sábado, 8 de enero de 2011

Estados Ampliados de Conciencia

Estados de conciencia ampliada, estados místicos, movimiento del punto de encaje, búsqueda de visión… Experiencias en que nuestra conciencia, habituada a funcionar entre el tres y el diez por ciento de su capacidad, crece y se amplifica mostrando lo que en nuestro cotidiano es invisible y modificando nuestro sistema de creencias y comprensión de la realidad. Las experiencias en estados ampliados de conciencia nos transforman profundamente, no somos seres iluminados y perfectos, queda aún mucho camino por recorrer, pero tras ellas no volveremos a ser los mismos.

El emerger de lo espiritual, de los mundos que de forma habitual no están en nuestra conciencia, en nuestro imaginario cotidiano, ha sucedido desde siempre, en realidad, es lo que han buscado todas las grandes tradiciones del mundo: re-ligar, volver a unir la limitada conciencia individual, inmersa en el mecanismo de supervivencia inmediata, con la conciencia universal, volver a sentir la Realidad con toda su amplitud, con todos sus matices y colores.

Las experiencias en EAC nos sacan momentáneamente del laberinto de la vida cotidiana, y nos aportan amplitud de perspectiva. Somos capaces entonces de mirar más allá, de comprender el mapa de nuestro caminar y, por tanto, cuales son nuestros siguientes pasos, los más adecuados. Tras la experiencia, no volvemos a ser los mismos: aunque nuestras circunstancias no cambian necesariamente, sí ha cambiado nuestra percepción de ellas, nuestra comprensión y nuestra confianza.

HACIA EL VIAJE INTERIOR

Cada vez es más frecuente que este tipo de experiencias se produzcan de forma espontánea. Parece que la humanidad como especie está dando un paso evolutivo en el que habrá más y mejor utilización de sus capacidades. Es cada vez más habitual escuchar a personas que en un “simple” paseo por el campo, en mitad de su trabajo cotidiano o incluso caminando por la ciudad entre coches y escaparates, sienten la experiencia de la Unicidad, de la Totalidad o de la Nada…

Pero también es frecuente que, con el auge de la Psicología Transpersonal y la difusión de las tradiciones chamánicas, cada vez más personas busquen de forma voluntaria este camino interior. Recuerdo una amiga que contaba: “—me sentía vacía, como si dentro de mi no hubiese nada, ni vida, ni energía, ni propósito… nada… Entonces leí un relato de cómo unos ancianos nativos americanos habían hecho que un hombre, casi al borde de la muerte recuperase su alma y volviese a sentir deseos de vivir. Pensé: “he de hacer algo lo suficientemente fuerte para que mi alma vuelva, para que sepa que quiero que vuelva a mi”, entonces me hablaron de los trabajos con estados ampliados de conciencia y supe que era eso, que así mi alma, estuviese donde estuviese, me escucharía y regresaría a mi cuerpo…”. Su necesidad de sanación profunda, de realización como ser humano completo, fue la motivación, como la de tantos otros que han compartido este camino, que la llevó a buscar un tipo de trabajo poderoso que la condujese más allá de los límites de lo conocido.

Tanto en este acercamiento voluntario a los EAC como en el espontáneo, ya sea que lleguemos a ellos con una perspectiva psicológica o espiritual, será bueno tener en cuenta ciertas actitudes:

Impecabilidad: De los muchos usos que se le da a esta palabra, en este caso, tomamos la que se acerca a integridad. Estamos integrados, somos íntegros, cuando mente, emoción y acción van en una misma dirección, no hay lucha interior, esto, en el sentido tolteca del termino, nos hace no desgastarnos en cosas inútiles y nos da la posibilidad de enfocar adecuadamente la energía. Ser impecables supone una tarea diaria, una opción que realizamos instante a instante, en cada situación que la vida nos plantea. Cuanto más impecables seamos en nuestra vida cotidiana, más claridad, significado y dirección tendrán nuestras experiencias.

La tranquilidad es una cualidad espiritual. Si queremos restaurar nuestra espiritualidad necesitamos tranquilizarnos. Paradójicamente sólo cuando nos tranquilizamos podemos llegar más lejos. Hacer menos, consumir menos, producir menos nos permitirá ser más, celebrar más, y disfrutar más.

El tiempo es lo que perfecciona las cosas. Date tiempo a ti mismo para hacer las cosas y date tiempo para descansar. Toma el tiempo necesario para hacer y también para ser.

Es en el baile de hacer y ser donde la espiritualidad se encuentra.

Satish Kumar

Implacabilidad: Las experiencias en EAC nos muestran lo que hay en nosotros, lo que somos, el camino que nos queda por recorrer y el ya recorrido. Cuando la conciencia se amplía no hay escapatoria ni lugar donde esconderse. En este sentido, quien se anima a recorrer esta senda ha de ser implacable consigo mismo, estar dispuesto a no justificarse y a no pactar con el ego, a aceptar lo que es, luz y sombra, desde la humildad y la responsabilidad.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca / debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias. / No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes, /

ni la cólera del airado Posidón. / Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta / si tu pensamiento es elevado,

si una exquisita emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo. Los lestrigones y los cíclopes / y el feroz Posidón no podrán encontrarte /

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma.

Konstantinos Kavafis

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