siendo estimulados en nuestro centro de memoria, atrás en la cabeza, para recordar nuestras experiencias en otros niveles del ser?... ¿Estamos siendo reconfigurados paso a paso, para poder recibir y decodificar luz, color y sonido, en una forma nueva?... ¡Yo creo que sí!..
• Puede haber dolor en todos los cuerpos... A nivel emocional, todas las emociones guardadas, los miedos y negatividades comienzan a surgir para ser limpiados... La ira mostrará su cara, y luego desaparecerá... Estos cambios en los cuatro cuerpos pueden ocurrir muy rápidamente...
Hay que tener en cuenta, que la clave de la trasformación está en el contacto y conexión que logremos con nuestro cuerpo Crístico... El cuerpo Crístico, es la cumbre de la pirámide de nuestros cuerpos... y tiene que integrarse, anclarse y activarse, antes de que la nueva creación se complete...
• Están ocurriendo también cambios a nuestros sentidos, especialmente los de la vista y el oído... Cuando los cambios en el oído comienzan, puedes sentirte a veces mareado y el equilibrio puede afectarse...
También es posible escuchar un pitido característico y algo molesto... La vista también se altera, a veces súbitamente puede haber visión borrosa... Esto causa momentáneamente movimientos torpes...
Todo esto es incómodo, pero recuerda que mucho se está ampliando dentro de ti... El velo de la visión interna estuvo corrido por toda una era, y ahora se está abriendo para ti... Estamos en transición, caminando entre mundos, simultáneamente cambiando nuestra conciencia, nuestros cuerpos y nuestra realidad...
Date tiempo para la práctica de la meditación practicada regularmente... Esto te pone en contacto contigo mismo y ayuda enormemente en el proceso...
• Nuestro cerebro está pasando por cambios inmensos... Muchas de sus funciones se perdieron cuando ocurrió la caída, y el cuerpo humano se condensó en una frecuencia más baja...
Ahora la glándula pineal está siendo activada y está creciendo, al igual que la glándula pituitaria... Y ambas están siendo conectadas a nivel etérico, para inducir a estados de conciencia más elevados... La glándula pineal está recobrando su alineamiento con nuestra naturaleza divina... Debido a este proceso, puede además haber dolor en el centro de la cabeza...
Los espacios Inter-celulares, también perciben dolor cuando son alcanzados por las nuevas frecuencias de Luz... Está gestándose la bio-reestructuración de los circuitos, que prestan capacidad al cerebro... Los mensajes de Luz y Amor, no son solo pensamientos, son impulsos elevados que están re-ordenando los sistemas vivientes de Luz del cerebro...
La imagen de Dios está siendo re-definida en nosotros... Y todo cambia con este nuevo orden... El cerebro necesita pasar por varios niveles de aceleración, para poder llegar a aceptar el conocimiento evolucionario y comprenderlo... El computador del cerebro, tiene que ser re-estructurado y re-configurado para adquirir la posibilidad de comandar nuevas formas de transmisión y creación...
Los Dolores Intensos
La materia en nosotros, está siendo electrificada con el fuego del espíritu, y estamos siendo transformados en una forma física nueva, portadora de energías más refinadas... Pero el dolor que acompaña este proceso, puede ser intenso para algunos de nosotros... Los maestros dicen, que este es un precio muy pequeño para pagar por un regalo trascendental y divino...
Sin embargo, muchos no se sienten listos para soportar la amplitud del dolor que pueden llegar a experimentar... Necesitamos sentir la intensidad del dolor, para desarrollar compasión incluso por nosotros mismos, para no repetir más ésta danza de densidad nuevamente... Por eso el cambio incluye irremediablemente algo de dolor... Hay puntos de dolor específicos en el cuerpo, que corresponden a los puntos de coordinación para asimilación de la energía...
Si sientes dolor piensa esto:
¡Yo soy convirtiéndome en un corazón de cristal!...
¡Yo soy un cerebro de cristal!...
¡Yo soy un trasmisor de los ángeles!...
¡Me entrego en las manos de Dios...
y recibo con Amor y Gratitud aquél regalo que pedí!...
¡La humanidad está pasando por una emergencia fisiológica, y cada uno de nosotros va a sentir el cambio, célula por célula... porque cada célula es un holograma reflejando a todo el cuerpo!...
"Estamos en el proceso de limpiar y borrar el contenido de nuestros archivos... esto es: información genética, patrones kármicos, creencias ancestrales, patrones de pensamiento, y limitaciones del pasado"... ¡Pero, nuestras células y nuestro ADN, también contienen la información de la paloma de la paz!...
Cuando dejemos ir la codificación anterior, nuestra fisiología cambiará... Si cada célula cambia, nosotros cambiamos... En la medida en que esto ocurre, nuestro cuerpo se va tornando transparente y luminoso... Puede ocurrir que haya una guerra, confusión o lucha entre células, o partes de nosotros mismos, antes de llegar a la aceptación de lo nuevo...
Por ejemplo... !probablemente debemos comer menos, porque tendremos cada vez menos necesidad de alimentos... y eso no es fácil de aceptar!... ¡Si te encuentras en medio de esa lucha, entre lo que crees y lo que sabes, llama en tu ayuda a la presencia Yo Soy!... ¡En seguida pide ayuda al Deva de tu ADN y el de tus células!… ¡Trabaja con tu mente subconsciente!... ¡Piensa que cada una de tus células tiene un ángel que te ama!... ¡Todo esto es trabajo de integración... integración de la Diosa a niveles celulares!...
Es decir, el cielo integrándose a la Tierra... ¡Clama por la vibración de la verdad en cada célula y míralas como se transforman!... ¡Háblales con respeto, porque son inteligentes, así trabajarán a tu favor!... Cuando una sola célula cambia, esta transmite impulsos de información, que son geometrías infinitesimales, encargadas de cargar con vitalidad a tus otras células... o de transmitirla a otras personas... ¡La cooperación, es el secreto para integrar a la Diosa!... ¡Debes estar a cargo de tu propia transformación!...
"Mantener un balance de tus cuatro cuerpos, en este momento, es nuestra tarea más importante"... "Hay que observar qué tipo de energía ponemos en nuestros pensamientos y sentimientos... en nuestras palabras y acciones"... ¡Qué tipo de energías ponemos en lo que cocinamos y comemos!... No vamos a lograr dar el salto cuántico de una transformación, cargando el equipaje de nuestros viejos valores...
¡Descarta el miedo, y cuenta con que el cambio será la única realidad que no puede ser evitada!... ¡Dale entonces la bienvenida!... ¡Todo lo que necesitamos hacer, es estar abiertos para recibir... y listos para dar cuando así se nos pida!...
No Juzgar a Otros
Hay un mito, que tiene gran fuerza dentro del movimiento de "Nueva Era"... Dice que: "Cada uno crea su propia realidad"...Si sientes dolor, tú mismo lo creaste, o estás resistiendo algo o aferrándote a algún apego... Estas teorías seguro tienen aplicación en otras circunstancias... Pero lo que acá ocurre es algo completamente diferente...
¡Nadie conoce de antemano las experiencias que estamos viviendo, así que lo mejor es no asumir nada, porque puede no ser cierto!...
Algunos de nosotros tenemos cuerpos muy sensibles, y son así con algún propósito... Otros están abriendo caminos evolutivos, para un grupo completo o varios grupos... Otros tienen que vivir el proceso de ascensión concientemente, con todos sus detalles, para luego poder ayudar y enseñar a los grupos que vienen atrás, o para escribir el Libro del Conocimiento del Planeta Ascendente...
"Podemos servir la Luz en una mejor forma, cuando aprendemos a no juzgar, a no explicar las cosas con criterios caducos del pasado... aplicándolos a lo que está ocurriendo ahora... que es totalmente nuevo"...
¡¡¡Seamos humildes!!!…
Gentileza de: Wistancia Stone
" NO LLENES TU VIDA DE AÑOS, LLENA TUS AÑOS DE VIDA " Goethe...
El amor consciente.
Amar al Universo y a todo lo creado: ése es el sentimiento más perfecto que puede brotar de los lazos que unen a dos personas. El amor debe trascender de la propia individualidad de la pareja y recorrer una serie de etapas que culminen con la apertura del corazón.
Generalmente, solemos considerar que las relaciones íntimas son adecuadas cuando satisfacen nuestras necesidades de amistad, seguridad, sexo y autoestima. Sin embargo, si aspiramos a convertir nuestras relaciones en un sendero -en un sendero sagrado- nos veremos obligados a ampliar nuestra perspectiva y a asumir una visión más comprensiva que, incluyendo todas esas necesidades, no se halle, sin embargo, circunscrito a ellas. Nuestro tema tiene que ver con el cultivo del amor consciente, de ese amor que puede inspirar el desarrollo de una conciencia más expandida y la evolución de las personas implicadas. Sin embargo, no debemos mostrarnos demasiado idealistas porque las relaciones íntimas nunca funcionan a un solo nivel. Vivimos simultáneamente en diferentes niveles y cada uno de ellos tiene sus propias necesidades concretas.
Niveles de conexión
El vínculo más primario que podemos encontrar en la pareja es la necesidad de una fusión simbiótica originada en el deseo de alcanzar el alimento emocional del que carecimos en nuestra infancia. Obviamente, esto es algo por lo que atraviesan muchas parejas que, cuando acaban de conocerse, atraviesan una fase simbiótica que les lleva a cortar temporalmente otras actividades o amistades y a pasar la mayor parte del tiempo juntos. El estadio simbiótico de una relación puede así contribuir a que ambas personas lleguen a establecer un profundo vínculo emocional. No obstante, si la simbiosis se convierte en la principal motivación de la relación o si perdura demasiado tiempo, termina convirtiéndose en un factor limitador que establece una dinámica paternofilial que limita el rango de expresión e interacción de ambas personas, destruye los roles masculinos y femenino de la relación y termina creando pautas de comportamiento adictivas. Más allá de la necesidad primitiva de fusión simbiótica, el deseo fundamental que aparece en una relación es el de compañerismo, un deseo que puede asumir formas más o menos sofisticadas. El compañerismo constituye un ingrediente esencial de toda relación pero ciertas personas, sin embargo, parecen no desear nada más de su pareja. Otro nivel posterior de relación es el que se establece en el caso de que los amantes no sólo compartan las actividades y la compañía del otro sino que también tengan intereses, objetivos y valores parecidos. Así pues, cuando una pareja comienza a crear un mundo común podemos afirmar que ambos se adentran en el nivel de la comunidad, un tipo de relación que, al igual que el compañerismo, constituye una forma terrenal y concreta de relación. Sin embargo, más allá del hecho de participar de los mismos valores e intereses del otro, se encuentra el nivel de la comunicación, un nivel en el que somos capaces de compartir todo aquello que ocurre en nuestro interior, es decir, todos aquellos pensamientos, expectativas, experiencias y sentimientos.
Comunión del alma
Establecer una buena comunicación es una tarea mucho más difícil que tratar simplemente de crear una situación de compañerismo o de comunidad. Este nivel requiere que cada miembro de la pareja sea totalmente sincero al expresar lo que ocurre en su interior y tenga el valor suficiente como para superar los inevitables obstáculos que aparecen ante cualquier intento de compartir dos verdades diferentes. La buena comunicación es, con toda certeza, el elemento más importante de cualquier relación cotidiana sana. Un nivel todavía más desarrollado de la comunicación es la comunión. Más allá del hecho de compartir los pensamientos y los sentimientos existe el reconocimiento profundo del ser de otra persona, un reconocimiento que suele descubrirse en el silencio, tal vez mientras miramos a los ojos de nuestra pareja, estamos haciendo el amor, paseando por el bosque o escuchando música. Es como si, de pronto, nos sintiéramos percibidos y conmovidos en aquel núcleo profundo del ser que trasciende a la personalidad. Seguimos siendo plenamente nosotros mismos pero, al mismo tiempo, estamos completamente en contacto con nuestra pareja. Este tipo de relación es tan extraño y sorprendente que no suele pasar desapercibido. Por otra parte, aunque la comunicación pueda ser fruto de un trabajo deliberado, la comunión, por su parte, es completamente espontánea y se encuentra más allá de nuestra voluntad. La comunicación y la comunión son formas de intimidad más profundas y sutiles que la compañía y la comunidad y tiene lugar, respectivamente, en el nivel de la razón y en el de corazón. La profunda intimidad de la comunión puede alimentar el anhelo a superar completamente la dualidad, una aspiración, en definitiva, por lograr la unión completa con la persona amada. No obstante, aunque este anhelo expresa una necesidad auténticamente humana, se dirige en realidad, hacia lo infinito, lo absoluto y lo divino. Pero cuando este deseo de unión definitiva permanece ligado a una relación concreta suele terminar creando problemas y reduciendo nuestra aspiración por la realización espiritual a la idealización, la inflación, la adicción y la muerte. La forma más adecuada de orientar nuestra aspiración hacia la unión consiste en una práctica espiritual auténtica -como la meditación, por ejemplo- que nos enseñe a ir más allá de la mente dicotómica en todas las áreas de nuestra existencia. Así pues, aunque apunte en esta dirección, las relaciones íntimas pueden alentar este tipo de práctica pero jamás pueden llegar a sustituirla. Toda relación tiene áreas, más o menos intensas, a lo largo de este continuo de conexión.
Corazón herido
Las parejas que comparten una relación profunda de ser a ser, que mantienen un buen nivel de comunicación, que tienen intereses y valores comunes y que disfrutan naturalmente de la compañía del otro, logran establecer un equilibrio ideal entre el cielo y la tierra, por así decirlo. (La sexualidad, por su parte, puede operar en cualquiera de estos niveles: como una forma de unión simbiótica, como compañía corporal, como un ejercicio compartido, como una forma de comunicación o como una comunión profunda.) El amor consciente sólo aparece cuando ambas personas logran establecer una comunión esencial que trasciende a la personalidad. En esos momentos de comunión, estamos simultáneamente en contacto con nuestra propia esencia y con la esencia de nuestra pareja y, sin embargo, seguimos siendo individualidades separadas. Por más próximos que nos hallemos nunca podremos llegar a compartir plenamente nuestros mundos ni a saber del todo cómo son las cosas para la otra persona. Así pues, aunque podamos compartir ciertos momentos fugaces de unidad en los que nuestra esencia permanece en contacto, la unión completa siempre estará fuera de nuestro alcance. Ahora bien, no existe modo alguno de retener a otra persona ni de poder utilizar la relación como una forma de escapar de la soledad. Nuestra pareja es sólo un préstamo temporal que nos concede el universo, un préstamo que ignoramos cuándo se nos reclamará. En el fondo de la devoción a otra persona anida la dulce y melancólica plenitud de un corazón que sólo anhela desbordarse. La soledad es, a fin de cuentas, lo que nos impulsa a salir de nosotros mismos. Por consiguiente, no es necesario que nos aislemos porque la soledad, como simple presencia, es lo que compartimos con todas las criaturas de la tierra, es el trasfondo del que brotan todos los tesoros: un anhelo desbordante que nos hace salir de nosotros mismos, escribir un poema, componer una canción o crear algo hermoso. Cuando valoramos nuestra soledad podemos ser nosotros mismos y entregarnos más plenamente. Entonces ya no necesitaremos que los demás nos protejan o nos hagan sentir bien sino que, en lugar de eso, estaremos en condiciones de ayudarles para que sean ellos mismos. El amor consciente sólo puede brotar como el fruto maduro de un corazón herido. Todas las tradiciones espirituales coinciden en afirmar que la persecución exclusiva de nuestra propia felicidad no conduce a la verdadera satisfacción porque los deseos personales se multiplican de continuo generando nuevas frustraciones. La verdadera felicidad -la que nadie puede arrebatarnos- emana de la apertura de nuestro corazón, de su proyección hacia el mundo que nos rodea y se complace con el bienestar de nuestros semejantes. Si queremos preocuparnos por el desarrollo y la evolución de las personas a las que amamos es necesario poner en funcionamiento las capacidades más profundas de nuestro ser y evolucionar nosotros mismos. La evolución exige la puesta en marcha de todas nuestras cualidades. Así pues, todas las dificultades propias de la relaciones constituyen, en realidad, una oportunidad excepcional: descubrir el camino sagrado del amor cuya llamada nos alimenta a cultivar la plenitud y la profundidad de nuestro ser.
La otra orilla del amor
El logro más elevado del amor, el amor consciente, encamina a los amantes más allá de sí mismos y les lleva a conectar plenamente con la totalidad de la vida. En realidad, el verdadero amor carecerá de espacio para desarrollarse hasta el momento en que se proyecte hacia el exterior. El punto más elevado de la relación amorosa apunta al logro de un sentimiento de hermandad con toda forma de vida, lo que Teihard de Chardin denominaba "amor por el Universo". Sólo de este modo podrá el amor -como afirmaba Teihard- "convertirse en luz y poder ilimitados". El sendero del amor se propaga en círculos. Comienza en el hogar encontrando nuestro sitio, haciéndonos amigos de nosotros mismos y descubriendo que, bajo la confusión y el engaño de nuestro propio egoísmo, se esconde la riqueza intrínseca de todo nuestro ser. Cuando llegamos a establecer contacto con esta plenitud fundamental que anida en nuestro interior descubrimos que tenemos mucho más que ofrecer a nuestra pareja de lo que anteriormente imaginábamos. Cuando dos personas se preocupan por el desarrollo de la consciencia y el espíritu de su pareja, tienden naturalmente a compartir su amor con los demás. Y, de este modo, las nuevas cualidades emergentes -la generosidad, el coraje, la compasión y la sabiduría, por ejemplo- se extienden más allá del círculo de su propia relación. Estas relaciones son el "hijo espiritual" de la pareja, lo que su unión puede ofrecer al mundo. Una pareja florecerá, pues, cuando su visión y su actividad no se centre exclusivamente en ellos mismos sino, por el contrario, cuando sean capaces también de incluir a la comunidad de la que participan. Pero, como señala Teihard de Chardin, el amor entre dos personas puede expandirse todavía más. Cuanto más profundo y apasionantemente se ame una pareja mayor será su preocupación por el estado del mundo en el que viven, más conectados estarán con el planeta y, en consecuencia, se ocuparán de cuidar del mundo y de todos los seres que necesiten ayuda. El logro máximo y la más plena expresión del amor se alcanzan cuando éste llega a abarcar a toda la creación enriqueciendo y fortaleciendo entonces, a su vez, la vida de la pareja. Éste es el gran amor y el gran camino que nos conduce hasta el mismo corazón del Universo.
La Página de la Vida
Generalmente, solemos considerar que las relaciones íntimas son adecuadas cuando satisfacen nuestras necesidades de amistad, seguridad, sexo y autoestima. Sin embargo, si aspiramos a convertir nuestras relaciones en un sendero -en un sendero sagrado- nos veremos obligados a ampliar nuestra perspectiva y a asumir una visión más comprensiva que, incluyendo todas esas necesidades, no se halle, sin embargo, circunscrito a ellas. Nuestro tema tiene que ver con el cultivo del amor consciente, de ese amor que puede inspirar el desarrollo de una conciencia más expandida y la evolución de las personas implicadas. Sin embargo, no debemos mostrarnos demasiado idealistas porque las relaciones íntimas nunca funcionan a un solo nivel. Vivimos simultáneamente en diferentes niveles y cada uno de ellos tiene sus propias necesidades concretas.
Niveles de conexión
El vínculo más primario que podemos encontrar en la pareja es la necesidad de una fusión simbiótica originada en el deseo de alcanzar el alimento emocional del que carecimos en nuestra infancia. Obviamente, esto es algo por lo que atraviesan muchas parejas que, cuando acaban de conocerse, atraviesan una fase simbiótica que les lleva a cortar temporalmente otras actividades o amistades y a pasar la mayor parte del tiempo juntos. El estadio simbiótico de una relación puede así contribuir a que ambas personas lleguen a establecer un profundo vínculo emocional. No obstante, si la simbiosis se convierte en la principal motivación de la relación o si perdura demasiado tiempo, termina convirtiéndose en un factor limitador que establece una dinámica paternofilial que limita el rango de expresión e interacción de ambas personas, destruye los roles masculinos y femenino de la relación y termina creando pautas de comportamiento adictivas. Más allá de la necesidad primitiva de fusión simbiótica, el deseo fundamental que aparece en una relación es el de compañerismo, un deseo que puede asumir formas más o menos sofisticadas. El compañerismo constituye un ingrediente esencial de toda relación pero ciertas personas, sin embargo, parecen no desear nada más de su pareja. Otro nivel posterior de relación es el que se establece en el caso de que los amantes no sólo compartan las actividades y la compañía del otro sino que también tengan intereses, objetivos y valores parecidos. Así pues, cuando una pareja comienza a crear un mundo común podemos afirmar que ambos se adentran en el nivel de la comunidad, un tipo de relación que, al igual que el compañerismo, constituye una forma terrenal y concreta de relación. Sin embargo, más allá del hecho de participar de los mismos valores e intereses del otro, se encuentra el nivel de la comunicación, un nivel en el que somos capaces de compartir todo aquello que ocurre en nuestro interior, es decir, todos aquellos pensamientos, expectativas, experiencias y sentimientos.
Comunión del alma
Establecer una buena comunicación es una tarea mucho más difícil que tratar simplemente de crear una situación de compañerismo o de comunidad. Este nivel requiere que cada miembro de la pareja sea totalmente sincero al expresar lo que ocurre en su interior y tenga el valor suficiente como para superar los inevitables obstáculos que aparecen ante cualquier intento de compartir dos verdades diferentes. La buena comunicación es, con toda certeza, el elemento más importante de cualquier relación cotidiana sana. Un nivel todavía más desarrollado de la comunicación es la comunión. Más allá del hecho de compartir los pensamientos y los sentimientos existe el reconocimiento profundo del ser de otra persona, un reconocimiento que suele descubrirse en el silencio, tal vez mientras miramos a los ojos de nuestra pareja, estamos haciendo el amor, paseando por el bosque o escuchando música. Es como si, de pronto, nos sintiéramos percibidos y conmovidos en aquel núcleo profundo del ser que trasciende a la personalidad. Seguimos siendo plenamente nosotros mismos pero, al mismo tiempo, estamos completamente en contacto con nuestra pareja. Este tipo de relación es tan extraño y sorprendente que no suele pasar desapercibido. Por otra parte, aunque la comunicación pueda ser fruto de un trabajo deliberado, la comunión, por su parte, es completamente espontánea y se encuentra más allá de nuestra voluntad. La comunicación y la comunión son formas de intimidad más profundas y sutiles que la compañía y la comunidad y tiene lugar, respectivamente, en el nivel de la razón y en el de corazón. La profunda intimidad de la comunión puede alimentar el anhelo a superar completamente la dualidad, una aspiración, en definitiva, por lograr la unión completa con la persona amada. No obstante, aunque este anhelo expresa una necesidad auténticamente humana, se dirige en realidad, hacia lo infinito, lo absoluto y lo divino. Pero cuando este deseo de unión definitiva permanece ligado a una relación concreta suele terminar creando problemas y reduciendo nuestra aspiración por la realización espiritual a la idealización, la inflación, la adicción y la muerte. La forma más adecuada de orientar nuestra aspiración hacia la unión consiste en una práctica espiritual auténtica -como la meditación, por ejemplo- que nos enseñe a ir más allá de la mente dicotómica en todas las áreas de nuestra existencia. Así pues, aunque apunte en esta dirección, las relaciones íntimas pueden alentar este tipo de práctica pero jamás pueden llegar a sustituirla. Toda relación tiene áreas, más o menos intensas, a lo largo de este continuo de conexión.
Corazón herido
Las parejas que comparten una relación profunda de ser a ser, que mantienen un buen nivel de comunicación, que tienen intereses y valores comunes y que disfrutan naturalmente de la compañía del otro, logran establecer un equilibrio ideal entre el cielo y la tierra, por así decirlo. (La sexualidad, por su parte, puede operar en cualquiera de estos niveles: como una forma de unión simbiótica, como compañía corporal, como un ejercicio compartido, como una forma de comunicación o como una comunión profunda.) El amor consciente sólo aparece cuando ambas personas logran establecer una comunión esencial que trasciende a la personalidad. En esos momentos de comunión, estamos simultáneamente en contacto con nuestra propia esencia y con la esencia de nuestra pareja y, sin embargo, seguimos siendo individualidades separadas. Por más próximos que nos hallemos nunca podremos llegar a compartir plenamente nuestros mundos ni a saber del todo cómo son las cosas para la otra persona. Así pues, aunque podamos compartir ciertos momentos fugaces de unidad en los que nuestra esencia permanece en contacto, la unión completa siempre estará fuera de nuestro alcance. Ahora bien, no existe modo alguno de retener a otra persona ni de poder utilizar la relación como una forma de escapar de la soledad. Nuestra pareja es sólo un préstamo temporal que nos concede el universo, un préstamo que ignoramos cuándo se nos reclamará. En el fondo de la devoción a otra persona anida la dulce y melancólica plenitud de un corazón que sólo anhela desbordarse. La soledad es, a fin de cuentas, lo que nos impulsa a salir de nosotros mismos. Por consiguiente, no es necesario que nos aislemos porque la soledad, como simple presencia, es lo que compartimos con todas las criaturas de la tierra, es el trasfondo del que brotan todos los tesoros: un anhelo desbordante que nos hace salir de nosotros mismos, escribir un poema, componer una canción o crear algo hermoso. Cuando valoramos nuestra soledad podemos ser nosotros mismos y entregarnos más plenamente. Entonces ya no necesitaremos que los demás nos protejan o nos hagan sentir bien sino que, en lugar de eso, estaremos en condiciones de ayudarles para que sean ellos mismos. El amor consciente sólo puede brotar como el fruto maduro de un corazón herido. Todas las tradiciones espirituales coinciden en afirmar que la persecución exclusiva de nuestra propia felicidad no conduce a la verdadera satisfacción porque los deseos personales se multiplican de continuo generando nuevas frustraciones. La verdadera felicidad -la que nadie puede arrebatarnos- emana de la apertura de nuestro corazón, de su proyección hacia el mundo que nos rodea y se complace con el bienestar de nuestros semejantes. Si queremos preocuparnos por el desarrollo y la evolución de las personas a las que amamos es necesario poner en funcionamiento las capacidades más profundas de nuestro ser y evolucionar nosotros mismos. La evolución exige la puesta en marcha de todas nuestras cualidades. Así pues, todas las dificultades propias de la relaciones constituyen, en realidad, una oportunidad excepcional: descubrir el camino sagrado del amor cuya llamada nos alimenta a cultivar la plenitud y la profundidad de nuestro ser.
La otra orilla del amor
El logro más elevado del amor, el amor consciente, encamina a los amantes más allá de sí mismos y les lleva a conectar plenamente con la totalidad de la vida. En realidad, el verdadero amor carecerá de espacio para desarrollarse hasta el momento en que se proyecte hacia el exterior. El punto más elevado de la relación amorosa apunta al logro de un sentimiento de hermandad con toda forma de vida, lo que Teihard de Chardin denominaba "amor por el Universo". Sólo de este modo podrá el amor -como afirmaba Teihard- "convertirse en luz y poder ilimitados". El sendero del amor se propaga en círculos. Comienza en el hogar encontrando nuestro sitio, haciéndonos amigos de nosotros mismos y descubriendo que, bajo la confusión y el engaño de nuestro propio egoísmo, se esconde la riqueza intrínseca de todo nuestro ser. Cuando llegamos a establecer contacto con esta plenitud fundamental que anida en nuestro interior descubrimos que tenemos mucho más que ofrecer a nuestra pareja de lo que anteriormente imaginábamos. Cuando dos personas se preocupan por el desarrollo de la consciencia y el espíritu de su pareja, tienden naturalmente a compartir su amor con los demás. Y, de este modo, las nuevas cualidades emergentes -la generosidad, el coraje, la compasión y la sabiduría, por ejemplo- se extienden más allá del círculo de su propia relación. Estas relaciones son el "hijo espiritual" de la pareja, lo que su unión puede ofrecer al mundo. Una pareja florecerá, pues, cuando su visión y su actividad no se centre exclusivamente en ellos mismos sino, por el contrario, cuando sean capaces también de incluir a la comunidad de la que participan. Pero, como señala Teihard de Chardin, el amor entre dos personas puede expandirse todavía más. Cuanto más profundo y apasionantemente se ame una pareja mayor será su preocupación por el estado del mundo en el que viven, más conectados estarán con el planeta y, en consecuencia, se ocuparán de cuidar del mundo y de todos los seres que necesiten ayuda. El logro máximo y la más plena expresión del amor se alcanzan cuando éste llega a abarcar a toda la creación enriqueciendo y fortaleciendo entonces, a su vez, la vida de la pareja. Éste es el gran amor y el gran camino que nos conduce hasta el mismo corazón del Universo.
La Página de la Vida
domingo, 22 de mayo de 2011
La alquimia sexual
La alquimia sexual es un sistema de técnicas que utilizamos para mover conscientemente la energía a través del cuerpo. Aquí no hay ningún sistema de creencias, sólo un camino de acción que produce inmediatos y poderosos resultados, predecibles, repetibles y verificables. Funciona en todos los niveles de la vida de una persona, fortaleciendo su cuerpo, calmando las emociones, mejorando los procesos de pensamiento y conduciendo a un equilibrio que pueda abrir las puertas de la percepción espiritual.
Aquí se aprende a dirigir y trasladar la energía a través de los caminos astrales del cuerpo con objeto de vigorizar todo el ser y de producir un profundo estado expandido de conciencia. Con ese fin se utiliza un proceso de "alquimia interna" para magnetizar la médula espinal, literalmente atrayendo la energía etérica al fluido cerebroespinal y alterando sus propiedades eléctricas. Éste es el secreto de la regeneración a través del "fuego cósmico".
Las técnicas de respirar y meditar limpian y desbloquean el canal sutil que existe entre el cóccix -la reserva sacra del fluido cerebroespinal- y la cavidad craneal. A continuación, el fluido eléctricamente cargado -también llamado Shakti, fuego cósmico, o Kundalini- inunda los despejados canales del cerebro de energía cósmica. Esto activa el tercer ojo, el asiento de la conciencia individual, el cual estimula a su vez las glándulas pineal y pituitaria, eslabones directos hacia la conciencia cósmica. Este proceso transforma todo el sistema nervioso, por lo tanto, los sentidos se expanden y se produce un continuo y ligero orgasmo a lo largo del sistema nervioso central que conduce al estado de iluminación o conciencia cósmica.
Aquí se aprende a dirigir y trasladar la energía a través de los caminos astrales del cuerpo con objeto de vigorizar todo el ser y de producir un profundo estado expandido de conciencia. Con ese fin se utiliza un proceso de "alquimia interna" para magnetizar la médula espinal, literalmente atrayendo la energía etérica al fluido cerebroespinal y alterando sus propiedades eléctricas. Éste es el secreto de la regeneración a través del "fuego cósmico".
Las técnicas de respirar y meditar limpian y desbloquean el canal sutil que existe entre el cóccix -la reserva sacra del fluido cerebroespinal- y la cavidad craneal. A continuación, el fluido eléctricamente cargado -también llamado Shakti, fuego cósmico, o Kundalini- inunda los despejados canales del cerebro de energía cósmica. Esto activa el tercer ojo, el asiento de la conciencia individual, el cual estimula a su vez las glándulas pineal y pituitaria, eslabones directos hacia la conciencia cósmica. Este proceso transforma todo el sistema nervioso, por lo tanto, los sentidos se expanden y se produce un continuo y ligero orgasmo a lo largo del sistema nervioso central que conduce al estado de iluminación o conciencia cósmica.
LA COMPRENSIÓN Y LA ESENCIA
La Esencia que cada uno de nosotros lleva en su interior, viene de arriba, del Cielo, de las estrellas. La preciosa Esencia maravillosa proviene de la Vía Láctea, la Galaxia en que vivimos, entra en este mundo y penetra en nuestro propio interior. Nuestros padres crearon el cuerpo apropiado para la recepción de esta Esencia que viene de las Estrellas.
Viviendo con intensidad la vida espiritual, sacrificándonos por nuestros semejantes, iremos elevando el grado de nuestra propia consciencia y entraremos a vivir en un mundo superior en el que regirán la sensibilidad y el amor.
Nosotros estamos viviendo en este plano por algún motivo, para algo, por algún factor especial. Es obvio, en nosotros hay muchos aspectos que tenemos que ver, estudiar y comprender, si es que en realidad deseamos saber algo sobre nosotros mismos, sobre nuestra propia vida. Pero hay unos pocos aspectos de nuestra personalidad que debemos conocer, comprender y trabajar.
Trágica es la existencia de aquel que muere sin haber conocido el motivo de su vida. Cada uno de nosotros debe descubrir por si mismo el sentido de su propia vida, aquello que lo mantiene prisionero en la cárcel del dolor.
Hay en cada uno de nosotros algo que nos amarga la vida y contra lo cual necesitamos enfrentarnos firmemente. No es indispensable que continuemos viviendo en la desgracia, es imprescindible reducir a polvareda cósmica eso que nos hace tan débiles e infelices.
De nada sirve engreírnos con títulos, honores, diplomas, dinero, vano racionalismo subjetivo, consabidas virtudes, etc. No debemos olvidar jamás que la hipocrecía y las tontas vanidades de la falsa personalidad, hacen de nosotros gentes torpes, rancias, retardatarias, reaccionarias, incapaces para ver lo nuevo.
La muerte tiene muchos significados, tanto positivos como negativos. Consideremos aquella magnífica observación de Cristo: "Que los muertos sepulten a sus muertos".Muchas gentes, aunque viven, de hecho están muertas para todo posible trabajo espiritual y por ello, para cualquier transformación íntima.
Son personas embotelladas entre sus dogmas y sus creencias. Gentes petrificadas en los recuerdos de muchos ayeres; individuos llenos de prejuicios ancestrales; personas esclavas del que dirán, espantosamente tibias, indiferentes, a veces "sabihondas" convencidas de estar en la verdad porque así se lo dijeron, etc. No quieren esas gentes entender que este mundo es un "gimnasio psicológico" mediante el cual sería posible aniquilar esa fealdad secreta que todos llevamos dentro.
Si esas pobres gentes comprendieran el estado tan lamentable en que se encuentran, temblarían de horror.
Sin embargo, estas personas piensan siempre de si mismas lo mejor; se jactan de sus virtudes, se sienten perfectas, bondadosas, serviciales, nobles, caritativas, inteligentes, cumplidoras de sus deberes, etc. La vida cotidiana es formidable como escuela que es, pero es absolutamente absurdo tomarla como un fin en si misma.
Quienes toman la vida como un fin en si misma, tal como se vive diariamente, no han comprendido la necesidad de vivir espiritualmente para lograr una transformación radical de ellos mismos y de la sociedad. Desgraciadamente el rebaño humano vive mecánicamente, nunca han oído decir algo sobre la vida espiritual, sobre el trabajo interior. Cambiar es necesario, pero las gentes no saben como cambiar; sufren mucho y ni siquiera saben porque sufren.
Viviendo con intensidad la vida espiritual, sacrificándonos por nuestros semejantes, iremos elevando el grado de nuestra propia consciencia y entraremos a vivir en un mundo superior en el que regirán la sensibilidad y el amor.
Nosotros estamos viviendo en este plano por algún motivo, para algo, por algún factor especial. Es obvio, en nosotros hay muchos aspectos que tenemos que ver, estudiar y comprender, si es que en realidad deseamos saber algo sobre nosotros mismos, sobre nuestra propia vida. Pero hay unos pocos aspectos de nuestra personalidad que debemos conocer, comprender y trabajar.
Trágica es la existencia de aquel que muere sin haber conocido el motivo de su vida. Cada uno de nosotros debe descubrir por si mismo el sentido de su propia vida, aquello que lo mantiene prisionero en la cárcel del dolor.
Hay en cada uno de nosotros algo que nos amarga la vida y contra lo cual necesitamos enfrentarnos firmemente. No es indispensable que continuemos viviendo en la desgracia, es imprescindible reducir a polvareda cósmica eso que nos hace tan débiles e infelices.
De nada sirve engreírnos con títulos, honores, diplomas, dinero, vano racionalismo subjetivo, consabidas virtudes, etc. No debemos olvidar jamás que la hipocrecía y las tontas vanidades de la falsa personalidad, hacen de nosotros gentes torpes, rancias, retardatarias, reaccionarias, incapaces para ver lo nuevo.
La muerte tiene muchos significados, tanto positivos como negativos. Consideremos aquella magnífica observación de Cristo: "Que los muertos sepulten a sus muertos".Muchas gentes, aunque viven, de hecho están muertas para todo posible trabajo espiritual y por ello, para cualquier transformación íntima.
Son personas embotelladas entre sus dogmas y sus creencias. Gentes petrificadas en los recuerdos de muchos ayeres; individuos llenos de prejuicios ancestrales; personas esclavas del que dirán, espantosamente tibias, indiferentes, a veces "sabihondas" convencidas de estar en la verdad porque así se lo dijeron, etc. No quieren esas gentes entender que este mundo es un "gimnasio psicológico" mediante el cual sería posible aniquilar esa fealdad secreta que todos llevamos dentro.
Si esas pobres gentes comprendieran el estado tan lamentable en que se encuentran, temblarían de horror.
Sin embargo, estas personas piensan siempre de si mismas lo mejor; se jactan de sus virtudes, se sienten perfectas, bondadosas, serviciales, nobles, caritativas, inteligentes, cumplidoras de sus deberes, etc. La vida cotidiana es formidable como escuela que es, pero es absolutamente absurdo tomarla como un fin en si misma.
Quienes toman la vida como un fin en si misma, tal como se vive diariamente, no han comprendido la necesidad de vivir espiritualmente para lograr una transformación radical de ellos mismos y de la sociedad. Desgraciadamente el rebaño humano vive mecánicamente, nunca han oído decir algo sobre la vida espiritual, sobre el trabajo interior. Cambiar es necesario, pero las gentes no saben como cambiar; sufren mucho y ni siquiera saben porque sufren.
viernes, 20 de mayo de 2011
REBELDÍA INTERIOR
REBELDÍA INTERIOR
Existe un punto en nuestro interior que jamás se encuentra en el pasado, ni tampoco en el futuro. Quien quiera descubrir ese punto misterioso, debe buscarlo aquí y ahora, dentro de si mismo, exactamente en este instante, ni un segundo adelante, ni un segundo atrás.
Los dos ejes, Vertical y Horizontal de esta Cruz -de la que hablamos en el espacio anterior- se encuentran en este punto. Nos hallamos pues de instante en instante ante dos caminos: el Horizontal y el Vertical. El eje Horizontal es muy "cursi", por ella andan "Vicente y toda la gente", "Villegas y todo el que llega","Don Raimundo y todo el mundo". El Vertical es diferente; es el camino de los rebeldes inteligentes, el de los Revolucionarios, el de los transformadores.
Cuando uno es consciente y obra apropiadamente en su vida de cada día, cuando vive de una manera atenta, sensible y plena, cuando no se identifica con todos los problemas y penas de la vida, de hecho va por la Senda Vertical.
Realmente, jamás resulta un trabajo fácil comprender las emociones negativas y que estas se disuelvan; perder toda identificación con nuestro propio tren de vida; dejar de identificarnos con problemas de toda índole, negocios, deudas, pago de letras, etc.
Por ejemplo, los desocupados, aquellos que por cualquier motivo han perdido el empleo, el trabajo, sufren por falta de dinero y desean olvidar su situación, dejar de preocuparse. Para ellos, dejar de identificarse con su propio problema resulta muy difícil.
Quienes sufren, quienes lloran, aquellos que han sido víctimas de alguna traición, de un mal pago en la vida, de una ingratitud, de una calumnia o de algún fraude, realmente se olvidan de sí mismos, de su real Ser íntimo. Se olvidan de vivir espiritualmente, que es ser consciente y obrar apropiadamente, y se se identifican completamente con sus circunstancias.
El ser conscientes y el obrar apropiadamente es la característica fundamental del Camino Vertical. Nadie puede caminar por la Senda de la Luz, si no vive espiritualmente.
Debemos ser conscientes del momento presente en el que nos encontramos. Necesitamos de aprender a vivir de instante en instante. Por ejemplo, una persona que se encuentra desesperada por algún problema sentimental, económico o político, obviamente se ha olvidado de vivir espiritualmente, y también se ha olvidado de sí misma.
Si esta persona se detiene un instante, si observa la situación y trata de ser consciente y de "recordarse" a sí mismo y luego se esfuerza en comprender el sentido de su situación y de su actitud, el trabajo que realiza le permitirá salir del sufrimiento y transformar sus circunstancias.
Si esta persona reflexiona un poco, si piensa en que todo pasa; en que la vida es ilusoria, fugaz y en que la muerte reduce a cenizas todas las vanidades del mundo... Si comprende que sus circunstancias, su problema, su sufrimiento, es sencillamente una llamada de la vida para que aprenda y crezca interiormente, y es una escena virtual que pronto se apaga, verá de repente, con sorpresa, que todo ha cambiado.
No es lo mejor reaccionar mecánicamente a las circunstancias de nuestra vida, sino que debemos vivir atentos, ser plenamente conscientes de lo que sucede y obrar adecuadamente.
El rebaño humano reacciona mecánicamente ante las diversas circunstancias de la vida. Pobres gentes, suelen convertirse siempre en víctimas. Cuando alguien les adula sonríen; cuando les humillan sufren. Insultan si se les insulta; hieren si se les hiere; nunca son libres; sus semejantes tienen poder para llevarles de la alegría a la tristeza, de la esperanza a la desesperación.
Cada persona de esas que van por el Camino Horizontal, se parece a un instrumento musical, donde cada uno de sus semejantes toca lo que le viene en gana.
Quien aprende a vivir conscientemente, a vivir íntimamente su Ser, a comprender y a obrar adecuadamente transforma la relación mecánica que tenía con la vida y entra en el "Camino Vertical". Esto representa un cambio fundamental en el Nivel de Ser, y es un resultado extraordinario de la vida espiritual.
La Página de la Vida
Existe un punto en nuestro interior que jamás se encuentra en el pasado, ni tampoco en el futuro. Quien quiera descubrir ese punto misterioso, debe buscarlo aquí y ahora, dentro de si mismo, exactamente en este instante, ni un segundo adelante, ni un segundo atrás.
Los dos ejes, Vertical y Horizontal de esta Cruz -de la que hablamos en el espacio anterior- se encuentran en este punto. Nos hallamos pues de instante en instante ante dos caminos: el Horizontal y el Vertical. El eje Horizontal es muy "cursi", por ella andan "Vicente y toda la gente", "Villegas y todo el que llega","Don Raimundo y todo el mundo". El Vertical es diferente; es el camino de los rebeldes inteligentes, el de los Revolucionarios, el de los transformadores.
Cuando uno es consciente y obra apropiadamente en su vida de cada día, cuando vive de una manera atenta, sensible y plena, cuando no se identifica con todos los problemas y penas de la vida, de hecho va por la Senda Vertical.
Realmente, jamás resulta un trabajo fácil comprender las emociones negativas y que estas se disuelvan; perder toda identificación con nuestro propio tren de vida; dejar de identificarnos con problemas de toda índole, negocios, deudas, pago de letras, etc.
Por ejemplo, los desocupados, aquellos que por cualquier motivo han perdido el empleo, el trabajo, sufren por falta de dinero y desean olvidar su situación, dejar de preocuparse. Para ellos, dejar de identificarse con su propio problema resulta muy difícil.
Quienes sufren, quienes lloran, aquellos que han sido víctimas de alguna traición, de un mal pago en la vida, de una ingratitud, de una calumnia o de algún fraude, realmente se olvidan de sí mismos, de su real Ser íntimo. Se olvidan de vivir espiritualmente, que es ser consciente y obrar apropiadamente, y se se identifican completamente con sus circunstancias.
El ser conscientes y el obrar apropiadamente es la característica fundamental del Camino Vertical. Nadie puede caminar por la Senda de la Luz, si no vive espiritualmente.
Debemos ser conscientes del momento presente en el que nos encontramos. Necesitamos de aprender a vivir de instante en instante. Por ejemplo, una persona que se encuentra desesperada por algún problema sentimental, económico o político, obviamente se ha olvidado de vivir espiritualmente, y también se ha olvidado de sí misma.
Si esta persona se detiene un instante, si observa la situación y trata de ser consciente y de "recordarse" a sí mismo y luego se esfuerza en comprender el sentido de su situación y de su actitud, el trabajo que realiza le permitirá salir del sufrimiento y transformar sus circunstancias.
Si esta persona reflexiona un poco, si piensa en que todo pasa; en que la vida es ilusoria, fugaz y en que la muerte reduce a cenizas todas las vanidades del mundo... Si comprende que sus circunstancias, su problema, su sufrimiento, es sencillamente una llamada de la vida para que aprenda y crezca interiormente, y es una escena virtual que pronto se apaga, verá de repente, con sorpresa, que todo ha cambiado.
No es lo mejor reaccionar mecánicamente a las circunstancias de nuestra vida, sino que debemos vivir atentos, ser plenamente conscientes de lo que sucede y obrar adecuadamente.
El rebaño humano reacciona mecánicamente ante las diversas circunstancias de la vida. Pobres gentes, suelen convertirse siempre en víctimas. Cuando alguien les adula sonríen; cuando les humillan sufren. Insultan si se les insulta; hieren si se les hiere; nunca son libres; sus semejantes tienen poder para llevarles de la alegría a la tristeza, de la esperanza a la desesperación.
Cada persona de esas que van por el Camino Horizontal, se parece a un instrumento musical, donde cada uno de sus semejantes toca lo que le viene en gana.
Quien aprende a vivir conscientemente, a vivir íntimamente su Ser, a comprender y a obrar adecuadamente transforma la relación mecánica que tenía con la vida y entra en el "Camino Vertical". Esto representa un cambio fundamental en el Nivel de Ser, y es un resultado extraordinario de la vida espiritual.
La Página de la Vida
jueves, 19 de mayo de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
Trasformar el sufrimiento en éxtasis
¡Queridos! Os pedimos que penséis en esto. ¿Es tu búsqueda de la iluminación, de la alegría y el entusiasmo de conectar cada vez más con lo que realmente eres? o ¿es mas bien una búsqueda para escapar del temor, del dolor y de la angustia del día a día? Te sugerimos que pienses en ello.
Date cuenta, amado, de que no hay escape. Mientras intentas deshacerte de, vencer a, liberarte de, empujar fuera de ti o soltar el temor, el dolor y la angustia, esa energía que gastas para apartar de ti algo, redirigirá hacia ti aquello de lo que procuras huir. Todo aquello a lo que te resistes persiste totalmente, y a todo aquello que invalidas le das poder completamente.
Eres realmente un gran cuerpo de energía electromagnética. Esto significa que cada una de tus aspectos: tu cuerpo físico, tu conciencia, tus pensamientos y creencias y tu ser emocional están entrelazados para crear un cuerpo de energía que se asemeja a un imán. Esta energía tiene una resonancia, una frecuencia vibratoria, que atrae hacia sí mismo aquello que encaja con su propia frecuencia.
En el día a día, creas en tu realidad percibida esas situaciones que reflejan tus propias creencias acerca de quien eres y de cómo es el Universo. Las frecuencias o las resonancias encajan entre sí. Así que si deseas producir un cambio en tu vida, debes entonces cambiar la frecuencia que eres.
Hemos dicho muchas veces que la iluminación o la capacidad de existir en el estado de la cuarta o quinta dimensión, como así lo llamáis, es el resultado natural de amar cada uno de tus aspectos incondicionalmente. Es decir que a través del amor incondicional cambias tu frecuencia. Esto no tiene porque ser una lucha. Es sencillamente una elección en cada momento presente. No hay píldoras, ni pociones mágicas, ni palabras mágicas, ni conjuros ni rituales. Hay sólo amor o temor. ¿Cuál escoges en cada instante?.
Claro que tu frecuencia cambia y fluctúa momento a momento. Cuando estás en un espacio amoroso y de aceptación, percibes tu realidad exterior con esa perspectiva. Aquellos que han experimentado momentos de epifanías o grandes ¡Ah ah!, se han preguntado por qué esta experiencia no se ha repetido más seguido, o por qué si la han experimentado una vez no puede ser así todo el tiempo. Bueno querido, es porque esa frecuencia no encaja con lo que eres la mayor parte del tiempo.
Los dos componentes poderosos de tu ser magnético son tus creencias acerca de ti mismo y las emociones conectadas a esas creencias. Las emociones son la base de tu poder creador. Cuando operas en tu día a día desde las emociones de temor basadas en la creencia de que no eres digno, de que eres insuficiente, de que no tienes poder, de que el amor es igual al dolor y de que el universo es un lugar peligroso y de condenación, entonces tus creaciones diarias reflejarán esto.
Sin embargo, como eres un poderoso y maravilloso Ser, cambias tu resonancia para crear cualquier cosa que desees. Todo empieza y termina contigo. Recuérdate tu verdad más grande. Eres en todo momento, sin importar lo que parezca, una expresión perfecta y eterna de la Creación. Eres Dios y Diosa jugando un maravilloso juego llamado ‘la vida humana ahora’.
El aspecto de ti que se olvida de esta verdad, el aspecto que cree y siente todo el temor, es solo un pequeño niño que vive dentro de ti. Aquel que, a pesar de olvidar la gran verdad, ama la totalidad de sí mismo absolutamente, aquel que ha luchado cada día de su vida para sobrevivir, aquel que siempre ha hecho lo mejor posible en cada circunstancia, es este pequeño aspecto de ti el que requiere plena atención, requiere tu compasión y amor incondicional.
Date cuenta, amado, de que no hay escape. Mientras intentas deshacerte de, vencer a, liberarte de, empujar fuera de ti o soltar el temor, el dolor y la angustia, esa energía que gastas para apartar de ti algo, redirigirá hacia ti aquello de lo que procuras huir. Todo aquello a lo que te resistes persiste totalmente, y a todo aquello que invalidas le das poder completamente.
Eres realmente un gran cuerpo de energía electromagnética. Esto significa que cada una de tus aspectos: tu cuerpo físico, tu conciencia, tus pensamientos y creencias y tu ser emocional están entrelazados para crear un cuerpo de energía que se asemeja a un imán. Esta energía tiene una resonancia, una frecuencia vibratoria, que atrae hacia sí mismo aquello que encaja con su propia frecuencia.
En el día a día, creas en tu realidad percibida esas situaciones que reflejan tus propias creencias acerca de quien eres y de cómo es el Universo. Las frecuencias o las resonancias encajan entre sí. Así que si deseas producir un cambio en tu vida, debes entonces cambiar la frecuencia que eres.
Hemos dicho muchas veces que la iluminación o la capacidad de existir en el estado de la cuarta o quinta dimensión, como así lo llamáis, es el resultado natural de amar cada uno de tus aspectos incondicionalmente. Es decir que a través del amor incondicional cambias tu frecuencia. Esto no tiene porque ser una lucha. Es sencillamente una elección en cada momento presente. No hay píldoras, ni pociones mágicas, ni palabras mágicas, ni conjuros ni rituales. Hay sólo amor o temor. ¿Cuál escoges en cada instante?.
Claro que tu frecuencia cambia y fluctúa momento a momento. Cuando estás en un espacio amoroso y de aceptación, percibes tu realidad exterior con esa perspectiva. Aquellos que han experimentado momentos de epifanías o grandes ¡Ah ah!, se han preguntado por qué esta experiencia no se ha repetido más seguido, o por qué si la han experimentado una vez no puede ser así todo el tiempo. Bueno querido, es porque esa frecuencia no encaja con lo que eres la mayor parte del tiempo.
Los dos componentes poderosos de tu ser magnético son tus creencias acerca de ti mismo y las emociones conectadas a esas creencias. Las emociones son la base de tu poder creador. Cuando operas en tu día a día desde las emociones de temor basadas en la creencia de que no eres digno, de que eres insuficiente, de que no tienes poder, de que el amor es igual al dolor y de que el universo es un lugar peligroso y de condenación, entonces tus creaciones diarias reflejarán esto.
Sin embargo, como eres un poderoso y maravilloso Ser, cambias tu resonancia para crear cualquier cosa que desees. Todo empieza y termina contigo. Recuérdate tu verdad más grande. Eres en todo momento, sin importar lo que parezca, una expresión perfecta y eterna de la Creación. Eres Dios y Diosa jugando un maravilloso juego llamado ‘la vida humana ahora’.
El aspecto de ti que se olvida de esta verdad, el aspecto que cree y siente todo el temor, es solo un pequeño niño que vive dentro de ti. Aquel que, a pesar de olvidar la gran verdad, ama la totalidad de sí mismo absolutamente, aquel que ha luchado cada día de su vida para sobrevivir, aquel que siempre ha hecho lo mejor posible en cada circunstancia, es este pequeño aspecto de ti el que requiere plena atención, requiere tu compasión y amor incondicional.
Apuntes sobre masculinidad (1). Construyendo nuevas identidades
Los estudios de género y de masculinidad han develado la existencia de una enorme tensión y angustia al interior de la subjetividad masculina. La realización de talleres sobre esta temática constituyen un ámbito donde se detecta la ausencia de educación integral y en consecuencia desconocimiento de la diversidad de identidades masculinas. La atención, tensión y avidez, se ve como necesidad, sin que el lenguaje logre expresarlo, puesto que es usado para defender su imagen.
Los estudios sobre la masculinidad comienzan a fines de la década del 70 en el hemisferio norte, siendo posteriores los desarrollados en Latinoamérica.
Hasta ese momento el pensamiento feminista definía la sexualidad masculina como agresiva, codificadora de las mujeres, dominadora, opresiva, de una doble moral sexual, considerando a las mujeres como víctimas y objetos de esta sexualidad masculina.
A partir de los estudios de género y de masculinidad especialmente, se comenzó a ver que existe una enorme y permanente tensión y angustia al interior de la subjetividad masculina.
Es así que surge la necesidad de conocer cómo se construyen las identidades masculinas, y para ello se aplica la misma regla que los estudios de género instituyeron en principio para la mujer: mujer se hace, no se nace; o sea el criterio de que ambos son resultado de una construcción social y no dados por la naturaleza.
También utilizan la idea de patriarcado pero ya no únicamente como una forma de sometimiento de la mujer, sino también como un sistema que implica la creación de la subjetividad masculina.
Ahora bien, la relación de estos estudios con el feminismo no siempre es clara o directa, en muchos casos se trata de especificar características de lo masculino con total prescindencia de la figura femenina y de su relación con esta. Entre los temas más abordados están la identidad sexual, el rol de proveedor, la paternidad, la afectividad, la tendencia a la violencia, la competitividad, etc. Se pone en evidencia que la masculinidad además de ser una construcción de privilegio, también impone prescripciones y obligaciones muy difíciles de cumplir. Datos que si bien implican la relación con uno y otra, en muchos casos son manejados sin establecer las forma o modalidad de esa relación.
En muchos casos daría la impresión de responder a un criterio que, aunque remozado, continúa siendo patriarcal, donde una vez más la visión queda centrada en el hombre, en el varón, en las consecuencias o modos de subjetivación que el sistema patriarcal implica para él en cuanto hombre. Se trataría de dar mayor amplitud o apertura a su personalidad, a establecer otros modos de relación consigo mismo y con los demás, como por ejemplo la aceptación e inclusión de orientaciones sexuales diferentes a la hétero. Esta visión pareciera tender a una superación del hombre, a la creación de lo que podríamos llamar una “nueva masculinidad” o “masculinidad alternativa” para diferenciarla de la “tradicional”, en las que resulta claro que el centro de la óptica es el hombre. Estos cambios, de producirse, implicarían otro modo de relación con el mundo y por lo tanto, con las mujeres, pero esto no pareciera ser el motivo central.
Estos estudios, especialmente con la inclusión de la diversidad sexual, de los estudios homosexuales, han llevado hacia una construcción pluralista, compleja de “los hombres”, en la que también intervienen variables como la clase, la edad, la pertenencia étnica, la orientación sexual, etc., que van
configurando masculinidades distintas.
Es así como postularon la existencia de la llamada masculinidad hegemónica que se impone como molde rígido a la subjetividad de hombres y mujeres y establece el modo de relación ente ambos. Esta masculinidad hegemónica es la que mejor encarna al sistema patriarcal y la que fija la posición dominante de los hombres y la subordinación de las mujeres. Este sometimiento no solamente implica a las mujeres sino a las minorías de todo tipo, ya fuere por orientación sexual, por etnia, por clase social, etc.
De este modo todas las formas de masculinidad hegemónica gozan de una cuota de poder sobre alguno de los sectores subordinados, y llegado el caso, hasta el varón con menos poder patriarcal puede tener una mujer a su servicio.
Este tipo de masculinidad también impone retos muchas veces inabordables en su totalidad y complejidad, el hombre debe: demostrarse a sí mismo y a los demás que no es mujer, que no es un niño y que no es homosexual, lo que supone una permanente puesta a prueba y lucha por la virilidad.
Esto tiene tres consecuencias principales:
La huida de lo femenino: es un componente generador de misoginia y que implica la negación de aquellos rasgos propios definidos culturalmente como femeninos y la acentuación de los considerados masculinos. En esta construcción de la masculinidad, las mujeres son identificadas con lo irracional -emociones, sexualidad, naturaleza, “misterio”- y por eso mismo con lo que debe ser sometido y controlado por la racionalidad masculina.
La homofobia: es el temor a la homosexualidad y/o a ser considerado tal, por ser considerada un modo de feminización. Implica la represión de todos aquellos rasgos de personalidad que se consideran tales y la violencia hacia los homosexuales como una forma de diferenciación.
La homosociabilidad: implica la segregación del grupo de las mujeres, el mantenerse distante y de ese modo evitar ser considerado como tal, y al mismo tiempo una búsqueda de validación masculina entre pares.
Todos estos elementos hacen pensar que la construcción de la masculinidad tradicional esta basada en una negación primaria, parte de la reafirmación de aquello que no es mujer. Freud al desarrollar el mito edípico consideró un momento fundamental en el desarrollo del varón el momento en que logra separarse de su madre e identificarse con su padre.
La virilidad patriarcal también implica un modo de relación con el propio cuerpo que debe distanciarse de la relación que mantienen las mujeres con el suyo -aunque últimamente con la emergencia del metrosexual esto este cambiando. El macho debe tratar su cuerpo con dureza, no escuchando sus reclamos, con desaprensión, llegando a exponerse a situaciones de real peligro. El cuerpo es valorado como arma, como factor de fortaleza física para competir o contraponerse a otros varones, es el cuerpo del guerrero, del atleta, del que se “las banca”.
El cuerpo masculino es el de la modernidad occidental y cristiana que toma como herramienta intelectual al dualismo cartesiano entre mente y cuerpo, la mente como instancia del ser y el cuerpo como objeto separado que debe ser sometido y controlado por esta mente entrenada y disciplinada. Es la ruptura con el cuerpo el que es vivido como ajeno, distante y distinto y sede de impulsos extraños que para el varón se definen como incontrolables y que lo pueden conducir a desastres como el “crimen pasional”.
Lejos esta de estos varones la idea del placer total del cuerpo, de la exploración de la propia sensibilidad y del goce presente. El placer queda únicamente reducido a una sexualidad rígida, heterosexual, genital y penetrativa, reproductiva, de conquista y rendimiento, desgajada de su relación con deseos y emociones. Sexualidad separada de lo afectivo sensible, de ahí que un sector muy importante de los varones no conozca un orgasmo que implique algo más allá del placer fisiológico al momento de la eyaculación.
Paralelamente el cuerpo de la mujer también es extrañado, separado del ser, convertido en objeto reproductivo o erótico del deseo sexual masculino. Pero como la sexualidad y el ser femenino son por definición lo peligroso, lo nunca totalmente dominado y sometido (de ahí que en esta lógica a veces sea necesario llegar a la agresión física o al feminicidio para lograr estos fines) la búsqueda sexual no es solamente una búsqueda de placer, sino una forma de aplacar ansiedades, de aumentar la autoestima, de confirmar la masculinidad.
Esto esta relacionado fundamentalmente con el modo de producción de la sexualidad de nuestra sociedad, determinado por la heterosexualidad y procreación normativas. La falta de una educación sexual integral desde los primeros años de vida apuntan a este resultado, a mantener a la persona en estado de ignorancia respecto de sus posibilidades, a sostener la idea de tabú, y al mismo tiempo implicando la idea de “misterio” y/o “peligro” en todo lo relacionado con la sexualidad. Peligro que muchas veces se concreta precisamente por la falta de educación de nuestros jóvenes.
Por Alberto B. Ilieff
Continuará...
Los estudios sobre la masculinidad comienzan a fines de la década del 70 en el hemisferio norte, siendo posteriores los desarrollados en Latinoamérica.
Hasta ese momento el pensamiento feminista definía la sexualidad masculina como agresiva, codificadora de las mujeres, dominadora, opresiva, de una doble moral sexual, considerando a las mujeres como víctimas y objetos de esta sexualidad masculina.
A partir de los estudios de género y de masculinidad especialmente, se comenzó a ver que existe una enorme y permanente tensión y angustia al interior de la subjetividad masculina.
Es así que surge la necesidad de conocer cómo se construyen las identidades masculinas, y para ello se aplica la misma regla que los estudios de género instituyeron en principio para la mujer: mujer se hace, no se nace; o sea el criterio de que ambos son resultado de una construcción social y no dados por la naturaleza.
También utilizan la idea de patriarcado pero ya no únicamente como una forma de sometimiento de la mujer, sino también como un sistema que implica la creación de la subjetividad masculina.
Ahora bien, la relación de estos estudios con el feminismo no siempre es clara o directa, en muchos casos se trata de especificar características de lo masculino con total prescindencia de la figura femenina y de su relación con esta. Entre los temas más abordados están la identidad sexual, el rol de proveedor, la paternidad, la afectividad, la tendencia a la violencia, la competitividad, etc. Se pone en evidencia que la masculinidad además de ser una construcción de privilegio, también impone prescripciones y obligaciones muy difíciles de cumplir. Datos que si bien implican la relación con uno y otra, en muchos casos son manejados sin establecer las forma o modalidad de esa relación.
En muchos casos daría la impresión de responder a un criterio que, aunque remozado, continúa siendo patriarcal, donde una vez más la visión queda centrada en el hombre, en el varón, en las consecuencias o modos de subjetivación que el sistema patriarcal implica para él en cuanto hombre. Se trataría de dar mayor amplitud o apertura a su personalidad, a establecer otros modos de relación consigo mismo y con los demás, como por ejemplo la aceptación e inclusión de orientaciones sexuales diferentes a la hétero. Esta visión pareciera tender a una superación del hombre, a la creación de lo que podríamos llamar una “nueva masculinidad” o “masculinidad alternativa” para diferenciarla de la “tradicional”, en las que resulta claro que el centro de la óptica es el hombre. Estos cambios, de producirse, implicarían otro modo de relación con el mundo y por lo tanto, con las mujeres, pero esto no pareciera ser el motivo central.
Estos estudios, especialmente con la inclusión de la diversidad sexual, de los estudios homosexuales, han llevado hacia una construcción pluralista, compleja de “los hombres”, en la que también intervienen variables como la clase, la edad, la pertenencia étnica, la orientación sexual, etc., que van
configurando masculinidades distintas.
Es así como postularon la existencia de la llamada masculinidad hegemónica que se impone como molde rígido a la subjetividad de hombres y mujeres y establece el modo de relación ente ambos. Esta masculinidad hegemónica es la que mejor encarna al sistema patriarcal y la que fija la posición dominante de los hombres y la subordinación de las mujeres. Este sometimiento no solamente implica a las mujeres sino a las minorías de todo tipo, ya fuere por orientación sexual, por etnia, por clase social, etc.
De este modo todas las formas de masculinidad hegemónica gozan de una cuota de poder sobre alguno de los sectores subordinados, y llegado el caso, hasta el varón con menos poder patriarcal puede tener una mujer a su servicio.
Este tipo de masculinidad también impone retos muchas veces inabordables en su totalidad y complejidad, el hombre debe: demostrarse a sí mismo y a los demás que no es mujer, que no es un niño y que no es homosexual, lo que supone una permanente puesta a prueba y lucha por la virilidad.
Esto tiene tres consecuencias principales:
La huida de lo femenino: es un componente generador de misoginia y que implica la negación de aquellos rasgos propios definidos culturalmente como femeninos y la acentuación de los considerados masculinos. En esta construcción de la masculinidad, las mujeres son identificadas con lo irracional -emociones, sexualidad, naturaleza, “misterio”- y por eso mismo con lo que debe ser sometido y controlado por la racionalidad masculina.
La homofobia: es el temor a la homosexualidad y/o a ser considerado tal, por ser considerada un modo de feminización. Implica la represión de todos aquellos rasgos de personalidad que se consideran tales y la violencia hacia los homosexuales como una forma de diferenciación.
La homosociabilidad: implica la segregación del grupo de las mujeres, el mantenerse distante y de ese modo evitar ser considerado como tal, y al mismo tiempo una búsqueda de validación masculina entre pares.
Todos estos elementos hacen pensar que la construcción de la masculinidad tradicional esta basada en una negación primaria, parte de la reafirmación de aquello que no es mujer. Freud al desarrollar el mito edípico consideró un momento fundamental en el desarrollo del varón el momento en que logra separarse de su madre e identificarse con su padre.
La virilidad patriarcal también implica un modo de relación con el propio cuerpo que debe distanciarse de la relación que mantienen las mujeres con el suyo -aunque últimamente con la emergencia del metrosexual esto este cambiando. El macho debe tratar su cuerpo con dureza, no escuchando sus reclamos, con desaprensión, llegando a exponerse a situaciones de real peligro. El cuerpo es valorado como arma, como factor de fortaleza física para competir o contraponerse a otros varones, es el cuerpo del guerrero, del atleta, del que se “las banca”.
El cuerpo masculino es el de la modernidad occidental y cristiana que toma como herramienta intelectual al dualismo cartesiano entre mente y cuerpo, la mente como instancia del ser y el cuerpo como objeto separado que debe ser sometido y controlado por esta mente entrenada y disciplinada. Es la ruptura con el cuerpo el que es vivido como ajeno, distante y distinto y sede de impulsos extraños que para el varón se definen como incontrolables y que lo pueden conducir a desastres como el “crimen pasional”.
Lejos esta de estos varones la idea del placer total del cuerpo, de la exploración de la propia sensibilidad y del goce presente. El placer queda únicamente reducido a una sexualidad rígida, heterosexual, genital y penetrativa, reproductiva, de conquista y rendimiento, desgajada de su relación con deseos y emociones. Sexualidad separada de lo afectivo sensible, de ahí que un sector muy importante de los varones no conozca un orgasmo que implique algo más allá del placer fisiológico al momento de la eyaculación.
Paralelamente el cuerpo de la mujer también es extrañado, separado del ser, convertido en objeto reproductivo o erótico del deseo sexual masculino. Pero como la sexualidad y el ser femenino son por definición lo peligroso, lo nunca totalmente dominado y sometido (de ahí que en esta lógica a veces sea necesario llegar a la agresión física o al feminicidio para lograr estos fines) la búsqueda sexual no es solamente una búsqueda de placer, sino una forma de aplacar ansiedades, de aumentar la autoestima, de confirmar la masculinidad.
Esto esta relacionado fundamentalmente con el modo de producción de la sexualidad de nuestra sociedad, determinado por la heterosexualidad y procreación normativas. La falta de una educación sexual integral desde los primeros años de vida apuntan a este resultado, a mantener a la persona en estado de ignorancia respecto de sus posibilidades, a sostener la idea de tabú, y al mismo tiempo implicando la idea de “misterio” y/o “peligro” en todo lo relacionado con la sexualidad. Peligro que muchas veces se concreta precisamente por la falta de educación de nuestros jóvenes.
Por Alberto B. Ilieff
Continuará...
El Cambio en la Sociedad por Krishnamurti
EL CAMBIO en la sociedad es de importancia secundaria; eso ocurrirá de forma natural e inevitable cuando, como seres humanos, realicemos ese cambio en nosotros mismos.»
Estábamos considerando la extraordinaria complejidad de la vida diaria, la lucha, el conflicto, la desdicha y la confusión en que nos hallamos. Hasta que no comprendamos realmente la naturaleza y la estructura de esta complejidad, como estamos presos en esa trampa, no habrá libertad: ni la libertad para inquirir, ni la libertad que nos llega con gran júbilo y en la cual se manifiesta la entrega total de uno mismo. Tal libertad no es posible si existe alguna forma de temor, bien sea superficialmente o en las profundidades recónditas de nuestra mente. Señalamos ya la relación entre el temor, el placer y el deseo, y que para comprender el temor tenemos que comprender también la naturaleza del placer.
Esta mañana hablaremos del centro, del cual provienen nuestra vida y nuestras actividades, y también si es posible cambiar ese centro. Porque evidentemente es necesario un cambio, una transformación, una revolución interna. Para realizar esa transformación tenemos que examinar con cuidado lo que es nuestra vida, sin escapar de ella, sin distraernos con creencias y aseveraciones teóricas, sino observando muy bien lo que nuestra vida es en realidad, y viendo si es posible transformarla por completo. Con esa transformación puede que afectemos la naturaleza y la cultura de la sociedad. Tiene que ocurrir un cambio en la sociedad, porque la maldad y la injusticia social son tan grandes, es tan vergonzosa la farsa del culto religioso… Pero el cambio en la sociedad es de importancia secundaria, eso ocurrirá de forma natural e inevitable, cuando como seres humanos, que se relacionan entre sí, realicemos ese cambio en nosotros mismos.
A lo largo de esta mañana vamos a considerar tres cosas esenciales. ¿Qué es vivir nuestra vida cotidiana? ¿Qué es la compasión, el amor? Y la tercera, ¿qué es la muerte? Las tres están íntimamente relacionadas; al comprender una comprenderemos las otras dos. Según hemos visto, no podemos tomar fragmentos de la vida, escoger una parte de la vida que consideramos valiosa o que nos atrae, o que nuestras inclinaciones reclaman con vehemencia. O tomamos la totalidad de la vida –en la cual están involucrados la muerte, el amor y el vivir–, o tan sólo tomamos un fragmento de ella que pueda parecer satisfactorio, pero que inevitablemente acarreará mayor confusión. Tenemos, pues, que tomarla en su totalidad, y al considerar lo que es el vivir, debemos tener en cuenta que estamos discutiendo sobre algo que es total, sano y sagrado.
Podemos observar que en las relaciones de la vida diaria hay conflicto, sufrimiento y dolor; dependemos de otro constantemente, y en esta dependencia existe la autocompasión y la comparación. A eso le llamamos vivir. Permítanme volver a repetir que no nos ocupamos de teorías, que no difundimos ninguna ideología, porque es obvio que las ideologías, cualesquiera que sean, no tienen valor, al contrario, acarrean mayor confusión y mayor conflicto. No estamos recreándonos con opiniones, evaluaciones, o censuras. Estamos interesados únicamente en observar lo que de verdad ocurre para ver si eso puede ser transformado.
Podemos ver claramente cuán contradictoria y confusa es nuestra vida cotidiana; tal como la vivimos ahora, carece absolutamente de sentido. Es posible inventarle un significado; los intelectuales realmente le inventan un sentido a la vida, y la gente lo acepta. Pero ese sentido puede ser una filosofía muy ingeniosa, que es creada de la nada. Mientras que si únicamente nos interesa “lo que es”, sin inventarle algún significado, o sin escapar, y sin caer en teorías o ideologías, si estamos tremendamente alerta, entonces la mente es capaz de enfrentarse a “lo que es”. Las teorías y las creencias no cambian nuestra vida; el hombre las ha sustentado durante miles de años y no ha cambiado; quizás le han dado un pulimento superficial; quizás sea un poco menos salvaje, pero es todavía brutal, violento, caprichoso, incapaz de mantener la seriedad. Vivimos una vida de gran sufrimiento desde el instante en que nacemos hasta que morimos. Ése es un hecho. Y ninguna teoría especulativa sobre ese hecho podrá afectarlo. Lo que realmente afecta a “lo que es” es la capacidad, la energía, la intensidad, la pasión con que miramos ese hecho. Y no podemos tener pasión e intensidad si la mente está persiguiendo alguna ilusión, alguna ideología especulativa. Estamos examinando algo más bien complejo para lo cual necesitamos toda nuestra energía, toda nuestra atención, no sólo mientras estamos en este recinto, sino también a través de la vida, si es que somos algo serios. Lo que nos interesa es cambiar “lo que es”, el sufrimiento, el conflicto, la violencia, la dependencia de otro, no la dependencia del que vende víveres, del médico, o del cartero, sino la dependencia en nuestra relación con otro, tanto psicológica como psicosomáticamente. Esa dependencia de otro siempre engendra miedo: mientras yo dependa de usted para mi sostén, emocional, psicológica o espiritualmente, soy su esclavo y, por lo tanto, tengo temor. Ése es un hecho. La mayoría de los seres humanos dependen de otro, y en esa dependencia está la autocompasión, que nace de la comparación. De manera que donde haya dependencia psicológica de otro –de la esposa, o del esposo–, tendrá que haber no sólo temor y placer, sino también el sufrimiento que éstos generan. Espero que estén observando esto en ustedes mismos, y no meramente escuchando al que les habla.
Ustedes saben que hay dos maneras de escuchar: escuchar a la ligera, como se escucha una serie de ideas, estando de acuerdo o en desacuerdo con ellas; y hay otra manera de hacerlo, que consiste no sólo en escuchar las palabras y el significado de éstas, sino también lo que está realmente ocurriendo en ustedes mismos. Si escuchamos así, entonces lo que dice el que habla guarda relación con lo que están escuchando dentro de ustedes mismos. Entonces no están tan sólo escuchándome a mí –lo que no tiene la menor importancia–, sino todo el contenido de su ser. Y si están escuchando así con intensidad, al mismo tiempo y en el mismo nivel, entonces ustedes y yo participamos juntos en lo que está realmente ocurriendo. Entonces tendrán ustedes la pasión que va a transformar aquello “que es”. Pero si no escuchan de esa manera, con toda la mente, con todo el corazón, entonces una reunión de esta clase carece totalmente de sentido.
Al comprender “lo que es”, la vida terrible que realmente llevamos, nos damos cuenta de que vivimos en aislamiento, pues aunque tengamos mujer e hijos, existe un proceso autoaislante que está operando dentro de uno mismo. Aun cuando vivan juntos en la misma casa, la esposa, la amiga o el amigo, cada cual está realmente aislado, con sus propias ambiciones y temores y su propio sufrimiento. El vivir de esa forma se llama relación. Repito, éste es un hecho; él tiene una imagen de ella, y ella tiene una imagen de él, y cada uno tiene su propia imagen de sí mismo. La relación que se produce es entre esas imágenes, pero ésa no es una relación verdadera. Tenemos, pues, que averiguar cómo se elaboran esas imágenes, cómo se crean, por qué habrían de existir, y lo que significaría vivir sin esas imágenes. No sé si ustedes han considerado alguna vez si es posible una vida en la que no haya imágenes, creencias, y qué significaría vivir sin ellas. Vamos a averiguarlo.
Tenemos muchas experiencias todo el tiempo y podemos ser, o no ser conscientes de ellas. Cada experiencia deja una huella; esas huellas se van fortaleciendo día tras día y se convierten en la imagen. Tan pronto alguien nos insulta, ya hemos formado una imagen del otro. O si alguien nos adula, otra vez se forma una imagen. Inevitablemente cada reacción genera una imagen. ¿Es posible que, una vez creada, esa imagen cese?
Para que una imagen cese, tenemos primero que averiguar cómo se forma; y si no respondemos adecuadamente a cualquier reto, es inevitable que el residuo deje una imagen. Si me llama tonto, inmediatamente usted se convierte en mi enemigo, o usted no me agrada. Cuando me llama tonto, tengo que estar intensamente alerta en ese momento, sin elegir, sin condenar, simplemente escuchando lo que usted dice. Si no reacciono emocionalmente a su aseveración, entonces no se forma imagen alguna.
Tenemos que estar, pues, atentos a la reacción, sin darle oportunidad de que arraigue, porque en cuanto la reacción echa raíces, ha formado ya una imagen. Ahora le pregunto: ¿puede usted hacerlo? Para hacerlo necesita prestar atención –no simplemente ir divagando como en sueños por la vida–, prestar atención en el momento del reto, con todo su ser, escuchando con su corazón y con su mente, de manera que vea con claridad lo que se está diciendo: ya sea un insulto, o una adulación, o una opinión sobre usted. Entonces verá que no existe imagen alguna. La imagen se forma siempre de lo que ha ocurrido en el pasado. Si es placentera, la conservamos. Si es dolorosa, deseamos deshacernos de ella. De manera que surge el deseo; una cosa deseamos retenerla, y la otra deseamos rechazarla; y del deseo nace el conflicto. Si nos damos cuenta de todo esto, prestándole atención sin elección alguna, simplemente observando, entonces podremos descubrir la verdad por nosotros mismos, y no viviremos de acuerdo con algún psicólogo o algún sacerdote, o algún médico. Si queremos descubrir la verdad tenemos que estar completamente libres de todo eso, y estar solos. Estar solo es dar la espalda a la sociedad. Si ustedes se han observado con detenimiento, verán que una parte de su cerebro, la cual ha evolucionado a lo largo de muchos miles de años, es el pasado, y que el pasado es la experiencia, la memoria. En ese pasado hay seguridad. Espero que estén observando todo esto en ustedes mismos. El pasado responde siempre inmediatamente, y el demorar la respuesta del pasado cuando afrontamos un reto, de manera que haya un intervalo entre el reto y la respuesta, es lo que pone fin a la imagen. Si no hacemos esto, estaremos viviendo siempre en el pasado. Somos el pasado, y en el pasado no hay libertad. Ésa es, pues, nuestra vida, una batalla constante, en la cual el pasado, modificado por el presente, se mueve hacia el futuro, que es todavía el movimiento del pasado, aunque modificado. Mientras exista ese movimiento, el hombre nunca podrá ser libre, siempre estará en conflicto, en sufrimiento, en confusión, en desgracia. ¿Puede demorarse la respuesta del pasado de manera que no ocurra la formación inmediata de una imagen?
Tenemos que mirar la vida como es, mirar la confusión y la miseria interminables, y el escape de eso hacia alguna superstición religiosa, o hacia la adoración del Estado, o hacia varias formas de entendimiento. Tenemos que mirar cómo escapamos hacia la neurosis, porque una neurosis ofrece un extraordinario sentido de seguridad. El hombre que “cree” es neurótico; el hombre que adora una imagen es neurótico. En esas formas de neurosis hay gran seguridad. Pero así no se llega a ninguna revolución radical en nosotros mismos. Para lograrla tenemos que observar sin elección, sin distorsión alguna del deseo, o del placer o del dolor, sólo observar realmente lo que somos, sin escapes. Pero no le demos nombre a lo que veamos, tan sólo observemos. Entonces tendremos la pasión, la energía para observar, y en esa observación se realiza un cambio tremendo.
¿Qué es el amor? Hablamos mucho de él: amor a Dios, amor a la humanidad, amor a la patria, amor a la familia. Pero extrañamente, unido a ese amor va el odio. Usted ama a su Dios y odia al Dios de otro, usted ama su patria, su familia, pero está en contra de la familia de otro, en contra de otra nación. Y en todo el mundo, el amor está asociado más o menos con el sexo. No estamos condenando, ni juzgando, ni evaluando; sólo observamos lo que está realmente ocurriendo, y si usted sabe cómo observar, el hacerlo le infunde una tremenda energía.
¿Qué es amor y qué es compasión? La palabra “compasión” significa pasión por todo el mundo, interesarse por todo, incluso por los animales que matamos para comer. Primero miremos lo que realmente es –no lo que debe ser– viendo lo que realmente es en la vida diaria. ¿Sabemos lo que significa amor, o únicamente conocemos el placer y el deseo, los cuales llamamos amor? Desde luego, con el placer, con el deseo, va la ternura, el cuidado, el afecto, etc. ¿Es, pues, el amor placer, deseo? Aparentemente lo es para la mayoría de nosotros. Uno depende de su esposa, uno ama a su esposa, no obstante, si ella se fija en alguna otra persona, uno se siente encolerizado, frustrado, infeliz; y en última instancia está el tribunal para divorcios. ¡Eso es lo que llamamos amor! Pero si su esposa muere, se busca otra, porque es muy grande la dependencia. Uno nunca pregunta por qué depende de otro. (Hablo de dependencia psicológica.) Si lo observa, verá allá en lo profundo, cuán solo está, cuán frustrado e infeliz es. No sabe qué hacer con esa soledad, ese aislamiento, que es una forma de suicidio. Y, por lo tanto, al no saber qué hacer, depende de alguien o de algo. Esa dependencia le proporciona gran comodidad y compañía, pero cuando esa compañía es ligeramente alterada, uno se torna celoso, furioso. ¿Mandarían ustedes a sus hijos a la guerra si los amaran? ¿Les darían la clase de educación que ahora reciben, educándolos sólo técnicamente, para ayudarles a conseguir un empleo, para aprobar algunos exámenes e ignorar el resto de la totalidad de esta vida maravillosa? Los cuidan con tanto esmero hasta que llegan a tener cinco años y luego los echan a los lobos. Eso es lo que llamamos amor. ¿Existe el amor cuando hay violencia, odio, antagonismo? ¿Qué haremos, pues? Dentro de esta violencia y odio está nuestra virtud y nuestra moralidad; cuando rechacemos eso, entonces seremos virtuosos. Eso significa ver todas las implicaciones de lo que es el amor, valernos por nosotros mismos y ser capaces de amar. Ustedes escuchan esto porque saben que es la verdad. Si no lo viven, la verdad se convierte en veneno; si oyen algo verdadero y lo abandonan, eso trae otra contradicción en la vida y, por lo tanto, mayor desdicha. Escuchen, pues, con su corazón y con toda su mente; o no escuchen nada. Pero como se hallan aquí, espero que estén escuchando.
El amor no es lo contrario de ninguna otra cosa. No es lo opuesto del odio, ni de la violencia. Aunque no dependamos de alguien y vivamos muy virtuosamente –colaborando en la asistencia social, manifestándonos por las calles–, si no tenemos amor, todo eso carece por completo de valor. Si amamos, entonces podemos hacer lo que nos plazca. El hombre que ama no comete errores, y si comete alguno, lo corrige inmediatamente. Un hombre que ama no siente celos, ni remordimientos, para él no existe el perdón, porque en ningún momento surge algo que sea motivo de perdón. Todo esto requiere una investigación profunda, gran cuidado y atención. Pero estamos presos en la trampa de la sociedad moderna; hemos creado esa trampa nosotros mismos, y si alguien nos señala ese hecho, no lo tenemos en cuenta. De manera que siguen las guerras y el odio.
Desearía saber qué piensan ustedes acerca de la muerte; no teóricamente, sino lo que en realidad significa para ustedes; no como algo que ha de llegar inevitablemente, bien sea por accidente, debido a una enfermedad o a la vejez. Eso le ocurre a todo el mundo: en la vejez nos entran las pretensiones de actuar como si fuéramos jóvenes. Todas las teorías, todas las esperanzas significan que estamos desesperados; y en nuestra desesperación buscamos algo que nos dé alguna esperanza. ¿Ha observado usted su desesperanza para ver por qué existe? Existe porque uno se compara con otro, porque uno desea alcanzar una meta, convertirse en algo, ser, realizarse.
Una de las cosas extrañas de la vida es que estamos condicionados por el verbo “ser”. Porque en él existe el pasado, el presente y el futuro. Todo el condicionamiento religioso está basado en ese verbo “ser”; en él tienen su fundamento el cielo y el infierno, todas las creencias, todos los salvadores, todos los excesos. ¿Puede un ser humano vivir sin ese verbo que significa vivir y no tener pasado ni futuro? No significa “vivir en el presente”; ustedes no saben lo que significa vivir en el presente. Para vivir completamente en el presente tenemos que saber cuál es la naturaleza y la estructura del pasado: que es uno mismo. Tenemos que conocernos a nosotros mismos de una manera tan completa que no haya ningún rincón oculto; ese “nosotros mismos” es el pasado, y se nutre del verbo “ser” que es llegar a ser, realizarse, recordar. Averigüemos lo que significa vivir sin ese verbo en el mundo psicológico, interno.
¿Qué significa la muerte? ¿Por qué todos la tememos tanto? En Asia la gente cree en la reencarnación; en eso encuentran gran esperanza –no sé por qué– y la gente continúa hablando y escribiendo sobre ella. ¿Qué es lo que se va a encarnar? ¿Todo el pasado, toda la desdicha, toda la confusión, todo lo que somos ahora? Creemos que “el yo” (aquí se usa la palabra “alma”) es algo permanente. ¿Es que existe algo en la vida que sea permanente? Nos gustaría tener algo permanente, y por ese motivo colocamos la muerte a distancia y separada de nosotros, nunca la miramos, porque nos atemoriza. Luego tenemos “el tiempo”, el tiempo entre lo que es y lo que inevitablemente ocurrirá, O bien proyectamos nuestras vidas al mañana y continuamos como estamos ahora, esperando que ocurra alguna clase de resurrección, o bien morimos cada día. Morimos cada día para nosotros mismos, para nuestra desdicha, para nuestro sufrimiento; nos despojamos de esa carga cada día de manera que nuestra mente sea fresca, joven e inocente. La palabra “inocencia” significa “incapaz de ser herida”. Tener una mente que no pueda ser herida no quiere decir que haya desarrollado mucha resistencia; al contrario, una mente así está muriendo para todo lo que ha conocido donde ha habido conflicto, placer y dolor. Sólo entonces la mente es inocente; eso quiere decir que puede amar. No es posible que amemos con la memoria; el amor no es cosa del recuerdo, del tiempo.
De manera que el amor, la muerte y el vivir no son cosas separadas, sino una unidad total, y en esa unidad está la sensatez. Esa sensatez no puede existir si hay odio, ira, celos, y cuando hay dependencia, la cual engendra el temor. Cuando hay sensatez, la vida se vuelve sagrada; hay gran júbilo y podemos hacer lo que queramos; y lo que entonces hacemos es válido y virtuoso.
No conocemos todo esto; sólo conocemos nuestra miseria, y como nada sabemos, tratamos de escapar. Si por lo menos dejáramos de escapar para que pudiéramos realmente observar, evitando movernos siquiera un ápice de “lo que es”, sin nombrarlo, condenarlo o juzgarlo, de manera que sólo pudiéramos observarlo. Para observar algo se requiere interés, y tener interés significa tener compasión. Con una vida tan espléndida y completa, se puede entonces participar en algo de lo que hablaremos mañana, o sea, la meditación. Sin haber establecido esa base, la meditación es mera autohipnosis. Establecer esa base significa que hemos comprendido esta vida extraordinaria, por lo que tenemos una mente sin conflicto y llevamos una vida en la que hay compasión, belleza y, por lo tanto, orden. No se trata del orden de un programa, sino el orden que surge cuando comprendemos lo que es el desorden: y nuestra vida es eso. Nuestra vida está en desorden. El desorden es contradicción, el conflicto de los opuestos. Cuando comprendemos ese desorden que hay en nosotros mismos, entonces de dicha comprensión surge el orden, el orden que es preciso, matemático, en el que no hay distorsión. Todo esto requiere una mente meditativa, una mente que es capaz de observar en silencio.
Más allá de la Violencia, © KFT
Estábamos considerando la extraordinaria complejidad de la vida diaria, la lucha, el conflicto, la desdicha y la confusión en que nos hallamos. Hasta que no comprendamos realmente la naturaleza y la estructura de esta complejidad, como estamos presos en esa trampa, no habrá libertad: ni la libertad para inquirir, ni la libertad que nos llega con gran júbilo y en la cual se manifiesta la entrega total de uno mismo. Tal libertad no es posible si existe alguna forma de temor, bien sea superficialmente o en las profundidades recónditas de nuestra mente. Señalamos ya la relación entre el temor, el placer y el deseo, y que para comprender el temor tenemos que comprender también la naturaleza del placer.
Esta mañana hablaremos del centro, del cual provienen nuestra vida y nuestras actividades, y también si es posible cambiar ese centro. Porque evidentemente es necesario un cambio, una transformación, una revolución interna. Para realizar esa transformación tenemos que examinar con cuidado lo que es nuestra vida, sin escapar de ella, sin distraernos con creencias y aseveraciones teóricas, sino observando muy bien lo que nuestra vida es en realidad, y viendo si es posible transformarla por completo. Con esa transformación puede que afectemos la naturaleza y la cultura de la sociedad. Tiene que ocurrir un cambio en la sociedad, porque la maldad y la injusticia social son tan grandes, es tan vergonzosa la farsa del culto religioso… Pero el cambio en la sociedad es de importancia secundaria, eso ocurrirá de forma natural e inevitable, cuando como seres humanos, que se relacionan entre sí, realicemos ese cambio en nosotros mismos.
A lo largo de esta mañana vamos a considerar tres cosas esenciales. ¿Qué es vivir nuestra vida cotidiana? ¿Qué es la compasión, el amor? Y la tercera, ¿qué es la muerte? Las tres están íntimamente relacionadas; al comprender una comprenderemos las otras dos. Según hemos visto, no podemos tomar fragmentos de la vida, escoger una parte de la vida que consideramos valiosa o que nos atrae, o que nuestras inclinaciones reclaman con vehemencia. O tomamos la totalidad de la vida –en la cual están involucrados la muerte, el amor y el vivir–, o tan sólo tomamos un fragmento de ella que pueda parecer satisfactorio, pero que inevitablemente acarreará mayor confusión. Tenemos, pues, que tomarla en su totalidad, y al considerar lo que es el vivir, debemos tener en cuenta que estamos discutiendo sobre algo que es total, sano y sagrado.
Podemos observar que en las relaciones de la vida diaria hay conflicto, sufrimiento y dolor; dependemos de otro constantemente, y en esta dependencia existe la autocompasión y la comparación. A eso le llamamos vivir. Permítanme volver a repetir que no nos ocupamos de teorías, que no difundimos ninguna ideología, porque es obvio que las ideologías, cualesquiera que sean, no tienen valor, al contrario, acarrean mayor confusión y mayor conflicto. No estamos recreándonos con opiniones, evaluaciones, o censuras. Estamos interesados únicamente en observar lo que de verdad ocurre para ver si eso puede ser transformado.
Podemos ver claramente cuán contradictoria y confusa es nuestra vida cotidiana; tal como la vivimos ahora, carece absolutamente de sentido. Es posible inventarle un significado; los intelectuales realmente le inventan un sentido a la vida, y la gente lo acepta. Pero ese sentido puede ser una filosofía muy ingeniosa, que es creada de la nada. Mientras que si únicamente nos interesa “lo que es”, sin inventarle algún significado, o sin escapar, y sin caer en teorías o ideologías, si estamos tremendamente alerta, entonces la mente es capaz de enfrentarse a “lo que es”. Las teorías y las creencias no cambian nuestra vida; el hombre las ha sustentado durante miles de años y no ha cambiado; quizás le han dado un pulimento superficial; quizás sea un poco menos salvaje, pero es todavía brutal, violento, caprichoso, incapaz de mantener la seriedad. Vivimos una vida de gran sufrimiento desde el instante en que nacemos hasta que morimos. Ése es un hecho. Y ninguna teoría especulativa sobre ese hecho podrá afectarlo. Lo que realmente afecta a “lo que es” es la capacidad, la energía, la intensidad, la pasión con que miramos ese hecho. Y no podemos tener pasión e intensidad si la mente está persiguiendo alguna ilusión, alguna ideología especulativa. Estamos examinando algo más bien complejo para lo cual necesitamos toda nuestra energía, toda nuestra atención, no sólo mientras estamos en este recinto, sino también a través de la vida, si es que somos algo serios. Lo que nos interesa es cambiar “lo que es”, el sufrimiento, el conflicto, la violencia, la dependencia de otro, no la dependencia del que vende víveres, del médico, o del cartero, sino la dependencia en nuestra relación con otro, tanto psicológica como psicosomáticamente. Esa dependencia de otro siempre engendra miedo: mientras yo dependa de usted para mi sostén, emocional, psicológica o espiritualmente, soy su esclavo y, por lo tanto, tengo temor. Ése es un hecho. La mayoría de los seres humanos dependen de otro, y en esa dependencia está la autocompasión, que nace de la comparación. De manera que donde haya dependencia psicológica de otro –de la esposa, o del esposo–, tendrá que haber no sólo temor y placer, sino también el sufrimiento que éstos generan. Espero que estén observando esto en ustedes mismos, y no meramente escuchando al que les habla.
Ustedes saben que hay dos maneras de escuchar: escuchar a la ligera, como se escucha una serie de ideas, estando de acuerdo o en desacuerdo con ellas; y hay otra manera de hacerlo, que consiste no sólo en escuchar las palabras y el significado de éstas, sino también lo que está realmente ocurriendo en ustedes mismos. Si escuchamos así, entonces lo que dice el que habla guarda relación con lo que están escuchando dentro de ustedes mismos. Entonces no están tan sólo escuchándome a mí –lo que no tiene la menor importancia–, sino todo el contenido de su ser. Y si están escuchando así con intensidad, al mismo tiempo y en el mismo nivel, entonces ustedes y yo participamos juntos en lo que está realmente ocurriendo. Entonces tendrán ustedes la pasión que va a transformar aquello “que es”. Pero si no escuchan de esa manera, con toda la mente, con todo el corazón, entonces una reunión de esta clase carece totalmente de sentido.
Al comprender “lo que es”, la vida terrible que realmente llevamos, nos damos cuenta de que vivimos en aislamiento, pues aunque tengamos mujer e hijos, existe un proceso autoaislante que está operando dentro de uno mismo. Aun cuando vivan juntos en la misma casa, la esposa, la amiga o el amigo, cada cual está realmente aislado, con sus propias ambiciones y temores y su propio sufrimiento. El vivir de esa forma se llama relación. Repito, éste es un hecho; él tiene una imagen de ella, y ella tiene una imagen de él, y cada uno tiene su propia imagen de sí mismo. La relación que se produce es entre esas imágenes, pero ésa no es una relación verdadera. Tenemos, pues, que averiguar cómo se elaboran esas imágenes, cómo se crean, por qué habrían de existir, y lo que significaría vivir sin esas imágenes. No sé si ustedes han considerado alguna vez si es posible una vida en la que no haya imágenes, creencias, y qué significaría vivir sin ellas. Vamos a averiguarlo.
Tenemos muchas experiencias todo el tiempo y podemos ser, o no ser conscientes de ellas. Cada experiencia deja una huella; esas huellas se van fortaleciendo día tras día y se convierten en la imagen. Tan pronto alguien nos insulta, ya hemos formado una imagen del otro. O si alguien nos adula, otra vez se forma una imagen. Inevitablemente cada reacción genera una imagen. ¿Es posible que, una vez creada, esa imagen cese?
Para que una imagen cese, tenemos primero que averiguar cómo se forma; y si no respondemos adecuadamente a cualquier reto, es inevitable que el residuo deje una imagen. Si me llama tonto, inmediatamente usted se convierte en mi enemigo, o usted no me agrada. Cuando me llama tonto, tengo que estar intensamente alerta en ese momento, sin elegir, sin condenar, simplemente escuchando lo que usted dice. Si no reacciono emocionalmente a su aseveración, entonces no se forma imagen alguna.
Tenemos que estar, pues, atentos a la reacción, sin darle oportunidad de que arraigue, porque en cuanto la reacción echa raíces, ha formado ya una imagen. Ahora le pregunto: ¿puede usted hacerlo? Para hacerlo necesita prestar atención –no simplemente ir divagando como en sueños por la vida–, prestar atención en el momento del reto, con todo su ser, escuchando con su corazón y con su mente, de manera que vea con claridad lo que se está diciendo: ya sea un insulto, o una adulación, o una opinión sobre usted. Entonces verá que no existe imagen alguna. La imagen se forma siempre de lo que ha ocurrido en el pasado. Si es placentera, la conservamos. Si es dolorosa, deseamos deshacernos de ella. De manera que surge el deseo; una cosa deseamos retenerla, y la otra deseamos rechazarla; y del deseo nace el conflicto. Si nos damos cuenta de todo esto, prestándole atención sin elección alguna, simplemente observando, entonces podremos descubrir la verdad por nosotros mismos, y no viviremos de acuerdo con algún psicólogo o algún sacerdote, o algún médico. Si queremos descubrir la verdad tenemos que estar completamente libres de todo eso, y estar solos. Estar solo es dar la espalda a la sociedad. Si ustedes se han observado con detenimiento, verán que una parte de su cerebro, la cual ha evolucionado a lo largo de muchos miles de años, es el pasado, y que el pasado es la experiencia, la memoria. En ese pasado hay seguridad. Espero que estén observando todo esto en ustedes mismos. El pasado responde siempre inmediatamente, y el demorar la respuesta del pasado cuando afrontamos un reto, de manera que haya un intervalo entre el reto y la respuesta, es lo que pone fin a la imagen. Si no hacemos esto, estaremos viviendo siempre en el pasado. Somos el pasado, y en el pasado no hay libertad. Ésa es, pues, nuestra vida, una batalla constante, en la cual el pasado, modificado por el presente, se mueve hacia el futuro, que es todavía el movimiento del pasado, aunque modificado. Mientras exista ese movimiento, el hombre nunca podrá ser libre, siempre estará en conflicto, en sufrimiento, en confusión, en desgracia. ¿Puede demorarse la respuesta del pasado de manera que no ocurra la formación inmediata de una imagen?
Tenemos que mirar la vida como es, mirar la confusión y la miseria interminables, y el escape de eso hacia alguna superstición religiosa, o hacia la adoración del Estado, o hacia varias formas de entendimiento. Tenemos que mirar cómo escapamos hacia la neurosis, porque una neurosis ofrece un extraordinario sentido de seguridad. El hombre que “cree” es neurótico; el hombre que adora una imagen es neurótico. En esas formas de neurosis hay gran seguridad. Pero así no se llega a ninguna revolución radical en nosotros mismos. Para lograrla tenemos que observar sin elección, sin distorsión alguna del deseo, o del placer o del dolor, sólo observar realmente lo que somos, sin escapes. Pero no le demos nombre a lo que veamos, tan sólo observemos. Entonces tendremos la pasión, la energía para observar, y en esa observación se realiza un cambio tremendo.
¿Qué es el amor? Hablamos mucho de él: amor a Dios, amor a la humanidad, amor a la patria, amor a la familia. Pero extrañamente, unido a ese amor va el odio. Usted ama a su Dios y odia al Dios de otro, usted ama su patria, su familia, pero está en contra de la familia de otro, en contra de otra nación. Y en todo el mundo, el amor está asociado más o menos con el sexo. No estamos condenando, ni juzgando, ni evaluando; sólo observamos lo que está realmente ocurriendo, y si usted sabe cómo observar, el hacerlo le infunde una tremenda energía.
¿Qué es amor y qué es compasión? La palabra “compasión” significa pasión por todo el mundo, interesarse por todo, incluso por los animales que matamos para comer. Primero miremos lo que realmente es –no lo que debe ser– viendo lo que realmente es en la vida diaria. ¿Sabemos lo que significa amor, o únicamente conocemos el placer y el deseo, los cuales llamamos amor? Desde luego, con el placer, con el deseo, va la ternura, el cuidado, el afecto, etc. ¿Es, pues, el amor placer, deseo? Aparentemente lo es para la mayoría de nosotros. Uno depende de su esposa, uno ama a su esposa, no obstante, si ella se fija en alguna otra persona, uno se siente encolerizado, frustrado, infeliz; y en última instancia está el tribunal para divorcios. ¡Eso es lo que llamamos amor! Pero si su esposa muere, se busca otra, porque es muy grande la dependencia. Uno nunca pregunta por qué depende de otro. (Hablo de dependencia psicológica.) Si lo observa, verá allá en lo profundo, cuán solo está, cuán frustrado e infeliz es. No sabe qué hacer con esa soledad, ese aislamiento, que es una forma de suicidio. Y, por lo tanto, al no saber qué hacer, depende de alguien o de algo. Esa dependencia le proporciona gran comodidad y compañía, pero cuando esa compañía es ligeramente alterada, uno se torna celoso, furioso. ¿Mandarían ustedes a sus hijos a la guerra si los amaran? ¿Les darían la clase de educación que ahora reciben, educándolos sólo técnicamente, para ayudarles a conseguir un empleo, para aprobar algunos exámenes e ignorar el resto de la totalidad de esta vida maravillosa? Los cuidan con tanto esmero hasta que llegan a tener cinco años y luego los echan a los lobos. Eso es lo que llamamos amor. ¿Existe el amor cuando hay violencia, odio, antagonismo? ¿Qué haremos, pues? Dentro de esta violencia y odio está nuestra virtud y nuestra moralidad; cuando rechacemos eso, entonces seremos virtuosos. Eso significa ver todas las implicaciones de lo que es el amor, valernos por nosotros mismos y ser capaces de amar. Ustedes escuchan esto porque saben que es la verdad. Si no lo viven, la verdad se convierte en veneno; si oyen algo verdadero y lo abandonan, eso trae otra contradicción en la vida y, por lo tanto, mayor desdicha. Escuchen, pues, con su corazón y con toda su mente; o no escuchen nada. Pero como se hallan aquí, espero que estén escuchando.
El amor no es lo contrario de ninguna otra cosa. No es lo opuesto del odio, ni de la violencia. Aunque no dependamos de alguien y vivamos muy virtuosamente –colaborando en la asistencia social, manifestándonos por las calles–, si no tenemos amor, todo eso carece por completo de valor. Si amamos, entonces podemos hacer lo que nos plazca. El hombre que ama no comete errores, y si comete alguno, lo corrige inmediatamente. Un hombre que ama no siente celos, ni remordimientos, para él no existe el perdón, porque en ningún momento surge algo que sea motivo de perdón. Todo esto requiere una investigación profunda, gran cuidado y atención. Pero estamos presos en la trampa de la sociedad moderna; hemos creado esa trampa nosotros mismos, y si alguien nos señala ese hecho, no lo tenemos en cuenta. De manera que siguen las guerras y el odio.
Desearía saber qué piensan ustedes acerca de la muerte; no teóricamente, sino lo que en realidad significa para ustedes; no como algo que ha de llegar inevitablemente, bien sea por accidente, debido a una enfermedad o a la vejez. Eso le ocurre a todo el mundo: en la vejez nos entran las pretensiones de actuar como si fuéramos jóvenes. Todas las teorías, todas las esperanzas significan que estamos desesperados; y en nuestra desesperación buscamos algo que nos dé alguna esperanza. ¿Ha observado usted su desesperanza para ver por qué existe? Existe porque uno se compara con otro, porque uno desea alcanzar una meta, convertirse en algo, ser, realizarse.
Una de las cosas extrañas de la vida es que estamos condicionados por el verbo “ser”. Porque en él existe el pasado, el presente y el futuro. Todo el condicionamiento religioso está basado en ese verbo “ser”; en él tienen su fundamento el cielo y el infierno, todas las creencias, todos los salvadores, todos los excesos. ¿Puede un ser humano vivir sin ese verbo que significa vivir y no tener pasado ni futuro? No significa “vivir en el presente”; ustedes no saben lo que significa vivir en el presente. Para vivir completamente en el presente tenemos que saber cuál es la naturaleza y la estructura del pasado: que es uno mismo. Tenemos que conocernos a nosotros mismos de una manera tan completa que no haya ningún rincón oculto; ese “nosotros mismos” es el pasado, y se nutre del verbo “ser” que es llegar a ser, realizarse, recordar. Averigüemos lo que significa vivir sin ese verbo en el mundo psicológico, interno.
¿Qué significa la muerte? ¿Por qué todos la tememos tanto? En Asia la gente cree en la reencarnación; en eso encuentran gran esperanza –no sé por qué– y la gente continúa hablando y escribiendo sobre ella. ¿Qué es lo que se va a encarnar? ¿Todo el pasado, toda la desdicha, toda la confusión, todo lo que somos ahora? Creemos que “el yo” (aquí se usa la palabra “alma”) es algo permanente. ¿Es que existe algo en la vida que sea permanente? Nos gustaría tener algo permanente, y por ese motivo colocamos la muerte a distancia y separada de nosotros, nunca la miramos, porque nos atemoriza. Luego tenemos “el tiempo”, el tiempo entre lo que es y lo que inevitablemente ocurrirá, O bien proyectamos nuestras vidas al mañana y continuamos como estamos ahora, esperando que ocurra alguna clase de resurrección, o bien morimos cada día. Morimos cada día para nosotros mismos, para nuestra desdicha, para nuestro sufrimiento; nos despojamos de esa carga cada día de manera que nuestra mente sea fresca, joven e inocente. La palabra “inocencia” significa “incapaz de ser herida”. Tener una mente que no pueda ser herida no quiere decir que haya desarrollado mucha resistencia; al contrario, una mente así está muriendo para todo lo que ha conocido donde ha habido conflicto, placer y dolor. Sólo entonces la mente es inocente; eso quiere decir que puede amar. No es posible que amemos con la memoria; el amor no es cosa del recuerdo, del tiempo.
De manera que el amor, la muerte y el vivir no son cosas separadas, sino una unidad total, y en esa unidad está la sensatez. Esa sensatez no puede existir si hay odio, ira, celos, y cuando hay dependencia, la cual engendra el temor. Cuando hay sensatez, la vida se vuelve sagrada; hay gran júbilo y podemos hacer lo que queramos; y lo que entonces hacemos es válido y virtuoso.
No conocemos todo esto; sólo conocemos nuestra miseria, y como nada sabemos, tratamos de escapar. Si por lo menos dejáramos de escapar para que pudiéramos realmente observar, evitando movernos siquiera un ápice de “lo que es”, sin nombrarlo, condenarlo o juzgarlo, de manera que sólo pudiéramos observarlo. Para observar algo se requiere interés, y tener interés significa tener compasión. Con una vida tan espléndida y completa, se puede entonces participar en algo de lo que hablaremos mañana, o sea, la meditación. Sin haber establecido esa base, la meditación es mera autohipnosis. Establecer esa base significa que hemos comprendido esta vida extraordinaria, por lo que tenemos una mente sin conflicto y llevamos una vida en la que hay compasión, belleza y, por lo tanto, orden. No se trata del orden de un programa, sino el orden que surge cuando comprendemos lo que es el desorden: y nuestra vida es eso. Nuestra vida está en desorden. El desorden es contradicción, el conflicto de los opuestos. Cuando comprendemos ese desorden que hay en nosotros mismos, entonces de dicha comprensión surge el orden, el orden que es preciso, matemático, en el que no hay distorsión. Todo esto requiere una mente meditativa, una mente que es capaz de observar en silencio.
Más allá de la Violencia, © KFT
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